<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330</id><updated>2012-01-27T20:13:16.518+01:00</updated><category term='india'/><title type='text'>Sed de Camino</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>90</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3392680271611430256</id><published>2012-01-27T16:49:00.007+01:00</published><updated>2012-01-27T20:13:16.532+01:00</updated><title type='text'>Nostalgias de Ámsterdam</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9cMXFyxS7XM/TyLL0yLujHI/AAAAAAAAANA/kyV29GxM9Lc/s1600/grande5.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 258px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-9cMXFyxS7XM/TyLL0yLujHI/AAAAAAAAANA/kyV29GxM9Lc/s400/grande5.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702344185889066098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;La carretera del fin del mundo podía ser la E 31 antes de Utrecht cuando nos hemos pegado al parabrisas para ver las filas de tulipanes de los campos holandeses en esa mañana que por fin había salido el sol. Puse a Vivaldi. Las chicas estuvieron de acuerdo, y el Fantasma sonreía subiendo en un sueño que dejaba atrás aquellos amargos dias de repartidor de ladrillos. Por momentos los tulipanes formaban verdaderas franjas de colores como banderas orientales, y detrás de esos ríos de flores aparecían casas de madera oscura con sus poéticos techos de leños.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Todo es efímero. Hay que atravesar Utrech y el Fantasma se desliza entre edificios como altas casas de ventanas alargadas. Nuevamente canales, esta vez con aguas más claras, y viejas iglesias como creadas por el estilo particular de un pintor que ve todo chupado hacia el cielo.  El Fantasma dejó la A 2 para viajar tranquilo por una carretera rural que pasa por Wilnis donde una rara resolana alumbraba con vieja luz campiñas toscas que recordaban  a Millet.  Vieron un par de arroyos  cristalinos salpicados de plantas flotantes y  mas allá una extensión de hierbas salvajes. Esto merece un trago de vino Mercedes, ¿queda algo? Se abre el armario, queda bastante, que abstemios que somos. Cuando estaban bebiendo de la botella aparecieron los molinos gordos holandeses con sus grandes aspas, y detrás las parvas, todo daba la estampa de un país pequeño y a la vez fuerte y vivo. El fin de ese paisaje coincidió con el fin del vino mientras Lorena McKennitt cantaba &lt;i&gt;The lady of Shalott&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-pXMvgRTBgGY/TyLLJaGJfkI/AAAAAAAAAM0/N3o7E9hO2Ys/s1600/nphwxx.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-pXMvgRTBgGY/TyLLJaGJfkI/AAAAAAAAAM0/N3o7E9hO2Ys/s400/nphwxx.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702343440688840258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;En Ámsterdam el Fantasma discurrió por calles interrumpidas por puentes que pasaban sobre tantos canales y los tres vieron con ganas esos pubs delante de las aguas, algunos como casas antiguas con mesas rusticas al borde de la calle, y vieron allí tipos bestiales, gordos como motoristas agresivos, tatuados por todo el cuerpo, vistiendo solo chalecos de cuero, bebiendo al sol en jarras de dos litros. El Fantasma pasó por la enorme fabrica de Heinken despertando risas en sus pasajeros y su conductor, y tras un laberinto de canales recorridos por arboles y callejas aparcó con dificultad en la Govert Flinckstraat,  una de las calles paralelas al Albert Cuyp Market  porque pensaban esta vez dormir en las camas o en los colchones en el suelo que les ofrecía Jesús, un español que el siletista lo conocía de algunos retiros zen en las Alpujarras. Jesús era un tipo ceremonioso hasta el aburrimiento, mimetizado con alguna ilusión de maestro chino por lo que hablaba susurrando tan bajito que había que acercar el oído con cuidado de no chocarse con su cara. Su chica de entonces, una suiza roja de vergüenza crónica, les hizo una cena de arroz con verduras que comieron con palitos japoneses y tomaron tazones de un té picante y como Jesús era madrugador se fueron todos a dormir. Mercedes y el siletista en dos colchones de la sala. A la Chancha le tocó cama. Pero a media noche tiró el colchón en el suelo porque no aguantaba el somier elástico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Resultó que al día siguiente se abría el mercado de Albert Cuyp, y resultó también que las tiendas en la calle recibían un sol magnifico, y era un placer deambular con ese aire vagabundo mirando puestos de verduras, de ropas, frutas tropicales, mangos, piñas, pero el entusiasmo gástrico empezó a notarse cuando bajo los toldos verdes vieron los embutidos y los quesos, pilas de quesos de todo tipo que manaban aroma a oveja y a vaca. Tenemos que llenar el Fantasma con esos quesos, siletista, a la tijera urgente, le decían las chicas y el siletista en silencio pensaba que en Ámsterdam lo tenía difícil.  Se percibía en el personal que abundaba por el mercado y en algunos pubs con asiáticos y africanos, y en algunas tiendas de objetos exóticos, la resaca que había quedado de las conquistas holandesas en los países asiáticos, como un hibrido de oriente y occidente que daba un color más que agradable, Comieron en un pequeño restaurante barato vietnamita un arroz con pollo tan picante que ni la cerveza Tiger pudo apagar el fuego, y después tomaron un tranvía largo como un tren al Vondelpark. El siletista quería mostrarles el lugar donde había dormido en aquellos años sesenta cuando formó parte de las hordas hippies. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-NzvBrAkh7CQ/TyLKjcbN5uI/AAAAAAAAAMo/uX8YlORJHiw/s1600/hippies%2Bop%2Bde%2BDam.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 368px; height: 276px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-NzvBrAkh7CQ/TyLKjcbN5uI/AAAAAAAAAMo/uX8YlORJHiw/s400/hippies%2Bop%2Bde%2BDam.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702342788479051490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Ahi está el tunel, ¿lo ven?, como si no hubiesen pasado tantos años, entonces dormíamos aquí con los sacos de dormir en fila como refugiados de alguna guerra y por la noches hacíamos fogatas y bailábamos como los apaches, algo así, había tipos con ponchos y vinchas como indios verdaderamente, algunos eran indios rubios, había otros con los pelos african looke,, y otros eran africanos vestidos con chalecos multicolores, había tipos que podían ser Moises con sombrero del oeste o Walt Whitman con pantalones rotos, había Cristos con ojos tranquilos fumando chilums, y las chicas llevaban túnicas y abrigos largos hasta el suelo y cintas en la frente y pelos que les llovían por las espaldas, algunas se pintaban como los pieles rojas, o sea todo el uniforme de esos tiempos, y tantas pupilas infladas de tanto lisérgico que se metían o tal vez yerbas que eran superiores a los ácidos, porque en el centro de Ámsterdam se vendía excelente calidad, ahí mismo, como en un mercado donde podías comprar maría de Borneo o el chocolate negro afgano, ese que se moldeaba como plastilina, y pagabas mientras los polis pasaban sonriendo cerca tuyo. ¿Ven?, miren, aquí dormía yo con Ana, y al lado teníamos a un español, creo que se llamaba Sebastián y era de Guipúzcoa pero parecía un gnomo con gafas cuadradas de lentes rojos y un pelo que le pasaba por los hombros, No paraba de hablar lleno de gestos y mímicas, estaba con una gorda sueca que de noche se le subía encima y lo aplastaba haciéndolo gemir como muñequito de feria. ¡Ahh, que tiempos! Afuera, estacionadas al borde del  parque, veías furgonetas pintadas con flores, calaveras, cruces de la paz, algunas con grandes Ganeshas para proteger a esa especie que buscaba liberarse hasta de sus propios códigos. Cada noche, guitarras, flautas y tambores, maravillosas brujas que danzaban frente a las llamas  al compás de las palmas.  Y por el día el parque estaba plagado de gente en acido o  lo que sea, echados en el pasto viendo todo tipo de dragones que formaban  las nubes. Algunos se echaban en el agua desnudos y eran, entre los nenúfares y los papiros, una tapa de disco psicodélico, ahh, y lo bueno era que todos, incluso lo locales, estaban de paso como las aves migratorias, porque de ahí salíamos al sur, a Creta, a Turquía para seguir la ruta mítica de la India&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--y_A18xPpjc/TyLKDpAH6FI/AAAAAAAAAMc/wQCJYqUsktA/s1600/Vondelpark-B1-kl.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/--y_A18xPpjc/TyLKDpAH6FI/AAAAAAAAAMc/wQCJYqUsktA/s400/Vondelpark-B1-kl.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702342242099259474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Una tarde las chicas fueron al mueso de Van Gogh. La Chancha se enloqueció antes de entrar y salió con tal inspiración que se pasó dibujando tarjetas hasta entrada la noche cuando asistieron a un concierto de música india; sitar, tambur, flauta y tablas; un concierto que se perdió lejos del tiempo, como lo pide el espíritu del arte indio, dejar el tiempo afuera, pero el siletista no solo se escapó del tiempo sino también de la geografía y se vio de golpe caminando por una estrecha calle de Varanasi que llegaba al río donde los peregrinos se bañaban dando gritos de Shiva. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Explico porque le pasó esto de irse tan lejos al escuchar la música india: resulta que esa tarde cuando las chicas se fueron al museo, se quedó solo, metió la tijera en el bolsillo, la carpeta con los ejemplos en la bolsa  y con la bicicleta se fue pedaleando al Vondelpark movido por la nostalgia. Pensaba que el pasado le regalaría una buena racha, pero el regalo no podía ser nunca dinero, sino algo que pertenecía a aquella época. Se puso en la entrada del parque donde había otra gente vendiendo cosas. Hizo solo tres perfiles. Abandonó pronto.  Siguió la calle del parque y vio primero una chica vestida con falda india sentada en el suelo ante un letrero que decía “A kiss for one guld” (beso por un florín) lo vendía barato al beso, detrás, a modo de guardaespaldas, su chico corpulento por si las moscas, o moscardones  de muchas manos y patas. Cerca de la chica un negro digno como príncipe africano sentado frente a una caja con filas de porros perfectamente armados,  gritaba ¡A joint for three guld!  ¡A jiont for three guld! El siletista se acercó, le compró uno con lo que había ganado de un perfil y le preguntó: ¿Es bueno? El negro se enfadó y le dijo con tono grave: fúmatelo, date una vuelta y si no te gustó te devuelvo el dinero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Lo encendí y lo fui fumando sin darle importancia mientras paseaba por el parque sintiendo las reverberaciones del lago que cruzaban como llamaradas por mis ojos y, entonces sí, de repente me vi fuera de lo que antes era, me sentí más alto como si anduviera en un monociclo y escuché mi voz que sonaba como altavoces por encima de mi cabeza  “¡joder lo que me dio este tipo!” voces que se perdían en un eco “Joder, joder, lo que me dio, lo que me dio este tipo, este tipo, esteee” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Sentado en la orilla delante del espejo del agua estuve un año viendo las plumas de dos patos que se agitaban con la brisa, y al otro lado del lago los arboles  tenían luces en las hojas de otoño, y allí en los canteros de flores se colaba un conejo atisbando desde la oscuridad. Esa verdadera impresión de estar metido en las páginas de Andersen.  Juro que un pato volvió la cabeza y me sonrió. No sé en que momento abandoné la orilla para seguir feliz de la existencia por ese parque mágico. Tengo el recuerdo de haberme cruzado con una pareja que eran como muñecos de colores detrás de una capa de cristal. No supe en el instante si los saludaba o me saludaban, pero siguieron caminando y oí que el chico le decía a su chica,  “what a Stone” &lt;i&gt;que colocón&lt;/i&gt; refiriéndose a mi cara porque los había mirado con ojos de sapo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Habré estado cinco horas dando vueltas interminables por un parque del que no tenía ni idea en que ciudad estaba ni cual era la salida y estaba feliz de que me importe un pito no saberlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Pero al fin aparecí por el puente y uní las manos agradeciendo al Vondelpark el regalo nostálgico que me había hecho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Porque el efecto duró, vaya si duró, que ni bien empezó a sonar el sitar en el concierto indio de la noche, vi las aguas del Ganges al amanecer y vi un viajero sentado en los gaths mirando quieto la humareda que se levantaba en la otra orilla, y por supuesto reconocí a ese viajero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;border:none; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Próximo: Final: La Muerte del Fantasma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-3392680271611430256?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/3392680271611430256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=3392680271611430256&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3392680271611430256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3392680271611430256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/nostalgias-de-amsterdam.html' title='Nostalgias de Ámsterdam'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9cMXFyxS7XM/TyLL0yLujHI/AAAAAAAAANA/kyV29GxM9Lc/s72-c/grande5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8781789811622599058</id><published>2012-01-23T20:11:00.004+01:00</published><updated>2012-01-23T20:26:05.377+01:00</updated><title type='text'>Los Paises Bajos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-6Yvw5IBLKpM/Tx2xFNWBP5I/AAAAAAAAAK8/9Q0bzdtQCX4/s1600/lo018.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 264px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-6Yvw5IBLKpM/Tx2xFNWBP5I/AAAAAAAAAK8/9Q0bzdtQCX4/s400/lo018.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5700907406360395666" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;Los países bajos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt; &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Viajamos de noche hasta Jabbeke pasando por bosques sombríos  y viejas aldeas alumbradas por luces fluorescentes. Pasamos por un campo con invernaderos y largos tinglados, y un vasto sembrado, la agricultura belga, tal vez lúpulo de cerveza. Tenemos que tomarnos unas buenas cervezas, la de los monjes, decíamos mientras la música de &lt;i&gt;Woman of Ireland&lt;/i&gt; parecía sonar desde el otro lado de la carretera. Dormimos cerca de  Oostkamp que estaba cerca de Brujas. Yo acostado en el medio, abrigado por dos mujeres a cada lado y entrando en un maravilloso insomnio acompañado por las respiraciones de las dos y los pensamientos malignos que me hicieron sonreír hasta que de pronto vi en la pantalla que está dentro de la frente una playa larga que se perdía tras una suerte de espejismos radiantes. Hacia la costa la arena finalizaba en un cerco de palmeras y de repente un elefante, sí, sí, vi un elefante asomándose, levantando la trompa, y ya oía el ruido de las olas del sueño cuando… ¡lástima!, todo se cortó con un trompazo que me dio de la Chancha que dormida se estaría peleando con alguien. Pensé que le estaba pegando a Mercedes en una de sus discusiones, y luego pensé que me estaba pegando por pasarme de listo. Pero la Chancha murmuró algo en sueños y entonces me volví hacia el lado de Mercedes tratando de volver a la playa y no hubo caso. En el sueño se veía ahora un paisaje oscuro y sórdido como la carretera que habíamos recorrido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;     El verdadero nombre de Brujas es Brugge, que en Belga significa “puentes”, que define una cuidad cruzada por canales de aguas turbias que reflejan casas de cuentos con sus largas chimeneas  y puentes, puentes, puentes por todas partes a lo largo de los canales que serpentean entre las calles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Pero el español que la tradujo por Brujas dio aun más con la personalidad de este lugar donde las brujas se asoman por los tejados y te miran como si se hubieran fumado algo. Tras los cristales opacos de las ventanas se adivinan las brujas atisbando al que pasa, en ese caso nosotros tres caminado con el sentimiento profundo que nos hemos trasladado al siglo XVI y que si no salimos de esta ciudad antes de la noche las brujas enviaran a sus cuervos que nos van a arrastrar a la fogata donde en otras reencarnaciones ellas habían sido quemadas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El siletista primero recortó una bruja con su sombrero largo volando en una escoba y la pegó en la puerta del Fantasma. Después les dijo a las chicas: acompáñeme al banco de la tijera a ver si sacamos algo para las cervezas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Me puse al pie de un puente y la utilice a Mercedes de gancho.  Su perfil lo tenía de memoria. Cuando iba por la nariz me sentí rodeado por un corro silencioso y pronto empezaron los murmullos,  exclamaciones raras como graznidos de cuervos, lo que me hizo pensar que las brujas habían enviado a su gente. Ni bien acabé el pelo de Mercedes, se colocó de perfil un flamenco rubio de nariz bergerac y la tijera saltó contenta por el mentón, subió por los labios y al doblar por tal napia se escucharon más exclamaciones, ohh, ohh, grustt, orrhh,  y después vino una de las autenticas brujas disfrazada de ama de casa con sombrero de piel y después un niño posiblemente hijo de sacerdote calvinista, y después un gordo de carrillos descomunales con el que la tijera se entretuvo marcándole las gafas de aumento, y después otro, y después otra , y después y después mucho después estábamos en un pub volando con lo que decretamos que era la mejor cerveza del mundo elaborada por el genio de tantos trapenses borrachos. Por eso le encuentro un tiro espiritual, les dije a las chicas, ¿no lo sienten? La Chancha se me acercó casi al cuello con los ojos dormidos y me dijo, siento una cosa como si fuera otra mujer o sea la que verdaderamente soy, ¡estoy hasta las tetas de ser Chancha!, quiero ser algo así como Elisa, la que volvió loco a Beethoven. Mercedes la miró  con susto, dio un trago y dijo, yo siento el monasterio a cada trago, ¿no lo escuchan? Oigan: puso el oído  sobre la jarra, &lt;i&gt;puer natus est nobis&lt;/i&gt;, y de otro trago impresionante dejó el fondo blanco. Tres jarras más camarero. El flamenco sonriendo con tal picardía estrió los ojos como dos rayas brillantes y llenó las próximas jarras. La Chancha insistió en que no quería chanchear más y ahora lo suyo era elisar como queriendo renovarse en una suerte de ave fénix, ¡al que me vuelva a llamar Chancha le rompo los huevos! Tras el cristal de vitro del pub que daba a la calle vi una vieja que se comía la boca mirándome con ojos perversos. El color de la cerveza trapense se vuelve de un cobre claro y en un trago con los ojos cerrados el alma de ese liquido embrujado llega hasta la parte más intima del ombligo, pero con la obsesión de los monasterios oímos un gregoriano que se cuela entre las voces y las risas del pub. Retumba el coro de monjes rebotando en las paredes del atrio y estallan risas de flamencos junto con el yo quiero ser Elisa de la Chan… mejor no digo nada. Con otro trago podemos ver dos monjes que corren por los pasillos levantando sus hábitos marrones para no tropezarse. Tres jarras mas &lt;i&gt;s´il vous plâit&lt;/i&gt;.  El flamenco frunce la nariz mientras llena las jarras mirándonos de soslayo. Es verdad lo que dijo Mercedes, se escuchan los pasos del monasterio, dije, y podría ser que esta sea la cerveza para alcanzar la divinidad de una puta vez. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   La divinidad podía estar en medio de ese espejo descascarado que refleja tantos sombreros y pelos del personal que bebe en ese pub. La música parece de violín, no, de violonchelo, también hay flautas traveseras, creo,  y hay, hay, ayayayay  hay que agradecer a los monjes que nos dan una comunión de cebada y lúpulo, hay que agradecer a la tijera ¡que joder! ¡Eso!, brindemos por la tijera, ya esta, otras jarras, sí, tres más, cantemos, cantemos alabanzas al Señor, que hizo mil maravillas, como la furgo. ¡Brindemos por el Fantasma! ¡Saluuuud! Hizo maravillas como esas jetas que se acercaron regalándome los perfiles que a su vez nos regalaron el elixir  soñado de los monjes. El Señor hizo maravillas como estas dos chicas que ya están borrachitas y… que más, díganme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Amen. Dijo la Chancha somnolienta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Amen, dijo Mercedes, volvamos o nos van a tener que llevar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Regresamos cogidos de los brazos dando bordos por las calles siniestras. Teníamos terror de caer al agua que la sentíamos por todas partes. Mercedes se fue bajo un supuesto árbol o farol o qué sé yo y dijo, háganme campana que vomito. En el momento que escuché su ¡uuuakkk!, vi una bruja, lo juro, la vi detrás, esperando como una sombra ¡tan quieta! y una corriente de hielo remontó por mi espalda hasta el cerebelo, al colmo que quise volver al pub y terminar  allí mis dias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Después de semejante noche no tenemos idea de cómo llegamos a la furgo. Nadie se acuerda, ¿te acuerdas tú Chancha?, Ni idea, ¿Mercedes? Yo sí, me acuerdo de los reflejos del río cuando vomitaba. O sea que… peor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Por la soledad de esa calle  y el cielo nublado calculamos que podían ser las ocho de la mañana, los dias de luz  en el otoño del norte son cortos. Le preguntamos la hora a una mujer que caminaba mirando el empedrado. Eran las doce. El desayuno fue café americano y pan belga en la furgo y varios cafés para espabilarse. Al término, decidí seguir viaje a Holanda, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Pero vas a conducir con esa resaca, me dijo Mercedes. Si uno se pone a favor de la resaca y la considera un regalo, puede llegar al fin del mundo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:para-border-div;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;border:none; mso-border-bottom-alt:solid windowtext .75pt;padding:0cm;mso-padding-alt:0cm 0cm 1.0pt 0cm"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Próximo:  Nostalgias de Ámsterdam &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8781789811622599058?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8781789811622599058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8781789811622599058&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8781789811622599058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8781789811622599058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/los-paises-bajos.html' title='Los Paises Bajos'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-6Yvw5IBLKpM/Tx2xFNWBP5I/AAAAAAAAAK8/9Q0bzdtQCX4/s72-c/lo018.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1694955465336535975</id><published>2012-01-19T19:26:00.004+01:00</published><updated>2012-01-20T10:44:37.942+01:00</updated><title type='text'>EL NORTE</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-fpJu3WE2sME/TxhgigPopAI/AAAAAAAAAKw/2RQ7jzXCioo/s1600/Chimeneas.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-fpJu3WE2sME/TxhgigPopAI/AAAAAAAAAKw/2RQ7jzXCioo/s400/Chimeneas.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699411474324694018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;E L     N O R T E&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Con el mismo placer de un buen desayuno el siletista escucha el ruido del motor diesel que anuncia la partida. Se queda atento, refregando las manos mientras las chicas acomodan la cama y cierran el armario con gancho no sea que se caiga todo en una curva como en la otra vez. El Fantasma sale con esa lentitud de despedida. Adieu Tour de Eiffel, adiós, adiós. Las casas de París de tejados negros pasan por las ventanillas. El Fantasma ya no las quiere ver; sigue las señales que indican la salida al norte. Hay semáforos, atascos, vueltas absurdas.  Por fin cerca de las diez de la mañana se despejan las prefirieras y el Fantasma  dice, tengo sed.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Hay una gasolinera ante la entrada de la A3,  el Fantasma va a llenar el tanque con la ganancia de siete perfiles. Un  hombre uniformado enchufa el surtidor y mira hacia adentro de la furgo y ve a las chicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Y después me miró con los ojos entornados, tenía pupilas de un gris transparente, me preguntó “¿Estas con las dos? Y yo creo que sonriendo respondí con un  hummm, esperando su reacción, El hombre puso mirada de estar masturbándose detrás de un árbol, “¿Y qué?.. está bueno hee?  Yo le dije, Ummm.  El hombre apretó el surtidor “Cómo como es, ehh,  cuéntame” yo  dije Hummm.  El hombre ya había llenado el tanque pero no soltaba la mano del surtidor. “Ah bandido no quieres hablar ehhh, ustedes los hippies saben vivir y nosotros los currantes somos todos idiotas perdidos ahhhh” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Por toda respuesta dije,  hummm”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Entonces tomamos la ruta A3 dejando al pobre hombre en medio de una inesperada tormenta de delirio sexual. No debí haberles contado esto a las chicas porque la bronca que me echaron duró hasta que la carretera A1  entró por los campos tristes del norte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Era un paisaje nublado que marcaba un horizonte de línea rojiza. Había que poner música clásica, Brahms por ejemplo. No, protestaron las chicas, pongamos a Bruce Springsteen. No, les dije,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;no pega. La negociación sobre el fondo que merecía esa zona llegó a un acuerdo: Los Chieftains con Van Morrison&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Bajo las flautas irlandesas la carretera pasaba por parajes secos salpicados de casas tristes en torno a una monstruosa fábrica de tubos gigantes que parecían enredarse. Salían humos de un  gris y violeta aceitoso. “La gente de esas casas vive pocos años” dijo la Chancha “Ese humo es horripilante” dijo Mercedes “Mueren de cáncer o de lo que sea”  insistió la Chancha “Y encima están contentos porque tienen trabajo” dije “O por ahí mueren borrachos porque la única salida es el coñac a botella diaria” dijo la Chancha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Más adelante pasamos por poblaciones de pocas casas cerradas y oscuras, como si llevaran siglos vacías, como si las hubiesen abandonado tras una tragedia antigua. “Seguramente si te quedas a dormir en una casa de esas escuchas voces por todas partes, qué miedo” dijo Mercedes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    El norte seguía bajo un melancólico gris sucio con terrenos secos y poblaciones heladas de edificios cuadrados que parecían de una vieja película en blanco y negro. Conduje yo toda la mañana. Mercedes se encargó de la música. No faltó Tracy Chapman. Yo insistí en la banda sonora de Barry Lyndon.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Paramos en un campo pelado y nos hicimos una sopa con cubito de gallina, y verduras. Acabamos las baguettes mojándolas en el caldo. Un grupo de personas nos miraba desde un tinglado algo lejano. Las vibraciones de desconfianza que trasmitían se detectaban en el aire. Comamos el postre en el viaje, rajemos de aquí, dije y encendí el motor. Cuando el Fantasma retomó la carretera los tipos se metieron dentro de ese pabellón de techo de cinc.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Hacia las cuatro avistamos el edificio largo y chato con la bandera tricolor francesa que marcaba la frontera con Bélgica, y maldita sea, lo que todavía no puedo entender es por qué los polis franceses nos paran a la salida del país y no en la entrada, como si lleváramos algún patrimonio histórico escondido en el chasis. Eran tres policías, dos parecían hermanos por el mismo bigote como cola de ratones. El tercero era el clásico cara de caja con gafas de aumento y mejillas rosadas…  y pechito salido de “la ley es la ley”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Nos separaron. Uno de los hermanos y el cara de caja se llevaron las chicas a interrogarlas dentro de una oficina,  y conmigo vino el bigotito a revisar la furgo. La verdad es que me trató con cierta ironía agradable que se prestaba a respuestas igual de irónicas. Abrió los cajones de la comida, con un&lt;i&gt; oh lalá lalá, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="FR" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:FR"&gt;se mange bien ici&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt; line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Se agachó como un perro para mirar debajo de la cama y luego se sentó en ella como fatigado. Después,  curiosamente, me empezó a hablar en un castellano pasable. “Dónde está el hachís” “No está” respondí listo para el juego “¿La marihuana?”  “Se acabó” “Ahhhh, cómo eso” “Ni hachís ni cocaína, ni heroína, ni maría, ni whisky, la única droga que va a encontrar es una botella con un poco de vino, y algún atado de cigarrillos” “Eso no es droga” “¿Ah no… y que es?” “Eso está permitido por la ley” “¿Y usted cree en la ley?” “Si porque soy policía” “Pero como yo no lo soy no creo en ninguna ley” Sonrío estirando los bigotitos y dijo “Usted es lo que en América llaman un outlow” “Ojala lo fuera” “Hummm” exclamo mirando el safu “¿Qué es esto” “Un cojín pasa sentarse en zen” “¿Quién es zen, otro amigo?” “No, yo me siento ahí y me quedo solo conmigo respirando ” “Es Meditación, ustedes siempre meditan y no hacen nada por el mundo” “No es meditación” “Entonces qué hace con  esto” “Me siento y respiro” “Y qué consigue con eso” “Nada” “Entonces ¿para qué lo hace?” “Porque da un gran placer por fin hacer algo para no conseguir nada” “Ahh, entonces lo hace para conseguir ese placer” Me reí con una corta carcajada y él sonrió mostrando la fila de dientes, orgulloso de haberme estocado. Me dijo “Se da cuenta que usted es una contradicción” “una no, soy varias contradicciones”. Se puso serio, alzó el mentón con un gesto de molestia y abrió el armario que hay encima de la cabina. Sacó las ropas y descubrió la máquina de escribir con una alegría que me asombró.  “Usted escribe” “Si” “Hace poemas” “Alguna que otra vez” “Ohhh, yo adoro la poesía” No respondí mudo de asombro ante el cambio de semblante del poli, de pronto me trató con un respeto que incomodaba. “Veo que no tienen nada, disculpará usted pero con las cosas que pasan hoy,  tenemos que hacer este trabajo, no se moleste, yo pongo la ropa que saqué, usted es un escritor”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Voy a llamar a sus amigas”, dijo una vez que acomodó con todo orden lo que había sacado.  Subí a la cabina y las chicas salieron del edificio con miradas de susto. Se subieron las dos a la cabina. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El poli se acercó a mi ventanilla y me dijo “Quiero que me escriba un poema y cuando regrese por esta frontera me lo da” “Eso está hecho” “Me lo promete” “Se lo prometo”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Salimos cuando ya oscurecía, las chicas se peleaban por contarme el interrogatorio que habían sufrido, eran todas preguntas sobre mí. “Donde conocieron ese tipo”,  decían, “no mientan  hay pena grave por ocultación, ese hombre tiene la clásica cara de delincuente”, había gritado el  cara de caja, y el otro  decía, “están seguras que es español argentino, parece de por aquí”,  y Mercedes les decía, “conozco a su familia”,  y la Chancha, “es un buen tipo, nuestro mejor amigo”, y aun así seguían desconfiando hasta que mi poli fan de poesía las llamó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Pongamos los nocturnos de Chopin, dije. Las chicas me tomaban el pelo, “A ver ¿cómo vas a empezar el poema del flic?” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;“Dos colas de ratón pegadas a una nariz en punta. &lt;/span&gt;&lt;span lang="IT" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:IT"&gt;Una boca vomitando la Marsellesa.  &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Caca en la liberté égalité fraternité. Y el ratón ahogándose en la sopa, agitando la bandera francesa para pedir auxilio”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El Fantasma asustado me dijo: no volvemos por esta frontera ¿verdad? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;No, nunca, no te preocupes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;---------------------------------------------------------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="right" style="text-align:right;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt; line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt; line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Proximo: Los países bajos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1694955465336535975?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1694955465336535975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1694955465336535975&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1694955465336535975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1694955465336535975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/e-l-n-o-r-t-e-con-el-mismo-placer-de-un.html' title='EL NORTE'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-fpJu3WE2sME/TxhgigPopAI/AAAAAAAAAKw/2RQ7jzXCioo/s72-c/Chimeneas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-4196043408935818024</id><published>2012-01-12T19:20:00.005+01:00</published><updated>2012-01-12T21:09:46.524+01:00</updated><title type='text'>P A R í S (sobre el arte el amor y el destino)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-wdfjfKm5NLc/Tw8kzvzH88I/AAAAAAAAAKk/_O6_y3iB6NI/s1600/1280516516538_f.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 296px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-wdfjfKm5NLc/Tw8kzvzH88I/AAAAAAAAAKk/_O6_y3iB6NI/s400/1280516516538_f.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5696812525069792194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-size: 19px; line-height: 28px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Porque esa noche nos emborrachamos en un bar de Saint Jaques atestado de humo y gentío y a la cuarta jarra las chicas se empecinaron en ver en la cerveza los perfiles que había hecho a la tarde. Mercedes vio una señora que le pareció una avestruz, ¡por el pico que le hiciste siletista del carajo!, gritó entre carcajadas. La Chancha vio un viejo de sombrero de pluma con nariz como un palito y labios de goma. Yo intenté ver esa pareja de perfiles enfrentados en el mismo papel. Y los perfiles inventados en los reflejos de la cerveza nos llevaron a pedir más jarras y volver en el último tren del metro cantando viejas cumbias como por ejemplo “Ahí viene la negra Celina” y  “Era Marta la reina…. Que del cielo bajaba”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Por la mañana, tras el cristal onírico de la resaca la torre de Eiffel era el mástil de hierros torcidos pendulandose en las nubes y una fila de hormigas con bufandas se deslizaban por los hierros verdes. Las hormigas eran turistas que venían de ese autobús y al otro lado había un tanque de la segunda guerra. Ah no. Era el camión de la basura. Ay, esta resaca, mejor no hacer alarde de borrachito porque los polis están entusiasmados en sus tertulias y siguen sin vernos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;¡Entonces será cosa de lavarse la cara en el chorrito de la fuente mirando a los lados por si nos espía algún ciudadano alcahuete; ir al urinario público y después, el desayuno; los cruasanes que compramos en esa boulangerie  que huele a pastel de manzana;  la baguette con mantequilla bañándose en los tremendos tarros de café con leche.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Aquí el siletista escribe una crónica confusa entre  perfiles que vuelve a hacer en el puente de Alexandre III mientras las chicas lo esperan en el parque, En una página suelta bajan a la línea 4 que va a la Porte de Clignancourt donde está el mercado de pulga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Qué lástima, dice,  teníamos que haber traído al Fantasma porque tal vez era éste el París que había imaginado. Un carruaje gris triste tirado por percherones tordillos, detenido delante de una interminable fila de percheros atiborrados de abrigos largos de la primera guerra. Hay cascos de soldados que habrán caído en las trincheras. Hay pieles bajo toldos de lonas verdosas y lonas grises y ollas humeantes con cocineros gordos en camisetas a pesar el frío. Un túmulo de burgueses que se salvaron de la guillotina caminan con pasos de lechuguinos, y allá la hermosa plebe pariesen, borracha de vino y desprecios, gritan en francés basto con sonido áspero e insultante, Un trombón, un tambor, un viejo turco acariciando las cuerdas de un Laúd, el desfile de personajes abarca tres siglos y allí hay medias de lana, vamos, queremos medias, dicen las chicas, que el banco de la tijera saque diez francos. Mira, la Chancha ha comparado una vieja carpeta para sus dibujos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   El siletista admira a la Chancha.  Ve en ella una artista de las malditas. Lo ve en sus ojos, como dormidos de pasión contemplando los impresionistas del museo de la Gare d Orsay, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Son instantes eternos paralizados en el tiempo, el mar de Monet y los humos del tren de Saint Lazare, y Madame Monet con su sombrilla entre las nubes.  Los colores puros de las tahitianas de Gauguin y la gente, la gente compuesta de puntos en la orilla de un Sena de Seurat, los bocetos de Rodín, mas impactantes para la Chancha que sus esculturas, la quietud en movimiento de las bailarinas de Degas en medio de una música que sonaba para ser captada por un oído imaginario. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Chancha se paralizó frente a “La noche estrellada” de Van Gogh. Se mantuvo a prudencial distancia abriendo las brazos  en una amalgama de fascinación y pavor porque el torbellino que rodea a los astros se le estaba metiendo en el estomago y eso alcancé a verlo cuando la Chancha se llevó la mano abajo del ombligo con un gesto tan evidente que me puso los pelos de punta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;La Chancha mira con ojos de enamorada, pero de un amor erótico por las formas que dibuja en silencio con la misma pasión tranquila que contempla lo que va saliendo en las hojas de la carpeta.  Hay pájaros con alas como ramas, árboles que sobrevuelan sobre ciudades vacías. Amarillos fuertes que resaltan en una rabia magnifica, una red de líneas que se convierten en rostros de espíritus apenas marcados como hilos de nubes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Buscaba hablar con ella sobre esto, decirle que  el safu que tengo en la furgo para meditar en zen me da mucha batería para escribir, sabes, porque dejo que el boli vaya trazando letras hasta que empiezo a ver una mujer por ejemplo, una mujer que nunca conocí y que ni siquiera está en mis sueños, sin embargo al escribirla la puedo ver como si fuera más real que cuantas mujeres he conocido. Al oírme la Chancha me dijo, vamos al centro Pompidou, ese es lugar para que los dos dibujemos porque lo tuyo al escribir es como lo mío y los dos podemos internarnos en una selva para encontrar lugares mágicos sin tener ni idea de lo que hay detrás de esa franja de árboles o de la tierra que empieza a la otra orilla del río.  Y ahí se metió Mercedes a preguntar ¿de qué están hablando? Y la Chancha le miró con los mismos ojos que pone cuando dibuja y le dijo “qué te enganchás pescado”.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Después de esto Mercedes tuvo los primeros ataques de celos que yo negaba porque le decía que lo mío con la Chancha es un encuentro con otro tipo de canales que van por encima de lo que aburridamente se vive en el día, pero no le quería decir que amaba a la Chancha también y que si fuéramos mas sinceros y libres podríamos amarnos los tres en esa cama tan grande de la furgo y en ese caso nuestro viaje se hubiese elevado como subiendo a otro planeta donde también los tres podíamos hacer el amor con mi querido Fantasma,  aunque fuese un vehículo. ¡Y qué!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Intuyo que el siletista escribió esto después de haber estado en la casa de Hernán Estrada en la rue Sedaine cuando fueron a comer y su novia francesa les preparó  espaguetis con nata y gorgonzola y Hernán les dio dos porros de un hash afgano muy potente y tomaron no sé cuantos vasos de pastis, y luego sucedió lo insólito:   Al volver en el último metro de la noche, la Chancha, con tal carga de estimulantes dibujó un rostro. Él siletista dice que era un rostro medio borrado con apenas pocos trazos en los que resaltaban los parpados cerrados en un tono tan tétrico que no cabía duda que era el rostro de un muerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Al día siguiente paseábamos por el Sena a la altura de la Ile de la Cité.  La Chancha se quedó en los puestos de pinturas que bordean el río y yo seguí mirando los reflejos de los árboles en las aguas turbias.  No sé por qué apreté la tijera como si fuera a escribir un poema recortando las formas del río cuando de pronto vi una cantidad de gente que se agolpaba en el próximo puente. Había una ambulancia a la izquierda. Todos miraban el agua. Súbitamente emergieron tres cabezas que nadaban como en una coreografía acuática, las cabezas de los extremos eran de los hombres ranas que llevaban  la cabeza pálida del desgraciado que acaba de suicidarse.  Cuando pasaron por debajo de donde yo me hallaba pude ver con claridad exacta  el mismo rostro que anoche dibujo la Chancha en el metro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Pensé entonces en el amor o lo que todos llamamos amor que por ahí no lo es y es otra cosa como una droga que al principio nos lleva a un cielo indefinible y después puede escupirnos a un infierno cualquiera. Y pensé que  el  Sena con la voz de Edith Piaf se vuelve una suerte de Ganges para los que quieren libarse de la tortura del desamor,  pero me vino a la cabeza que ese hombre del dibujo estaba fuera del tiempo y anoche la Chancha habría alcanzando  la  altura que captó el rostro de un siniestro futuro. Entonces tengo la sospecha que en el momento menos pensado (cuando ya no hay ni cenizas del pensamiento)  se nos abre una entrada a ese universo donde se repiten los infinitos nacimientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Así acaba esta crónica.  Según me contó, la mañana siguiente de este suceso el Fantasma le dijo que estaba hasta los rulemanes de ese parque y que ya no podía aguantar la torre,  que en sus pesadillas la torre lo pateaba lejos del parque como se patea un bollo de papel, y dijo que tenía unas ganas tremendas de salir a la carretera. Entonces el siletista fue al puente de Léna, y con siete caras que hizo en un record de media hora, consiguió los suficientes francos para llenar la despensa de comida y para el gasoil que lo cargaría en la mañana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Chicas mañana salimos a Bélgica, próxima parada: Brujas. Los tres tomados de la mano en círculos bailaron como indios comanches. Esta vez sí que los policías los vieron pero no se acercaron, ¿Habrán tenido miedo? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;---------------------------------------------------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Próximo : El Norte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-4196043408935818024?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/4196043408935818024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=4196043408935818024&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4196043408935818024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4196043408935818024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/p-r-i-s-sobre-el-arte-el-amor-y-el.html' title='P A R í S (sobre el arte el amor y el destino)'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-wdfjfKm5NLc/Tw8kzvzH88I/AAAAAAAAAKk/_O6_y3iB6NI/s72-c/1280516516538_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-4167305247368938829</id><published>2012-01-11T16:44:00.005+01:00</published><updated>2012-01-11T21:09:09.542+01:00</updated><title type='text'>P A R Í S</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-84b-fF_Nhz0/Tw2w647Y2QI/AAAAAAAAAKY/yDtrgjYTiRc/s1600/Paisaje-carbon2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 286px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-84b-fF_Nhz0/Tw2w647Y2QI/AAAAAAAAAKY/yDtrgjYTiRc/s400/Paisaje-carbon2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5696403629453924610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span&gt;Debido a la extensión de ocho páginas este capítulo ha sido dolorosamente partido en dos de cuarto páginas que se publican hoy y otras cuatro mañana, para dar un descanso a ciertos lectores holgazanes. &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;-------------------------------------------------------------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    El Fantasma prefería las carreteras locales, y de paso el viaje nos salía más barato, además eran caminos amables habitados por casas campesinas de tejados rojos. Los tres en la cabina estábamos como en las butacas de un cine y la pantalla era ese enrome parabrisas por donde el Fantasma nos mostraba una Francia de colinas verdes y sembrados de trigo, o sembrados lilas de lavanda y corrales con vacas blancas charoláis, viejas aldeas de piedras, algún palacio incierto en las colinas, entonces era Enya en sus canciones de bruja irlandesa, y después venía Traicy Chapman, que le gustaba a Mercedes, (se sabía de memoria “Sorry, all that you can said”)  Nos pasaban camiones lentamente porque los conductores querían mirarnos con la peor cara de culo. A veces nos pasaba una furgoneta como la nuestra con freaks de pelos largos que nos saludaban abriendo los dedos y se reían. Al mediodía paramos en un lugar de mucho sol delante de un campo con los rollos de fardos dispersos por el terreno y comimos espaguetis con aceite y el queso parmesano,  y tomamos vino y bajamos las baguettes con el camembert mientras el Fantasma descansaba quieto y dormido en un espacio de tierra. Reanudábamos el viaje y era Mercedes la que conducía acompañada por la Chancha mientras yo dormía atrás una siesta soñado con la playa que viví cuando tenía un metro de altura y salía corriendo a la orilla para ver el paso de las toninas que huían de las tormentas.  Otras veces conducía yo y las dos chicas jugaban a las cartas o dormían atrás. Y algunas veces conducía la Chancha mientras yo y Mercedes hacíamos el amor ayudados por el ruido del motor diesel y el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%"&gt;Greensleevs&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;embrujado de Loreena McKennitt. Cuando a la noche pasábamos por un túnel nos fumamos lo que nos quedaba de la maría y los tres pegando las caras al cristal del parabrisas  viajábamos por el interior de un gusano bajo la música de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%"&gt;Atom Mather Heart&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; a todo volumen. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;     En la zona de Noailles no encontramos otro lugar para pasar la noche que ese maldito parking de un Carrefour. De pronto apareció el guarda por la ventanilla del volante, un tipo de ojos caídos como si no pudiera salir de su depresión crónica. Si quieren pueden quedarse, nos dijo, yo cierro las rejas del parking y las abro por la mañana, solo les aconsejo no bajar en ningún momento porque suelto perros muy pero muy peligrosos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Los focos fluorescentes daban un aire de campo de concentración a ese espacio tan helado. Los perros (eran tres de raza pastor alemán), paseaban trotando como lobos alrededor del Fantasma, a ver si les caía algo. El problema fue la Chancha, “¡No pudo aguantar, me meo!”, gritó. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;No puedes salir Chancha, y aquí no puedes mear, pensemos algo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;¡Ya está!, apostilló la Chancha, “ábreme&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;la ventana y saco el culo para afuera”. Y el Fantasma opinó muy ronco, “No respondo si un perro salta y te muerde el culo”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Y he aquí un recuerdo que no sé por qué se imprimió en mi memoria: el culo de la Chancha, redondo, brillando con las luces fluorescentes, soltando un chorro parecido a los que se ven en las fuentes de una plaza cualquiera de pueblo, y allí abajo; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;los perros asustados mirando todo con una curiosidad pasmosa porque en sus vidas ni han visto no volverían a ver algo semejante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:20.0pt; line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;                               PARÍS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Yo pensé que la entrada  a París sería por un camino de tierra colándome entre carruajes  o entre coches Ford T como en algunas películas, y pensé que inmediatamente estaría en uno de esos mercados con filas de toldos, y humos de asados, y percheros con ropas por todas partes, y carros con percherones blancos.  Lo que nunca imaginé es que me iba a quedar atascado en este atasco y valga la redundancia porque este tapón de tanto coche a la entrada de París nunca lo hubiese esperado, dijo el Fantasma muy molesto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Pero Fantasma por favor, no sé que película te viste cuando eras repartidor de ladrillos, estamos en 1988 y el mundo es ahora una plaga de todas estas porquerías con ruedas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;¿Un respeto! protestó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Vale,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Sin embargo una vez salido del atasco y entrado en la ciudad, las casas de fachadas grises y tejados negros que pasaban por la ventanilla podían ser de otros siglos y eso alegraba no solo al Fantasma sino a las chicas que por primera vez veían Paris y se enloquecían dando gritos y risas.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Si pensábamos quedarnos una semana o más en la cuidad había que protegerlo al Fantasma después de estos viajes tan largos porque si lo aparcábamos en cualquier calle corría el riesgo del típico ladrón pavote que venga a romper otra ventana y llevarse tantas cosas que teníamos adentro. La cuestión era encontrar un lugar claro, limpio, ideal, como era el parque Champ-des-Mars frente a la torre de Eiffel. El problema radicaba en el grupo de policías que pululaban patrullando por  la zona turística. Creí que nos iban a llenar de preguntas  y a echarnos al minuto de aparcar pero…no sé cómo se las arregló el Fantasma para ser fantasma de verdad y convertirse en una furgoneta invisible para los flicks&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Los tres pasan una semana encontrando rincones de los que no van a olvidar, ciertas  sombras de árboles de otoño sobre los cafés, una mujer rolliza con dos baguettes bajo el brazo entre los reflejos de las ramas que cruzan el ventanal de la boulangerie. El hollín en una puerta por la que se asoma el bastón de un anciano de sombrero negro y barba blanca, un parque nublado con estatuas solitarias como las de un cementerio. Los mercados de frutas, las carnicerías, las avenidas napoleónicas recorridas por árboles y ropas de moda; la plaza de la Bastilla para imaginar las multitudes invadiendo la cárcel; la Opera para imaginar el lujo de butacas,  los enormes telones de oscuro bordeaux, la araña, esa araña que el fantasma de la opera hizo caer sobre el publico porque negaban la actuación a Christine Daaé. (este siletista insistiendo con Gastón Leroux).  Sobre todo buscaban esas calles que  guardan un misterio en sus portones, en sus ventanas, en las buhardillas que se ven bajo los tejados grises.  ¿Quien está allí arriba escribiendo o pintando o haciendo el amor, o borracho perdido en una depresión incurable. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;     Los tres recorren la ciudad metiéndose en los metros, saltan las puertas corredizas como la mayoría de jóvenes parisienses ante la mirada  resignada y  aburrida del controlador o la controladora que con la miseria que le pagan le importa una mierda si violan las normas y quiebran las finanzas del metro. Comen en las hornallas del Fantasma al mediodía, sopas de tomate, sopas de verduras, sopas de ajo, de cebolla, espaguetis con kétchup, arroz con atún, y toman una botella de vino para salir a la tarde y dar  vueltas por Saint Michel,  por Odeón, Saint German, donde a veces a veces comen &lt;i&gt;croque monsieur&lt;/i&gt;, o crepes de marrón galce, o una pizza callejera en la place Saint-André-des-Arts y todo lo paga la tijera. Sí, sí, la tijera dije. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Porque a la tarde el siletista se coloca el sombrero mirándose en el espejo retrovisor y sale al puente de Léna a recortar los perfiles de cuanto turista cruza el Sena para ir a la torre de Eiffel.  Otras tardes va al puente de Alexandre III, no hace tantas como en el de Léna,  pero alumbrado por los románticos faroles se siente en el 1900 y las siluetas, por supuesto, les salen mucho mejor, y en el instante en que  la tijera remonta suavemente la nariz, el perfil de ese señor con grandes bigotes se va transformando en una jarra repleta de espuma de cerveza que se alza para brindar en entre el humo y las risas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;----------------------------------------------------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Mañana:  París: (sobre el arte y el amor y el destino)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-4167305247368938829?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/4167305247368938829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=4167305247368938829&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4167305247368938829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4167305247368938829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/p-r-i-s.html' title='P A R Í S'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-84b-fF_Nhz0/Tw2w647Y2QI/AAAAAAAAAKY/yDtrgjYTiRc/s72-c/Paisaje-carbon2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-4716938583007030643</id><published>2012-01-06T17:38:00.009+01:00</published><updated>2012-01-07T22:43:32.337+01:00</updated><title type='text'>Los Viajes del Fantasma (noche de Clermont)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3YbNqA_rnr8/TwcjibR5JaI/AAAAAAAAAKM/GCVgCV1Zn0w/s1600/persecusi%25C3%25B3n.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 248px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-3YbNqA_rnr8/TwcjibR5JaI/AAAAAAAAAKM/GCVgCV1Zn0w/s400/persecusi%25C3%25B3n.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694559328178611618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;           &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; "&gt;&lt;span style="font-size: 19px; line-height: 28px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="background-color: white; font-family: Arial, sans-serif; font-size: 10pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:18.0pt"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; Los años pasan, el siletista vive de sus perfiles en Ibiza, y tiene una novia.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No. &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Me dice que no, que la palabra novia le hace ver un vestido blanco con la cola larga que deplora. Bueno digo, una compañera. No, tampoco, dice que suena muy PC. ¡Bueno, entonces qué!, pregunto, y me dice: Mercedes era la chica que compartía conmigo risas y amores… &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;y alguna que otra hierba con hielo.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;   &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;El siletista tiene ya 42 años, Mercedes tiene 22. ¡Que barbaridad! En la cama nadie nos pide el carnet de identidad. &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Mercedes es la amiga intima de una sobrina del siletista&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; y decidió un día salir de su mundo estructurado de Buenos Aires para hacer la carrera de hippie en Ibiza y en menos de un año ya ha fumando cannabis de todo tipo, algún acido suelto, lleva falda india y cinta siux en sus hermosa cabeza redonda. Su amiga Ana, alias la Chancha, (el mote no responde a su cuerpo esbelto) &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;tiene algo de niña. Las dos tienen mucho de niñas salvajes y descalzas que les importa un pito ningún tipo de futuro y buscan viajar por el mundo de sus sueños. Por ese entonces el siletista consigue una furgoneta Pegaso, de las grandes, y con su amigo Luis Ojeda (aquí menciono un personaje celebre) “el manitas”, convierten esa furgoneta de repartidor de ladrillos en una especie de Tianic con ruedas. Luis la recubre por dentro de poliestireno tapizado con moquetas verdes.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; La furgoneta se bautiza como “El Fantasma”;&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; tiene librería, una variedad de puf que se convierten en mesitas, cocina, cuadritos, máquina de escribir, almacén, dos baffles para la música,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; y una cama que se mete y se saca como caja de fósforos. Ah, y lleva atrás una bicicleta oxidada. &lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;/span&gt;&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Y he aquí la historia que cuenta.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;          &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; L O S    &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;V I A J E S     &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;D E L     &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;F A N T A S M A&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Mercedes y la Chancha habían terminado de trabajar recogiendo manzanas en el Trento y me esperaban en un alberge de Berna. El fantasma acababa de bajar en la rampa del puerto de Barcelona después de una travesía de ocho horas mediterráneas.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Era una mañana de otoño, y el sol tan fuerte invitaba a seguir rumbo al este, pasar rápido la frontera de Por Bou,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; llegar a Narbone,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; encarar la ruta&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; A20&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; hasta Montauban y subir hasta Bive-la-Gailarde donde entraría en la A 89 pasando por Clermont Ferrand destino a Lyon donde ya estaría cerca de Suiza. Las carreteras francesas custodiadas por filas de arboles reflejaban una luz en el horizonte mientras Bob Dylan cantaba el She belongs to me&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; y era la canción del amor libre verdaderamente libre por el Fantasma cuyas ráfagas de libertad,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; mientras pasábamos por lejanas casas campesinas, son tan difíciles de describir que con solo el pensamiento de intentarlo ya lo estaría mintiendo.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Aquí podemos parar, ¡eh Fantasma!, abrimos una lata de garbanzos dulces, partimos la baguette que cruje de alegría por ese queso camembert ¡qué rico! y después una siestita mínima: “no podemos perder mucho tiempo, no”,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; me dice el Fantasma, “pero ponme más de esa música sino no sigo”.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Entonces&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Grace Silck canta&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;Somebody lo love&lt;/i&gt;&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;mientras atardece en esa ruta que sube al norte y la felicidad se vuelve locura cuando el conductor salta cantando &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;prendido del volante y grita fuera de sí partiéndose en carcajadas por la alegría que le da su vida.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;  &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Mi idea era dormir en algún paradero antes o después de Lyon, pero el Fantasma era lento para las cuestas, y retrasó el viaje.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; “Pon la segunda y no se te ocurra meter la tercera”, me decía, “ya no doy más”. &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;La noche envolvía los inquietantes bosques de Clermont Ferrand y me vino a la memoria una novela amarilla de Gastón Leroux,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; que era mi favorito para el miedo, donde un misterioso monstruo con patas de chimpancé mataba franceses colgándose del cielo raso de las casas. La descripción de los lúgubres bosques de Clermont era la que ahora estaba viendo por el parabrisas. En la cima de una cuesta el fantasma me dijo: “O pasamos la noche en un lugar de estos o reviento”.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; En el paradero no había nadie, ni un camión parado, ni la mínima luz lejana de alguna casa. El lugar encerraba el mismo miedo que aquellos bosques. Los árboles gigantes y lúgubres crujían con el viento como lamentos de almas perdidas.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; Mierda, dije, esta noche voy a poner seguro a las puertas de adelante y a la puerta corrediza. La furgoneta quedó un tanto inclinada de trompa.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Tomé una sopa de tomate con lo que quedaba de la baguete, acabé el queso y me costó dormir pensando en ese chimpancé. Al fin caigo en un sueño corto y despierto de pronto con ganas desesperadas de mear. Enciendo la luz, &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;me bajo en calzoncillos. Muerto de frio.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Echo un chorro caliente de orina y de pronto escucho un ruido de cremallera y veo desesperado la puerta corrediza que se mueve con el declive y se cierra sola, ¡con seguro!, dejándome afuera sin posibilidad de abrir por ningún lado. ¡Nooooooo! El grito se habrá oído por todo el bosque.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; La furgoneta con las luces encendidas y yo afuera golpeando desesperado la ventana, ¡ábreme hijo de puta! “No puedo”, respondió el Fantasma, “si qué eres idiota, busca alguna piedra y te permito romper la ventana del acompañante”. Temblando de frío busco y busco por la tierra del parador pero no hay&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; más que piedrecillas de grava. ¡Qué frío!&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Voy a morir congelado, pienso,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; y al día siguiente saldrá en los periódicos franceses “&lt;i&gt;Súbdito español oriundo de Argentina muere congelado en las colinas de Clermont Ferrand. El cuerpo se encontró vestido solo con calzoncillos de rayas verdes&lt;/i&gt;”. ¡¡¡Nooooooo!!!, volví a gritar. Y de repente, &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;el milagro, encuentro&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; a unos cien metros un tremendo poste cortado.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Y allí voy trotando con el poste al hombro como un lancero. “Con mucho cuidado”, me dice el Fantasma “no hagas barbaridades”.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Lanzo el primer postazo. ¡¡PlafF!!, pega en la ventana. Nada. El segundo embate con más fuerza ¡¡Paff!! Qué vidrio tan duro. Y ahora qué hago. El Fantasma&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; me dice, “grita un kiai de karate o aikido, de esos que tú haces”. Inspiré con fuerza hacia el estomago y YYYAAAAAAAAAYYYYYYYYYYY, el poste reventó la ventana del acompañante, pasó de largo y estalló rompiendo la ventana del conductor. Silencio total.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; La voz del Fantasma salió de lo profundo del motor, “ahora sí que la cagaste”&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Los policías de la frontera de Ginebra en la A40 ven pasar coches ultimo modelos, a veces una Ferrari, un brillante yaguar rojo, Citroens Prestige, un lujoso Renault, Peugeot 205 convertible, todas carrocerías flamantes, y de repente… ¡¡Peligro!!, se acerca una especie de nevera oxidada con ruedas, lleva una bicicleta mas oxidada colgando atrás, y tiene las dos ventanas rotas y va un conductor totalmente cubierto por un pasamontañas de inspiración etarra.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Dan la voz de alarma y la toman por asalto siete uniformados de azul&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Me revisaron hasta el ADN. Toda la furgoneta afuera. Pobre Fantasma, las humillaciones que tuvo que pasar, “¡y cómo viaja usted en esta cosa de mueso, "ésto es como un contenedor de porquerías”, “qué tiene en los bolsillos”, “qué esconde en chasis”, “qué va a hacer en Suiza”, “dónde piensa seguir”:&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Preguntas que significaban , “porqué &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;vive así”, “porqué usted no es como los demás ciudadanos”, “ustedes son los que detiene del progreso de la civilización”.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;Mercedes me recibió con un abrazo largo, y la Chancha se unió al abrazo. Las dos preguntaron dónde está el Fantasma, les dije esta en el hospital, un mecánico que le va a colocar las ventanas, ¿Por qué? Se asustan, ¿Qué paso?… conté la historia. Cuando las chicas acabaron de reír, les dije, necesito guita sino no lo puedo sacar. Hoy, presamente hoy, dijo la Chancha, es domingo y se junta un mercadillo en una calle de Berna, así que saca la tijera y saca el sombrero.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; Una fila de artesanos, músicos, y estatuas, las primeras estatuas que se venían, estaban de un lado en los soportales. Fue fácil ubicarse, no había que pedir permiso ni nadie venía a decirte este es mi lugar. Ni bien empecé con un gordo de nariz de gancho, se juntó un corro que fue aumentando con curiosos que querían ver qué está pasando ahí.&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; Y ahÍ está el tipo con la tijera sacando los perfiles, yo quiero una, yo otra, hagan cola por favor. Un niño con gorro de invierno, un árabe con nariz de Ali Baba, nuevamente esa mujer del siglo XVII, y detrás perfiles y perfiles que se repiten siempre con un rasgo diferente.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;u1:p&gt; &lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Cuando acabé tenía suficientes francos suizos para pagar las ventanas, llenar el tanque de gasolina y hacer la compra en el supermercado, espaguetis, arroz, quesos, jamón,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; vino, mantequilla, mermeladas, chocolate latas de todo tipo. Fue como esos pescadores cuando tiene suerte y llenan sus redes. &lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;¡Ah!, también me alcanzó invitar a tres pintas de cerveza a las chicas&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; (tres pintas por cabeza digo).&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; Entonces los tres,&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt; en el sopor de la cerveza bajo ese sol de otoño, gritamos al unísono.&lt;u1:p&gt;&lt;/u1:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;¡¡¡Nos Vamos a París!!!&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;-----------------------------------------------------------&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;(Próximo: esto es París)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-4716938583007030643?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/4716938583007030643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=4716938583007030643&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4716938583007030643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4716938583007030643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/los-viajes-del-fantasma-noche-de.html' title='Los Viajes del Fantasma (noche de Clermont)'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3YbNqA_rnr8/TwcjibR5JaI/AAAAAAAAAKM/GCVgCV1Zn0w/s72-c/persecusi%25C3%25B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-963779565475276749</id><published>2012-01-03T09:53:00.007+01:00</published><updated>2012-01-04T16:56:26.908+01:00</updated><title type='text'>CANARIAS (el principio)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-eR7juCTaa_g/TwLCz0bvPVI/AAAAAAAAAKA/AO0zSV4WV8k/s1600/tijeras-de-acero-inoxidable-2-uds%2B%25281%2529.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: justify;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 300px; height: 300px; " src="http://3.bp.blogspot.com/-eR7juCTaa_g/TwLCz0bvPVI/AAAAAAAAAKA/AO0zSV4WV8k/s400/tijeras-de-acero-inoxidable-2-uds%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5693327074453830994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-x5uc_KSl_2E/TwLCP4bM6TI/AAAAAAAAAJ0/HOPzq_eemQU/s1600/piso_en_palma_de_mallorca_94488045232123025.jpg"&gt;&lt;img style="text-align: justify;display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px; " src="http://4.bp.blogspot.com/-x5uc_KSl_2E/TwLCP4bM6TI/AAAAAAAAAJ0/HOPzq_eemQU/s400/piso_en_palma_de_mallorca_94488045232123025.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5693326457050032434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;CANARIAS (el principio)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Canarias fue el inicio del siletista, la escuela por así decirlo, y esta parte tendré que narrarla yo porque él no dejó ninguna crónica, solo me contó hechos aislados que puedo hilar como semillas, algunas inconexas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    La técnica es de los más sencilla, se hace siempre el perfil derecho, la tijera empieza a recortar por el cuello y sigue dibujando el contorno hacia arriba de acuerdo a la directriz del ojo, viaja por el mentón, da curvas por los labios, remonta la nariz, se desliza por la frente, y en el pelo puede emplear ciertas fantasías como mover el papel en círculos para logar rizos, o hacer filigranas para pelos mohicanos, o trenzas.   Pero la verdadera escuela, dónde realmente nace un buen perfil, es en la práctica. Cuando se lleva más de mil caras la tijera y el ojo toman confianza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Al siletista le pareció que Canarias sería el lugar idóneo para practicar y empezar a vivir de la tijera, las cobraría baratas, a trescientas pesetas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    En febrero del año 84 toma el barco de Cádiz a Tenerife. En dos dias navega por un mar limpio, a veces perseguido por delfines que saltan exhibiéndose al sol. En la travesía le hace perfiles a dos gitanas, para practicar. Por la noche una de ellas, la rubia teñida de pelo hasta  las nalgas, lo lleva a su cama (litera de arriba)  para darle celos a un pesado macarra que la acosa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Desembarca en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Recorre la ciudad alegre. Dos marroquís amigos que los conoce de Ibiza le invitan a un acido y lo dejan en una habitación sórdida delante de un televisor antiguo con el video enchufado de “Los niños del Brasil”. Las enormes pupilas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 19px; line-height: 28px; "&gt;Mikey Mouse&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 19px; line-height: 28px; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;que le han crecido se creen todo lo que ve y el siletista tiembla de pavor ante la cara del Dr. Mengele.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Al día siguiente con la resaca del trip sube al volcán del Teide y se le viene encima una impresión telúrica, atemporal, con la misma intuición de inmensidad que sintió alguna vez en la Patagonia y en Asia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Al fin decide empezar la tijera en Los Cristianos.  Logra muy pocos, y muy malos, mejor dicho pésimos. De cuatro dos son rechazados. Pero va aprendiendo y anotando en la memoria reglas imprescindibles: Si traza una regla horizontal en el perfil, La nuca, por ejemplo,  está casi a la altura de la nariz y no del cuello como lo estaba haciendo. Hay que calcular la dimensión del pelo con el frontal de la cara, esas cosas. Aprende, por otro rechazo de una silueta, que si a un niño de tres años le rebaja el macrocéfalo, la madre lo mira y dice, este podría ser mi hijo cuando cumpla los diez años.  Según pasan los dias las siluetas mejoran tomando ciertos parecidos con los modelos, pero todavía falta mucho, sin embargo obtiene las primeras felicitaciones de robustos turistas islandeses que gritan de asombro ante sus caras recortadas en papel negro, caras que hoy, riéndose, el siletista se mofa de aquel principiante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Del siguiente fracaso aprende una regla de oro: recorriendo las terrazas con sus ejemplos de siluetas va revoleando la tijera en el dedo cuando escucha la voz de una mujerona gigante que lo llama desde una de las mesas. Al acercarse ve que se trata de un travesti alemán, con su coprino, su falda larga, tacones flamencos, pelo con rodete y ojos y labios pintados;  todos los ingredientes.  Hazme una, le dice con fuerte vozarrón. El siletista lo observa con atención y le parce el perfil de uno de aquellos nazis que conducían los tanques Pánzer. Entonces comete el error de afeminarlo, le suaviza el mentón cuadrado, le redondea la nariz, le quita la abultada ceja y le entrega al trasvertido la silueta de un señora inexistente, ¡ese no soy yo! espeta el sujeto tirando la silueta al suelo. Espere que le haga otra. La segunda cumple con la verdad, que era fácil, y el travesti queda tan feliz que en vez de trescientas le da quinientas pesetas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;La regla de oro en este oficio es: no mentir, al colmo que en una de las terrazas una señora inglesa le dijo quítame la papada por favor, acto seguido el siletista le puso la tijera en el cuello y le dijo; por donde empiezo.  La mujer apavorada llamó a la policía, y el siletista huyó despavorido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Entonces decidió cambiarse de isla y partió a la Palma de Gran Canaria.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Allí toma un cuarto sin cama, con solo un colchón en el suelo en un edificio a estrenar de un triste poblado de carretera recorrido por edificios grises sin pintar y otros rotos y abandonados.  El lugar con aspecto de final de bombardeo  se llama Vecindario, queda a mitad de camino entre la Playa del Inglés y La Palma, ciudades por las que el siletista reparte su práctica y oficio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    En la Palma toda actividad se reduce a la plaza con sus terrazas que dan a los bares. Allí se juntan los retratistas, los caricaturistas, los mimos, los músicos de sombrero, y al momento… el único siletista. Todos van dando vueltas por las mesas con sus carpetas bajo el brazo  esperando al turista que levante la mano para llamarlo. En ese caso, el caricaturista o retratista, se sienta a la mesa y empieza a dibujar al turista (vaya cacofonía)  mientras éste come y bebe. Solo dos músicos pasan el sombrero: un yugoeslavo con acordeón que toca  “ Y Viva España·, “El bolero de Ravel”, “España Caní” y demás horteradas y un yonqui italiano que se dobla de flaco y rasga brutalmente las cuerdas desafinadas de una guitarra de juguete cantando siempre lo mismo, &lt;i&gt;blowing on the wind,&lt;/i&gt; taladrando los oídos con voz chillona .   Entre los retratistas hay un alcohólico que cobra solo tragos, y el turista lo llama por esto del ahorro, pero pronto  se arrepiente soportando la cháchara del borracho de pelo largo y ojos caídos que, de acuerdo al aumento de las copas el retrato sufre el trauma del interior oscuro del alcohólico; de modo que la señora (por ejemplo)  en el dibujo, aparece bizca con los labios torcidos en una obra maestra del terror. Y luego el escándalo: no le pago nada, ¡usted me estafa!, ¡esto es una porquería!, "Oh my god, I am not that horror", y el alcohólico que grita: ¡que te folle un pez!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;Una noche el siletista llega a la plaza y encuentra un revuelo de policías y gente agitada. El italiano yonqui en medio de su &lt;/span&gt;&lt;i style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;How many Roads&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt; tironeó la cartera de una vieja alemana y salió corriendo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Playa del Inglés es una especie de ciudad en la costa donde si alguien nace o muere es por accidente, ya que los espantosos edificios son para gente de vacaciones. El siletista suele ir por las mañanas a hacer perfiles en las terrazas que dan a la costa. No para, las siluetas mejoran; caras de porcinos, perfiles de pajarracos con gafas de aumento,  perfiles de mujeres del siglo XVII, perfiles de reinas negras con trenzas. Tantas veces se sienta a las mesas, apunta con el ojo y la tijera sigue con alegría recortando osos suecos con papadas de pelicanos, nenes, nenes (se acuerdo del macrocéfalo) y acierta: nariz de garbanzo, labios salidos, un tijeretazo sube por la frente lisa pero viene el poli de playa y le dice esto no se puede hacer aquí. ¡Otra vez los polis! Otra vez el uniforme azul o verde o marrón siempre enemigo de la tijera. &lt;i&gt;Le voy a decomisar el material&lt;/i&gt;. Seria fácil entregar la tijera y decir me importa un carajo, mañana me compro otra. Pero el siletista ama con toda su alma a su tijera, y se retira. El policía se disuelve en una tormenta de insultos y quejas de los turistas, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Una noche, cansado de la plaza, decide recorrer las mesas de un centro comercial de Playa del Inglés. Llega a un piso donde todo: tiendas, cafeterías,  peluquerías,  librerías, casas de videos porno, están destinadas al colectivo gay. En cada mesa las parejas juntitas, pulcras hasta el fundamentalismo, con la misma ropa, el mismo pelo aplastado y la misma sonrisa, recuerdan  a Fernández y Hernández.  Hace  nueve siluetas, todos los gay quieren ver su perfil como una sombra en la pared. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Alguien en desde la puerta de una tienda le dice que vaya a un lugar llamado “El Lido”, allí se va a forrar. ¡Está lleno de gays!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;  Dicho Lido es una especie de discoteca donde la neblina densa de la humareda vislumbra gorras marineras, brazos con cruces gamadas, culos brillantes atados por tangas negras, pelucas de colores, gritos y rostros amarillentos, todos saltando en un trance demencial &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span&gt;. Hay gigantes y enanos con ojos pintados, hombres como jirafas, viejos con pelucas teñidas. Y el siletista, raptado por una repentina timidez, se va colando entre los gay drogados diciendo:  Siluette… siluette… siluette… como graznido de gaviota enferma sin animarse a enseñar la tijera y los gay le miran echándole besos al aire con parpados a media asta, le insultan levantando el dedo del medio,  le hacen gestos con la manos invitándole a un feliato. El siletista siente disminuir de tamaño vertiginosamente hasta quedar como un liliputiense  entre las botas&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;heavies &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 14pt; line-height: 150%; "&gt;del personal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Huye despavorido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Otra regla de oro. Toma con pinzas los consejos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Cuando llega el carnaval, guarda la tijera, toma otro  acido (gentileza de un mimo) y provisto de sombrero y capa negra sale a integrase en la total población disfrazada. Nuevamente el acido le hace creer lo que ve. Y lo que ve es el mundo fantástico de Alicia en la plaza alumbrada por la noche donde  saltan bailando monos vestidos de frac, cajas de cerillas con brazos, condones con ojos y sombreros de copa, atados de cigarrillos con patas fumando en largas pipas, brujas pegando con las escobas, tigres vestidos con tutu, buzones con penes descomunales, hadas en zancos, monjas depravadas, obispos en calzoncillos, gatas con enromes teas,  y otros objetos animados que sacuden sus sombras detrás de los árboles.  Entra en un bar donde no hay un solo ser normal. El camarero de la barra es un gusano de largas antenas que le dice: “le pongo una caña señor Conde”. Entonces mojándose la barba con la espuma de la cerveza, pide seguir siempre en esa noche fantástica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Antes de volver a la península va a la isla de Lanzarote. No tiene suerte con las siluetas, hace tres solo.  Pero tiene suerte mucha suerte el carbón con la aventura porque una de las siluetas se la hizo a Bárbara, alemana, joven, rubia, de cuerpo escultural, que después de la silueta le dice que está sola y quiere alquilar un coche para pasear por la isla pero apenas sabe conducir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Y ahí lo vemos al siletista sin su sombrero, en un día esplendió de sol,  al volante de un ford fiesta yendo con Bárbara por las carreteras de esta isla volcánica. Los dos tomados de la mano caminan por la luna de Timanfaya, entre agujeros y cráteres como si hubiesen huido del planeta. Los dos están ahora allí,  miren, ¿los ven?, ahí sentados y pegados como siameses contemplando la Montaña de Fuego que empieza a excitarlos. Los dos  subiendo una roca en una cala desconocida donde las olas de cinco metros explotan como bombas. Y si nos asomamos a la playa de Famara los vemos recostados en un solo pareo, calientes de sol y pensamientos. Todo lo paga  Bárbara a pesar de las quejas falsas del siletista. “Pago el hermoso perfil que me hiciste”, dice ella tras un suave beso en los labios.  Pues será el perfil más caro de su carrera, ya que Bárbara paga los pescados fritos, el vino blanco y la habitación por tres dias en ese hotel donde la cama tiene una suspensión especial para los saltos acrobáticos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Cuando Bárbara regresa a la Palma para tomar el avión, el siletista pide el pase para viajar gratis en el barco de vuelta que gentilmente ofrece el ayuntamiento de La Palma para desembarazarse de los colgados que queden sin una peseta en las islas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Entonces, apoyado en la borda de cubierta,  ve la salida del sol en el horizonte del océano y adivina su futuro en la próxima tierra donde se abrirá paso a tijeretazos por la vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Próximo: Los Viajes del Fantasma (continuación del siletista)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%; "&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; line-height: 150%; font-family: Arial, sans-serif; background-image: initial; background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: white; background-position: initial initial; background-repeat: initial initial; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-963779565475276749?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/963779565475276749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=963779565475276749&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/963779565475276749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/963779565475276749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2012/01/canarias-el-principio-canarias-fue-el.html' title='CANARIAS (el principio)'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-eR7juCTaa_g/TwLCz0bvPVI/AAAAAAAAAKA/AO0zSV4WV8k/s72-c/tijeras-de-acero-inoxidable-2-uds%2B%25281%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-238967286000801448</id><published>2011-12-30T12:34:00.007+01:00</published><updated>2012-01-14T20:02:38.453+01:00</updated><title type='text'>Marbella y Alberto</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2bxsvv4laxQ/Tv2ih7gChUI/AAAAAAAAAJo/VLnzu9bk-ls/s1600/5676546934763281.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; width: 400px; height: 296px; text-align: justify; display: block; cursor: pointer;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5691884207857632578" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-2bxsvv4laxQ/Tv2ih7gChUI/AAAAAAAAAJo/VLnzu9bk-ls/s400/5676546934763281.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify; line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify; line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   &lt;/span&gt;&lt;span style="line-height: 150%;font-size:14;" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; Cuando el siletista llega a Marbella  siente que tanto  la magia de Granada como la de Sevilla ha quedado atrás.  Ahora se interna en un hibrido de bloques turísticos y casas cerradas exentas de fantasmas que podían darle algo de encanto. Y el mar que tanto buscaba es una especie de decorado  azul pálido detrás de un marco de malecones y playas cercadas por muros. Es marzo, eso lo sabe y acepta la poca gente y la poca esperanza de encontrar algún humano que quiera ver reproducido su perfil en papel negro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; El siletista cae en una profunda desolación. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;                                 &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;     &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;    Tras un recorrido de pensiones cerradas me resigné a la única pensión barata con habitación compartida. Es un argentino como usted, me dijo la señora alzando la nariz como intentando olfatearme, bueno, es más alto que usted.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;    La habitación tenía dos camas cutres, un baño diminuto, y olía a guiso de  repollo frío. El sujeto apareció muy tarde. Yo ya estaba metido en la cama, me hice el dormido y lo observé de reojo. Dejó un ramo de flores en la única mesa al frente, se quitó una ropa negra, se puso un pijama marrón caca y se recostó de espaldas. Inmediatamente quedó frito. Podía distinguir su perfil de boca abierta por una claridad que se filtraba de alguna grieta en  la ventana. No roncaba, y parecía no respirar, al colmo que pensé en las respuestas que daría yo al forense cuando venga por la mañana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;  Pero en la mañana estaba vivo,  se levantó con ojos dormidos y me dijo Buendía, me llamo Alberto, ¿y vos?, ah, también sos de Argentina, bueno aquí ya no somos de ningún lado, y casi diría que no somos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Alberto trabajaba a la tarde y a la noche.  Era uno de esos ángeles que ofrecen flores por las mesas de los bares y restaurantes. Yo le comuniqué mi oficio y se asombró. Ya me harás uno, dijo, y luego continuó con tristeza: pero no tengo a nadie para enviárselo. Una vez en la calle calculé su altura, me sacaba una cabeza, era tan flaco y espigado que su ropa de luto parecía pegada a sus costillas y  su cara databa de dos siglos atrás;  pálido al borde de la tisis, mentón largo con barba raída, pelo negro tapándole las orejas, lánguido y triste, era sin dudas un tipo arrancado violentamente de un cuadro del Greco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   En el desayuno, pan con mantequilla y café con leche, pagué yo, me propuso ir juntos por los bares y las terrazas, “yo con las flores y vos con tu tijera”. Acepté de buena gana, parecía un muy buen tipo, le dije que si hay suerte podíamos ligar un par de andaluzas. ¡No!, respondió grave, yo no puedo, no tengo el corazón roto, lo tengo hecho puré. Tuve hasta hace poco una mujer y dos hijos, nena y nene, (dijo tan triste) y la muy puta se fue con un asturiano y se llevó a los chiquitos, y al día siguiente me llegó la noticia que dos semanas atrás mi madre había muerto en Rosario, y yo ahora me quiero morir también porque con estas flores del carajo no tengo ni para ir a buscar a mis hijos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; El pobre Alberto era un tango con patas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Y allí íbamos   recorriendo las terrazas habitadas por dos o tres parejas en espacios de varias mesas vacías, Alberto con su capa negra y su cara de fantasma, y yo que por desgracia tenia roto el tabardo, iba revoleando la tijera que parecía la amenaza de un loco, de modo que los turistas, apenas nos veían, sentían tal pánico que negaban con la cabeza rogando por piedad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   La cosa estaba cada vez peor. Si no pago mañana la gorda me va a echar del cuarto, dijo Alberto bajando la mirada, vayamos a ver un amigo que tiene un bar nocturno, le voy a pedir guita.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; El amigo se llamaba Rubén, nos recibió tomando mate en el porche de su casa. Era  un tipo bajo algo rechoncho de piel aceitunada, y al hablar sacaba de las entrañas un argentino profundo, de barrio o rioba como se dice ayyaaá. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; ¡Que bueno lo que haseeesss querido!  −me dijo atontando la cara−  y ¿cómo lo hasssesss?, sos mago sos, mago, y con la tijeeeera, directo, sin dibujar nada, ¡qué- lo- parió!  Alberto, llevalo a tu amigo a mi boliche esta noche y venite con las flores, hoy recibo a un grupo de argentinos de esos que rompen las bolas, pero por ahí tenemos suerte, ¿Qué? ¡Uy Alberto! otra vez,  no te curás más pibe, decile a la gorda que le pagas el mes que… bueno, bueno, por no verte en la calle…¿Cuánto querés?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   La humillación de Alberto recibiendo un par de billetes daba frió en la vejiga. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;    El “boliche” era un antro oscuro, pero de un oscuro violeta y espantoso. Un aroma de algo plástico con eso que tiran en los baños públicos, ahogaba el aire. Los únicos clientes un grupo de mujeres y hombres cincuentones ocupaban una mesa larga en el centro del espacio. Las otras mesas vacías, apenas se recortaban en la oscuridad, y al fondo la sombra fantasmagórica del tal Rubén delante de un piano. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;  Cuando entramos con nuestras pintas sentí que nos miraron con ojos entornados de total desconfianza. Alberto, muy tímido, dio dos pasos indecisos, extendió el ramo y dijo: si alguno quiere regalar una flor. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; El silencio fue como un golpe, y de pronto surgió el grito de una voz gangosa y burlona. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;¡Flor de ojete! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;Seguidamente estalló una carcajada general y agresiva, la carcajada del que ve un gato muerto y le da risa. Alberto retrocedió hasta esconderse en un rincón de total penumbra.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Me acerqué a la mesa y vi los personajes dentro de ese alumbrado violeta;  tipos de caras equinas con caras de ratas enromes,  grasosos, de pelo azabache con diez kilos de fijador, pondría las manos en el fuego que eran policías argentinos buscados por crímenes y torturas. Las mujeres, clásicas del arrabal pesado, algo así como avestruces avinadas con odio en los ojos y en los labios. Rubén desde su piano gritó; “¡este pibe hace unos perfiles impresionantes, es como un mago”. Nuevamente el silencio y uno de estos torturadores que se inclina pesadamente para soltar con tono de insulto ¡Yo no tengo perfil!  La misma carcajada que sacudió a Alberto estalló ahora tras la gansada que acaba de oír. Rubén, desde su piano se jugó la última carta, “vení acá pibe y hacéme uno, para mostrale a esta gente”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Me acerqué hasta una corta distancia pero su cara aparecía y desparecía tras la oscuridad mientras se movía tocando el piano. ¿Y ahora cómo la hago?, me dije.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;Intervalo para una explicación técnica&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;: “&lt;i&gt;La siluetas se logran tras una combinación en equipo del ojo con la tijera. El ojo mira el perfil del sujeto/ta, si es recto o curvo y va siguiendo la línea mientras da órdenes a la tijera, casi simultáneamente los dos se encargan de recortar no solo la cara sino la personalidad.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;  Pero en este caso, yo les dije: hagan lo que puedan. Y el ojo dijo, “yo no veo un carajo, tijera, hazlo tú”. La tijera se armó de valor y sola fue moviéndose como ejecutando un danza en el papel finalizando la silueta de menos de un minuto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;    Cuando la vi no pude creerlo, era la mejor que había hecho en mi carrera de siletista, no solo era Rubén sino también sus problemas, sus alegrías, y sus angustias. Rubén al verla, detuvo el tango que tocaba y gritó:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; ¡Soy yo,  soy yo!  ¡Miren esto!  Se levantó atropelladamente y acercando la silueta a un foco, la mostró a los de la mesa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; Volvió a repetirse el silencio seguido de una voz arrabalera de mujer&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt; ¡Dale negro, dejate de joder, estas mejor de ñata!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Y la carcajada, esa carcajada como latigazos repercutió por el resto de la espesa atmosfera violeta.  Entonces descubrí que el olor a muerto que se colaba en el aroma de plástico venía del aliento de estos espectros babosos en estado de putrefacción. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;  Salimos disparados a respirar el aire del mar. Nos sentamos en silencio delante de las olas  y buscamos las pocas estrellas que detrás de los reflejos de la ciudad nos ayudaban a olvidar el mal rato. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;En los dias siguientes Alberto pudo dar solo cuatro flores para comprar pan y un chorizo, y yo las siluetas suficientes para comer y pagar el billete del próximo autobús. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;   Nos despedimos con un abrazo en la puerta de la pensión. Alcé la bolsa, crucé la calle, y al ver en la otra acera la patética inmovilidad de Alberto inclinado mirando al suelo,  sospeché que había decidido volver como hijo prodigo al seno de su creador, y di por seguro que el Greco lo recibiría con los brazos abiertos,  para colocarlo en algún lugar del entierro del Conde de Orgaz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;                         &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;                      ***                    ***                  ***&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;Próximo:  El principio en Canarias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;p style="text-align: justify; line-height: 150%;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; mso-ansi-language: ES-TRAD;font-size:14;" lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-238967286000801448?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/238967286000801448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=238967286000801448&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/238967286000801448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/238967286000801448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/12/marbella-y-alberto.html' title='Marbella y Alberto'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-2bxsvv4laxQ/Tv2ih7gChUI/AAAAAAAAAJo/VLnzu9bk-ls/s72-c/5676546934763281.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2026522102154924444</id><published>2011-12-27T10:52:00.003+01:00</published><updated>2011-12-27T17:25:55.482+01:00</updated><title type='text'>Viajes del Siletista   SEVILLA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oZ1rPmh9o9k/TvmVwEBfb9I/AAAAAAAAAJc/QkiMblbiX9Q/s1600/Barrio-de-Santa-Cruz.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-oZ1rPmh9o9k/TvmVwEBfb9I/AAAAAAAAAJc/QkiMblbiX9Q/s400/Barrio-de-Santa-Cruz.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5690744257105588178" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:24.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Cuando el siletista llega a Sevilla le parece haber entrado en una estampa pintada en  el siglo XIX. Siente como un viaje astral al pasado en esos  balcones con barrotes labrados, en  los colores pálidos y rojizos de algunas casas, en los empedrados de las pendientes, en sus patios interiores provistos de arábigos aljibes, y el alminar de la Giralda y las grandes avenidas con parques recorridos por cercos y puertas de rejas. El barrio de la Cruz lo devuelve a una reencarnación de ese siglo, y como un caballero de entonces que desenfundaba su espada, el siletista debe sacar la tijera y ponerse el sombrero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:24.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: justify;line-height: 150%; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:24.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Sevilla&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Pero de entrada no, no, mejor enfundar la tijera y ponerse a callejear, eso, callejear por ahí distraído mirando todo no solo con los ojos de la cara sino con el gran ojo invisible que mira desde los pies a la cabeza. Y dar una vuelta con aire vagabundo, viendo colores por todas partes, y las filas de árboles que recorren las aceras y que generalmente nadie las ve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Un estudiante de barbita en punta descubrió que yo era de “pajuera” y me llevó como guía por algunas iglesias recargadas de Cristos sangrantes, de vírgenes dolorosas, de tules morados y espacios enormes que apestaban a incienso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  En una de esas iglesias había  un museo donde se exhibían las vírgenes que luego sacan en la Semana Santa y en el Rocío. Esta es nuestra Macarena, dijo el estudiante, ves, para nosotros es muy importante, como la vida misma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  La hermosa virgen tal vez obtenida de una modelo de 17 años sostenía en sus faldas un Cristo muerto, pálido como el marfil, con la frente sangrante, tal vez obtenido de un modelo de 40 años.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Aquí hay algo raro, le dije al estudiante, este Cristo parece el padre de la virgen o tal vez su abuelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;El estudiante aulló: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; ¡No te permito esta falta de respeto  a nuestra señora y al Cristo de nuestra cofradía!  No quiero verte mas, no eres digno de entrar en nuestros suelo sagrado! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Seguí camino, tanteando la tijera que ya estaba en el bolsillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Un tipo largo con gesto afligido me indicó el mejor lugar para hacer siluetas era la plaza de los Naranjos, que allí solían ir los  caricaturistas y retratistas, pero que esté al loro por si aparecen los “shivileh” (guardia civil) que te llevan con tijera y todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Por suerte no había artistas, solo bancos y árboles de esa naranja acida que viene bien para espabilarse. Me puse el sombrero, saqué la tijera y la hice girar como una hélice en mi dedo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Primero fue un funcionario que iba de corbata y portafolio, su perfil árabe, nariz curva, cejas salientes, labios frontales, ¡facilísimo!  El segundo fue una mujer rolliza que hablaba hasta por los tobillos. Me costó su pelo con forma de helado con cucurucho. El tercero un niño que su abuelo le repetía que se quede quieto hasta que lo dejó paralizado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Después me fui a comer a una fonda donde me dieron sopa con una hoja de hierba buena y una paella llena de grasa. En la televisión por encima de las cabezas de los comensales  Felipe González gritaba desesperado la urgencia por meternos en la OTAN. En las elecciones había prometido sacarnos de ese pozo si lo votaban. Por el ventanal discurrían carrozas con sus cocheros, señoras multicolores con sombrillas blancas y el sol de Sevilla repartiendo flores por todas las calles.  Felipe González me amargaba la sopa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;     Al atardecer me quedaban las pesetas de dos perfiles y di una vuelta por las tascas del barrio de la Cruz. Al anochecer tomaba mi quinto vaso de vino con un grupo que me había invitado, al parecer estudiantes, cinco mujeres y seis tipos, al parecer clase media muy acomodada, que en el fragor de tanto etílico les pareció una buena cosa la compañía de un argentino que se dedicaba a tijeretear perfiles, y obviamente me vi obligado a hacerles perfiles gratis a cada uno, (o sea pagué el vino, y tanto) que en la sana borrachera las caras salían mejor, casi rayando en la perfección. Una de las chicas, de una belleza ente árabe y griega, se me pegó con mucha risa y calor tomándome de la mano para decirme que dentro de una semana se casaba con un cordobés, pero que en ese momento, borracha, le parecía que no estar enamorada, algo que le asustaba verdaderamente teniendo en cuenta que los borrachos dicen la verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  De ahí, me metieron en un seat y todos apretados como gatos partimos hacia el otro lado del Guadalquivir. La chica, creo que se llamaba Felisa, me abrazó la cintura y se recostó en mi hombro. Me  acuerdo muy nublado (los vasos de vino fueron más de cinco”)  de una discusión en la oscuridad del coche. Me preguntaron por las Malvinas y yo dije que nunca le pegaría un tiro a un inglés que lo está esperando su madre y sus hermanos, por un territorio. Recuerdo el ruido de voces que se levantó, los gritos que darían la sangre, los huesos y la piel por la patria y por la bandera mas los gritos que explotaron cuando declaré que quemaría todas las banderas del mundo porque eran la chispa de la muerte a lo largo de la historia. Aquí hay un corte en la memoria y el recuerdo en blanco y negro de un lugar triste;  una especie de anfiteatro de gradas sucias, papeles por todas partes;  y una música espantosa que sonaba en el escenario de abajo donde no había nadie. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   De pronto me veo enlazado con Felisa de piernas y manos en un beso interminable. Uno de esos besos que penetran para sentir a fondo las fibras del alma. Un beso asistido por los fachas de sus amigos que me rodeaban desaprobando mi actitud. ¡Apartemos al antipatria que esta enredado con nuestra amiga que se va a casar la semana que viene! Otro corte de memoria y el grupo  huyendo,  arrastrando a Felisa de los brazos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; El último recuerdo no sé si es real o me lo inventé como pasa con los sueños; Felisa tironeando, intentando zafarse para volver conmigo y dos de estos energúmenos que la meten en el coche como si la raptaran. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Lo que siguió fue el silencio, ya no sonaba la música, el viento del amanecer ocupaba la soledad total de las gradas donde yo era el único que estaba sentado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Ya no tengo que hacer nada que hacer en Sevilla, me dije. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Bueno, sí, unos cuántos perfiles más para tomarme el autobús al sur, a ver si en el mar tengo más suerte.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2026522102154924444?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2026522102154924444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2026522102154924444&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2026522102154924444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2026522102154924444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/12/viajes-del-siletista-sevilla.html' title='Viajes del Siletista   SEVILLA'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oZ1rPmh9o9k/TvmVwEBfb9I/AAAAAAAAAJc/QkiMblbiX9Q/s72-c/Barrio-de-Santa-Cruz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2641373711052283054</id><published>2011-12-24T19:09:00.002+01:00</published><updated>2011-12-24T19:21:58.655+01:00</updated><title type='text'>los viajes de un siletista   (granada)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6RoP3XDqWoo/TvYVkt89TkI/AAAAAAAAAJQ/Rjc1WA_RvZw/s1600/JARDINES-DEL-GENERALIFE-Alhambra-Granada-a22892331.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-6RoP3XDqWoo/TvYVkt89TkI/AAAAAAAAAJQ/Rjc1WA_RvZw/s400/JARDINES-DEL-GENERALIFE-Alhambra-Granada-a22892331.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689758899783945794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; "&gt;Inicio en este blog interrumpido relatando los episodios de un siletista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Por si no lo saben el siletista es uno de esos tipos que andan con una tijera recortando perfiles de turistas  en un papel negro. Los más hábiles habitan en el barrio de Montparnasse de Paris, pero hay otros que deambulan por las ciudades buscándose la vida a tijeretazos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Esta es la historia de uno de ellos. Que, sinceramente,  no lo conozco del todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:24.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;                       Granada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Y por fin me decidí a dar una vuelta por la península con mi tijera, o sea, viviendo de mi tijera, que alguna vez dos amigas dijeron que era mi banco particular porque cuando se me acaba la guita me pongo un sombrero de copa y salgo a recortar perfiles en un papel negro cobrando cinco euros por cabeza.  Pero entonces cuando llegué a Granada a mediados de los ochenta, cada perfil lo cobraba a cuatrocientas pesetas, y con eso ya podía comer al mediodía. Comer por ejemplo en esa fonda de la Plaza Nueva decorada con barricas viejas de diferentes vinos, comer bocadillos de palmitos con queso, o de serrano con mayonesa casera, y tomarme todo el vino hasta salir lleno de sol  y ver el río Darro que corre marrón alegre y la colina por donde se asoma la inmortal Alhambra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Los perfiles los hacía en la pendiente que sube al Generalife.  Ahí mismo entre matorrales y bancos de piedra: el contorno de un alemán de gafas gruesas y cara de obispo, una mujer delegada con nariz de gancho, cejas gruesas, no cejas, múltiples narices, un japonés cuyo perfil era una línea irregular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Luego me colaba en el Generalife por un hueco que había detrás en un cerco de siemprevivas y paseaba por ese laberinto de cercos verdes y fuentes solitarias escuchando el concierto de las aguas que corren por un crisol de canaletas. Los jardines del Generalife comprenden un paseo hacia lo íntimo buscando los tiempos de la dinastía islámica con  los ojos cerrados para verlo pasear a Averroes, o a Boadil el chico, y a su mujer infiel arrinconada con su amante en el árbol.   Y una mañana encontré ese pasado cuando un gitano me dio tres pitadas de su canuto y después lo perdí. Mejor dicho me perdí yo en el siglo XII sentado en un banco escuchando las aguas con música de flautas corriendo por las piedras, y entonces pasaron dos califas de la corte, elegantes, con túnicas bordadas en oro, iban moviendo las manos y dando voces con muchas consonantes,  detrás venían mujeres cubiertas con velos de seda que al verme se reían,  pero una de ellas de ojos verdes me clavó la mirada como pidiendo entrar en el alma de mis sabanas. Y de repente… en un regreso bestial a esta época, vi pasar un grupo de colegialas francesas riendo a gritos como las moras del pasado. Una de ellas se quedó mirándome con los mismos ojos que me miraba la mujer del velo, tal vez impactada por mis ojos embrujados tras el porrazo gitano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Al bajar la pendiente me dio el hambre. Entonces  me puse el sombrero de copa y saqué la tijera. Una familia de ingleses se detuvo para pedirme que les haga el perfil a sus cuatro hijas lánguidas y transparentes. Iba por la tercera cuando escuché  botas militares que retumbaban  en la pendiente,  y qué vi: tres guardias civiles con tricornio, (me acordé de Lorca) y las caras demudadas, que venían  trotando a por mí.  Se detuvieron a un palmo de mi cara y me gritaron con fuerte acento andaluz “¡¡¡Y esto que ehhhh!!!”  Recorto caras, les dije. Más confusos y rabiosos volvieron a gritarme que ¡ehjto no se puede haceh aquí, o se retira o le confiscamoh la tijera! &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  La cuarta hija se quedó llorando sin perfil.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; Desde el lado de los matorrales, Mariam, observaba la escena. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  Mariam, inglesa, veintinueve años, de cara risueña con cierta tristeza en la mirada, un cuerpo grueso y sensual.., viajaba con un chico, no dijo que era &lt;u&gt;su chico&lt;/u&gt;, dijo que sólo se trataba de un compañero, mi único chico se fue con otra cuatro años atrás dejándome embarazada, y luego el niño se murió, pobrecito, murió a los dos años y todavía  me vista en sueños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Comimos en aquella fonda larga, bocadillos de chorizo y jamón serrando, de queso con palmitos, los palmitos se repetirían hasta el hartazgo. Pero del vino de barrica nadie se harta, ¡¡ahh!!, chin chin, por nosotros. Mariam se reía brindando y bajaba el vaso de un solo trago. Más, tomemos más, gritaba.  Esa tarde,  borrachitos,  dimos vueltas por el Albaicín. Recorrimos las viviendas grutas.  Escuchamos a los gitanos en un flamenco de cuatro guitarras. Cuando el gitano viejo elevó la voz en un quejido Mariam lloró recordando a su hijo que había partido: está en algún lugar, y está más vivo que nosotros, dijo, yo lo sé, porque lo veo cada vez que sueño,  pero me despierto llorando.  Las lágrimas de Mariam  bajaban acompañadas por la carrera de cuerdas del deslumbrante flamenco. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Nos besamos en un rincón al borde del río, emocionados con las guitarras que oíamos de lejos. Emocionados con el espíritu de Granada. Volví a recordar a Lorca y al amor y en el colmo de la temperatura acepté la invitación de Mariam para ir a su pensión y tomar un cuarto vecino al que ella tenía con su pareja despareja. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Cada noche, su compañero, un inglés bajito, medio pelado, salía a emborracharse como cualquier turista ingles aprovechando ese vino español que no tienen en su isla y menos a ese precio. Cada noche yo me pasaba al cuarto de Mariam. Ella cerraba la puerta con llave, y cuando el bajito volvía con un pedo como un piano,  golpeaba la puerta  y yo me vestía como podía y saltaba de su balcón al mío con mucho cuidado de no caer desde ese segundo piso. Luego escuchaba voces a través de la pared, escuchaba el vomito del bajito, escuchaba las quejas y después los ronquidos de lobo del borracho.  Entonces me dormía con esa frase de cada uno en su cuarto y Dios en el de todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    El día que los despedí le di un abrazo tan largo a Mariam que al bajito no le gusto nada; al colmo que me saludó sin mirarme; con un corto movimiento de mentón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;    Y me fui de Granada porque la Guaria civil de los cojoens no me dejaba tijeretear por ningún lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;   Me voy a Sevilla a ver que pasa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;  El autobús partió al amanecer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;                              ****                    ****                   ****&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;Próximo capitulo: SEVILLA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 24.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:14.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 24.0pt;line-height:150%;mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2641373711052283054?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2641373711052283054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2641373711052283054&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2641373711052283054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2641373711052283054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/12/los-viajes-de-un-siletista-granada.html' title='los viajes de un siletista   (granada)'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-6RoP3XDqWoo/TvYVkt89TkI/AAAAAAAAAJQ/Rjc1WA_RvZw/s72-c/JARDINES-DEL-GENERALIFE-Alhambra-Granada-a22892331.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-6753329526111480527</id><published>2011-08-31T11:09:00.001+02:00</published><updated>2011-08-31T11:15:00.191+02:00</updated><title type='text'>PAHARGANJ</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-9rs8o0vMkfA/Tl36okx9-dI/AAAAAAAAAJI/EyZLAC_4_L4/s1600/20091028230202-im1gr-14.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646945082767440338" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 332px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-9rs8o0vMkfA/Tl36okx9-dI/AAAAAAAAAJI/EyZLAC_4_L4/s400/20091028230202-im1gr-14.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Revisando episodios escritos de India, los cuales podrían armar una novela, encontré en el primer capítulo este fragmento sobre la calle Paharganj de aquel entonces cuando todo era un armónico caos y hasta un elefante se desplazaba de tanto en tanto.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El argentino salió de un restaurante y por poco a él también lo pilla una vaca. Enfiló para el lado de la estación y esquivó dos rickshaw que se le venían encima pero se encontró delante a una bestia como un mamut que avanzaba para aplastarlo entonces dio un salto gritando muy divertido, ¡Esto es como los jueguitos de los bares! Siguió sin acordarse por qué había salido. El mambo que me dio ese shilon, loco, que bueno, y con la plenitud del hash embistió la noche del trafico alucinando con las luces y los humos y las ropas que cuelgan de las tiendas, y… ¿los maniquís?, no, son personas, se mueven loco, no te pases, y el barbudo, (el que le pega a Olivia) le preguntó, you remember me. Le dijo que sí y huyó dando bordos entre la multitud. Casi pisa un cerdo. Se quitó de las piernas un niño que lo agarraba pidiéndole rupis please. Iba feliz y entretenido con las figuras que le asaltaban, sí, sí, como en los jueguitos, un tipo delgado se le reía en la cara, otro motorickshaw lo perseguía, las luces de los STD, y una rubia de trenzas con un culo flotante en esa falda rajastani. De pronto no se dio cuenta que estaba la avenida hasta que vio ese taxi oscuro que aceleró para atropellarlo. Lo esquivó con gesto de torero pero a la derecha lo atacó a muerte un camión enloquecido aullando la bocina. Saltó a una isleta de piedra donde se sintió protegido, y en ese instante le llegaron reminiscencias de un colegio de Buenos Aires, entonces, enredando los dedos gritó, muy fumado, ¡Pido gancho el que me toca es un chancho!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-6753329526111480527?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/6753329526111480527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=6753329526111480527&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6753329526111480527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6753329526111480527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/08/paharganj.html' title='PAHARGANJ'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-9rs8o0vMkfA/Tl36okx9-dI/AAAAAAAAAJI/EyZLAC_4_L4/s72-c/20091028230202-im1gr-14.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3211880999018588104</id><published>2011-07-23T17:50:00.003+02:00</published><updated>2011-07-23T17:55:56.836+02:00</updated><title type='text'>TÍa Alicia número 2</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tía Alicia número 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo atrás llegué a Buenos Aires después de una ausencia de cinco años y mi hermano Horacio el que siempre me viene a buscar al aeropuerto, me recibe con un, qué tal José, ¿sabes quien se murió?&lt;br /&gt;¡Quien!, pregunto expectativamente asustado.&lt;br /&gt;Alicia, y se murió ayer, o sea que tenemos que ir al cementerio ¡ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay dos tías Alicias. Tía Alicia numero 1, y tía Alicia numero 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tía Alicia número 1 es la que yo conocí creciendo en aquel lejano país, y esto de lejos lo digo más por el tiempo que por la distancia del enorme mar que nos separa. Hermana de mi madre, tía Alicia número 1, soltera, virgen (me animo a las manos sobre el fuego) sus zapatos de maestra, sus medias opacas, sus falda oscura, mujer de mirada siempre circunstante, devota de las buenas costumbres, comida con educación, risa discreta que fluye por las fosas nasales, dedos muy finos en manos cuidadas, sonrisa con algo de mi abuelo (no de mi abuela que sonreía muy poco) sonrisa con algo también de un país olvidado en lo que comprende la leyenda que ha forjado un niño que crecía encuadrado en una familia que le marcaba callejones por los que se debería ir y túneles por donde no debería entrar. Túneles, por los que al fin me metí atravesando la plena oscuridad para ver la luz al otro lado del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tía Alicia numero 2 (tal vez al otro lado del túnel) mujer de ojos abiertos por verse perdida en un planeta donde no reconocía nada ni a nadie, y por lo tanto, ni yo, ni nadie llegó a conocerla. A veces feliz, a veces trágica, a tía Alicia número 2 la llevaban del brazo, con pasos entorpecidos por los grandes pañales, había roto el molde de la número 1 y reía a carcajadas, o lloraba a gritos, circulando en esa demencia senil que podría representar otra puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al cementerio. Saludo a mi hermana mayor, seria, ante la normal circunstancia, con su abrigo en mano, sus zapatos de tacones lustrados, mi tío Horacito, hermano de Alicia, sobretodo a cuadros, corbata de seda, también serio, aunque cada tanto deja escapar un chiste que provoca risitas próximas. Mis sobrinas altas y largas mirando el empedrado. Señoras y señores que no recuerdo, comentan pobrecita lo que sufrió en estos años, menos mal Dios la premia llevándosela. Me miran raro, quien es ese con ese pelo. Día de sol de cementerio. Hace frio. Las estatuas de tétricos ángeles de piedra contemplan el circular de los vivos, y por fin llega el coche fúnebre de negro charol. Bajan el ataúd caoba que necesita de manos que lo lleven. Yo, con toda la modorra del avión pegada en el cerebelo, agarro la manija de adelante. Horacio la de atrás mío. De la otra manija primera mi primo Ricardo me mira asombrado y me grita, ¿José, que hacés ahí?&lt;br /&gt;El cortejo se desplaza en silencio. Pronto se escuchan susurros que a media que avanzamos entre puerta y cruces se vuelen voces de charla. Nadie llora, por supuesto, alguien se ríe. Cerca de mí la única mujer con rasgos indios camina mirando como asustada por algo que ha perdido. Llegamos a la tumba. Horacito organiza la cosa. Una prima sonríe con nostalgia, y en cuanto el ataúd empeiza a bajar a la fosa la mujer india rompe en un llanto como una explosión y se sacude llorando en temblores.&lt;br /&gt;¿Quién es? Le pregunto a Ricardo.&lt;br /&gt;− ¿No te das cuenta? Obvio, la mujer que la cuidaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*** *** ***&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-3211880999018588104?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/3211880999018588104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=3211880999018588104&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3211880999018588104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3211880999018588104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/07/tia-alicia-numero-2.html' title='TÍa Alicia número 2'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-6366572860944199207</id><published>2011-06-25T11:26:00.002+02:00</published><updated>2011-06-25T11:27:54.313+02:00</updated><title type='text'>expresionismo hostelero</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-h595IfWWTZg/TgWp88hDqII/AAAAAAAAAJA/gHk2QqMVle8/s1600/1860-1949-james-ensor-tributo-expresionismo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622086574343956610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 337px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-h595IfWWTZg/TgWp88hDqII/AAAAAAAAAJA/gHk2QqMVle8/s400/1860-1949-james-ensor-tributo-expresionismo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;EXPRESIONISMO HOSTELERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vendo bisutería en un hotel plástico. Los turistas también de plástico pasan como tropel por mi mesa derecho al comedor. Pasan gordas en bikinis. Pasan ancianos bronceados. Pasa todo tipo de terrícolas catatónicos con tatuajes hasta en el carnet de identidad. Nadie mira mi mesa. Pasan niños in in in soportables. Pasa una bruja teñida de arcoíris. ((Pasó una rusa que esta buenísima)). Pasa un obeso fofo dentro de una camisa florida. Nadie mira mi mesa. Solo se acerca esa adolecente de pestañas postizas y una minifalda tan prieta que para encajársela se tiró de un segundo piso. Su novio, un idiota de labio colgante y gorro beisbol, espera con los brazos cruzados.&lt;br /&gt;−Cuánto cuesta ese collar –pregunta la nena&lt;br /&gt;−Veinte euros.&lt;br /&gt;−Te doy cinco euros por eso.&lt;br /&gt;−Y yo te doy una patada en el medio del ano.&lt;br /&gt;Se sintió ofendida. El novio se puso de un rojo fruncido, luego se alejaron comentando la mala educación de este vendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Es que yo tendría que estar actuando poesía con Claudio!&lt;br /&gt;O escribiendo cuentos de la India.&lt;br /&gt;O viajando por Turquía con la bolsa al hombro.&lt;br /&gt;¡¡Que carajo hago aquí!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cálmate José. Es una prueba que te pone la vida, se trata de hundir al José de siempre para que resurja un nuevo José como el ave Fénix”.&lt;br /&gt;¡No me vengas con cuentos!&lt;br /&gt;¡Uy! Ahora viene una pelirroja con gafas culo de botella.&lt;br /&gt;−How much the wrist.&lt;br /&gt;−Five euros.&lt;br /&gt;−I take it.&lt;br /&gt;¡Bien!, vendi la pulcerita cursi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________________________&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-6366572860944199207?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/6366572860944199207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=6366572860944199207&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6366572860944199207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6366572860944199207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/06/expresionismo-hostelero.html' title='expresionismo hostelero'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-h595IfWWTZg/TgWp88hDqII/AAAAAAAAAJA/gHk2QqMVle8/s72-c/1860-1949-james-ensor-tributo-expresionismo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8239436580929983655</id><published>2011-05-26T14:51:00.000+02:00</published><updated>2011-05-26T15:01:04.976+02:00</updated><title type='text'>EL LABERINTO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Laberinto&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Podría poner la mano en el fuego al afirmar que el paraíso es el laberinto de las sorpresas. Sus entradas son infinitas bocas oscuras que conducen al más profundo secreto. Hay que entrar a ciegas y abrir los ojos cuando ya todo está perdido, porque de un lado a otro sucede lo inesperado, los sueños que parecían imposibles salen al paso en cada callejón, lo increíble se vuelve real, vivo, y todo se resuelve ahí, ahí mismo, donde el camino camina con el camínate, donde las flores huelen su propio perfume, y los pájaros son parte de los árboles. Donde lo sencillo es lo único existente….&lt;br /&gt;Pero…&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Advertencia&lt;/strong&gt;: Hay un obstáculo que se debe tener muy en cuenta, y es, pensar que lo que ocurrió puede volver a suceder, ¡prohibido proyectar el acontecimiento!, porque en ese caso se violaría el código sagrado y el laberinto te catapultaría fuera, fuera, expulsado del paraíso. Otra vez fuera, condenado a seguir indefinidamente en este tedio asquerosamente planificado y gobernado por el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8239436580929983655?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8239436580929983655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8239436580929983655&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8239436580929983655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8239436580929983655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/05/el-laberinto.html' title='EL LABERINTO'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8805764307678363926</id><published>2011-05-21T17:46:00.000+02:00</published><updated>2011-05-21T17:49:41.342+02:00</updated><title type='text'>EL LOCO, sueño 3, (lucido)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Loco&lt;br /&gt;(Sueño lucido)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podía ser en uno de esos melancólicos parques de Londres, una mañana de sol con setos de tulipanes y grandes abetos y madres alegres con cochecitos de capota negra, mujeres recostadas en el pasto riendo y tomando sol, niños jugando a la pelota que patean contra una portería hecha de chaquetas y bolsos del colegio, parejas abrazadas en los bancos verdes, una enfermera que lleva a una anciana de pelo azul que a su vez se afirma en un bastón ante un estanque de patos, la calma en la brisa, tal vez un lejano violín, Y de golpe. ¡Todo se estremece en una gran alarma! La gente del parque corre espantada. Las madres disparan con sus cochecitos gritando ¡viene el loco, viene el loco!, los niños dejan sus cosas y desparecen dando alaridos, ¡el loco, el loco, viene el loco!, dos tipos flacos pasan corriendo y me gritan ¡cuidado que el loco ya está cerca! Me vuelvo y veo el parque vacío salvo un tipo grandote de rostro borroso y ojos desorbitados, que viene marchando a toda velocidad directo hacia mí. El pánico de la pesadilla me inmoviliza. Intento escapar pero apenas puedo dar dos pasos y siento los pasos del loco que se acercan.&lt;br /&gt;Entonces, el santo instante aparece como salvavidas; “es un sueño” digo “estoy soñando y en mis sueños hago lo que me da la gana”. Inmediatamente enfrento al loco y le grito: “¡Un paso más y te rompo la cara!” El loco palidece, da la vuelta y huye a una velocidad inverosímil.&lt;br /&gt;Desperté.&lt;br /&gt;Y desperté a las carcajadas y después seguí riéndome con el agradable recuerdo del miedo mío y del miedo del loco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8805764307678363926?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8805764307678363926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8805764307678363926&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8805764307678363926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8805764307678363926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/05/el-loco-sueno-3-lucido.html' title='EL LOCO, sueño 3, (lucido)'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3569204323074961092</id><published>2011-04-07T17:11:00.005+02:00</published><updated>2011-04-07T17:26:39.546+02:00</updated><title type='text'>SUEÑO  2</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Sueño 2&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este ocurrió un tiempo atrás en Venezuela. En el sueño me encontraba en una inmensa playa de arena muy clara delante de un mar turquesa y corría en la brisa ese olor a océano en una mañana que brillaba en el mar como si el sol estuviese debajo del agua. A pocos metros en la orilla, mi amigo Chani estaba allí sentado como un Buda con una túnica celeste que combinaba con el turquesa del mar. Todo era tan real y vivo que lo que sentía no entra en el relato por el estrecho límite que todos sabemos, en este tipo de casos, tiene la palabra. O sea que la felicidad podría ser algo aburrido comparado con lo que yo estaba viviendo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Súbitamente me di cuenta que en pocos segundos iba a despertar y perdería ese paraíso. No podía evitarlo, la vigilia me tironeaba con tal crueldad que le pedí ayuda a Chani, se lo pedí gritando: Chani, Chani, siento que estoy por irme al estado de vigilia! &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Chani se volvió sonriendo con todo el enigma en sus ojos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;−Y a ti quien te ha dicho que ese es el estado de vigilia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Inmediatamente desperté. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;O tal vez no. O tal vez perdí el estado de vigilia para caer en este sueño desde donde estoy escribiendo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-3569204323074961092?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/3569204323074961092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=3569204323074961092&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3569204323074961092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3569204323074961092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/04/sueno-2-este-ocurrio-un-tiempo-atras-en.html' title='SUEÑO  2'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1906570148872084014</id><published>2011-04-03T17:27:00.002+02:00</published><updated>2011-04-03T17:34:35.252+02:00</updated><title type='text'>SUEÑO 1</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;SUEÑO 1 Era un guiri, un alemán o un inglés que hablaba perfecto español. Vestía una camisa caqui y un jean y llevaba mocasines de cuero marrón. Era rubio de rasgos pequeños, nariz pequeña, ojos pequeños, boca sonriente, cuello largo, me dijo si creía en las levitaciones. Ah, se me olvidaba, estábamos en un raro parque de pastos amarillos y al fondo el celeste de un cielo que lo había visto en las ilustraciones de un libro de cuentos, tal vez el gato con botas, o algún cielo de los caballeros del rey Arturo, y este guiri que me decía, ¡qué pasa!, crees o no crees en las levitaciones. Yo estaba sentado con las piernas cruzadas y le respondía que sí, que creía pero que nunca había visto una. El guiri me dijo, ahora vas a ver, y cerró los ojos, inspiró, hizo un ademan con los brazos y se fue elevando como un globo de gas hasta quedar con los mocasines a un metro del suelo. A mí mucho no me impresionó, en los sueños uno se comporta diferente, la verdad sea dicha, mucho mejor que en la vigilia. Entonces le dije, que bueno, que bien, sin más. El guiri bajó a tierra y se acercó hasta dejar su cara a un palmo de la mía y me dijo ahora vas a ver esto, acto seguido me tapó los ojos con la mano y mierda con este puto miedo a perder la consciencia porque se abrió delante de mí un espacio inmenso que me aspiraba metiéndome en el centro del sol donde todo era yo sin el cuerpo y sin la mente salvo ese estúpido miedo que no fue extirpado y que me hizo gritar ¡NO, NO, NO, NO! El guiri retiró la mano y todo volvió a ser la aburrida y leve normalidad. Cómo me arrepentí al despertarme, carajo. ¡Ese NO tan absurdo que nunca se queda mudo!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1906570148872084014?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1906570148872084014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1906570148872084014&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1906570148872084014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1906570148872084014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/04/sueno-1.html' title='SUEÑO 1'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8841544446284387109</id><published>2011-03-08T12:05:00.002+01:00</published><updated>2011-03-08T12:11:06.018+01:00</updated><title type='text'>Whooly Communion</title><content type='html'>&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/jWdYrd_UH9E" frameborder="0" width="400" height="330"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 11 de junio de 1965 el Albert Hall de Londres sonó con un bombazo del underground poético que no tuvo precedentes. Los poetas beats americanos junto con los beats ingleses, dieron un recital que algunos dicen pudo ser la inspiración para los poster recitales de rock tanto de Monterrey como de Woodstock. Se podría decir que fue el Woodstock poético. El teatro rebasó de gente que llegaba de todas partes de Europa. Los asientos fueron las butacas de siempre y el suelo tan acogedor. La electricidad y la fuerza se puede percibir en esta película en blanco y negro titulada &lt;em&gt;Wholly Communion&lt;/em&gt; que realizo el director Peter Whithead y que tan poca gente hoy conoce.&lt;br /&gt;En el número uno pueden ver el ambiente que reina, y a Ferlinghuetti recitando, a el genial Adrian Mitchel, y al mitico Gregory Corso.&lt;br /&gt;He añadido el número 4 para que vean a Allen Ginsberg, (iniciador de esta corriente con Jack Keruac) y a la fuerza de bendita locura que se puede dar a un poema de este tipo.&lt;br /&gt;Y una cosa más: ¿A quien de Woodstock, les recuerda, tanto la pinta como la actitud de Ginsberg?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/y8UU8xOj8bM" frameborder="0" width="400" height="330"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8841544446284387109?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8841544446284387109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8841544446284387109&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8841544446284387109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8841544446284387109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/03/whooly-communion.html' title='Whooly Communion'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/jWdYrd_UH9E/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-9012995737956441323</id><published>2011-02-23T11:12:00.008+01:00</published><updated>2011-02-23T21:03:10.458+01:00</updated><title type='text'>EL ALUD</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-pkzyt6mqlPY/TWTe2VScCaI/AAAAAAAAAIs/U55vDA4UM_A/s1600/jack-kerouac.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5576827263600298402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 315px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-pkzyt6mqlPY/TWTe2VScCaI/AAAAAAAAAIs/U55vDA4UM_A/s400/jack-kerouac.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El Alud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés Di Tella en su blog ha tocado un símbolo que se cruzó en mi vida justamente cuando yo ya estaba en los principios de esa ruta que va a todas partes siempre que uno haga la plancha dejándose llevar por ese río de múltiples bifurcaciones que es la ruta del mundo. Ese libro que malamente Losada tradujo como “En el Camino” y que lo tengo aquí en la biblioteca, me dio entonces una inyección que ninguna droga podría dar en el entusiasmo por escribir, no por la armonía o desarmonía ni el orden o el desorden de las letras, sino por ver lo que va ocurriendo mientras los dedos teclean o el boli corre como loco marcando jeroglíficos en un cuaderno que inmediatamente hay que traducir porque si se deja pasar dos dias, no lo entiende ni el autor. Hoy en esta biblioteca tengo también “En la Carretera” otra mala traducción del título “On the Road” que publicó hace poco Anagrama y que según dicen, es el original que Jack Keruac escribió en el teletipo que su amigo Lucien Carr, con la que convivía, lo robó de la oficina de la Unaited Press en la que trabajaba y le trajo una tarde porque Kerouak estaba harto de quitar páginas del rodillo por la velocidad enloquecida con que iba escribiendo. A partir del teletipo (Keruac hubiese entrado en éxtasis de tener un portátil) sucede el acto de aporrar las teclas con ritmo de jazz, con esa magia que llamó “Prosa Espontanea”: “&lt;em&gt;Ninguna selectividad de expresión&lt;/em&gt; –define Keruac− &lt;em&gt;sino seguir el libre desvío (asociación) de la mente hacia los infinitos mares del pensamiento, zambullirse en el océano del inglés sin otra disciplina que los ritmos de la exhalación retorica y de la narración protestada, como un puño que cae sobre la mesa con cada sonido completo ¡bang! “&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Lucien Carr comentaría mas tarde;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;no paraba ni un minuto. Recuerdo que yo trabajaba de día. Me levantaba en la mañana con el ruido de su máquina, y cuando regresaba en la noche, aun estaba escribiendo, y cuando me iba a la cama seguía tan campante. Imagino que a veces ha debido detenerse a comer o dormir, pero yo no lo puedo asegurar”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Los destinos llegan a tener algo de la comunicación que sucede entre las piedras que se precipitan por una ladera uniéndose en esa suerte de estampida que forma el alud. A un lado de “On the Road” en orden bibliotecario, tengo una joya envidiable, “Howl”, el largo poema aullante que Allen Ginsberg declamó en 1955 en la galería Six, ante una turba ebria, no solo de poesía sino de demajuanas de borgaña que Keruac les trajo tras una colecta. Lo encontré hace muchos años en una librería de Londres, a penas como un cuadernito negro donde se lee “CITY LIGHT BOOKS. San Francisco” o sea publicado por el mítico Ferlinghetti cuando la generación Beat estaba sonado en el ambiente de la juventud de los 50. Eran los beatniks, los primeros hipsters. Los que la moralina americana de entonces clasificaría como rebeldes sin causa, que inspiraría el film de Nicholas Ray. Tal vez James Dean daba el tipo de uno de esos personajes increíbles que se rebelaron contra las letras establecidas. El mote beat, golpeado, se le adjudica a John Clellon Holmes, quizá el más tranquilo de ellos que declara “&lt;em&gt;Un hombre esta golpeado cuando queda sin blanca y apuesta la suma de sus recursos a un solo número&lt;/em&gt;”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Holmes en su novela “Go”, cambia los nombres de cada uno de los celebres beats, Ginsberg, Burroughs, Orlowski, Corso, Duncan. Keruac lleva el nombre de Gene Pasternak, Holmes lo describe como: &lt;em&gt;Un hombre generoso, impulsivo, cándido. No se parecía a ningún otro escritor que yo conociera. No era cauteloso, ni dogmatico, ni cínico, ni competitivo, y si no lo hubiera conocido a través de su gran fama, lo hubiera confundido con un leñador poeta o con un marinero que guardara a Shakespeare en su mochila&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Neal Cassady (alias Dean Moriarty), y Keruac se conocieron cuando ambos trabajaban de guardavías en los ferrocarriles del Pacifico Sur. Cassady era un tipo que entraba y salía de las diferentes cárceles de los estados, un genio que regalaba vitalidad allá donde iba, un frentico, endemoniado con lujuria de la misma vida, que a la postre se convierte en el símbolo de la idea beat; todo ha de brotar de un golpe espontaneo, vamos para allá, y nos ponemos trotar en el camino, salimos en coche, y robamos gasolina para tomar la ruta a toda bala , paramos en ese motel, nos encantamos con las estrellas, allí perdidas, fumamos una marihuana, nos bebemos una botella de whisky, nos llevamos tres chicas para los dos, y al día siguiente un buen café disfrutando del amanecer para seguir hacia la costa oeste cuya línea del horizonte esconde la gran sorpresa de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“On the Road” es rechazado por distintas editoriales un sinfín de veces durante seis años. Tras el estallido de la galería Six, los editores se dan cuenta que “algo está pasando”, y que aquí entre papeles polvorientos tenemos el rollo incomprensible de uno de ellos. Por fin el editor de Viking se decide a publicarlo asustado por las revistas de vanguardia que siguen publicando fragmentos de la novela.&lt;br /&gt;“On the Road”, sale a la luz en 1956. Las piedras del alud arrastrarían una roca que terminara sonado durante años por el resto del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;·On the Road”, tiene también el color de la poesía de Ginsberg, de Gregory Corso, de Peter Orlowski, de Robert Duncan. Cuando están en New Orleans, tras la visita al gurú William Burroughs, la prosa entra en un ritmo de jazz como no leí nunca en ningún texto al colmo que prestando atención se escucha un saxo, una trompeta, y la banda vibrando en el oído. Utiliza magistralmente la onomatopeya creando el ritmo de una prosa escrita en un frenesí enloquecido Y el libro comprende una cascada de anécdotas que luego se volverán inolvidables. Recuerdo ahora un episodio en el que Sal Paradise, y Dean Moriarty se meten en un cine cochambroso porque no tienen dónde para pasar la noche. Ven entre sueños repetirse la misma película. Ven seis veces a Peter Loore diciendo “vamos”. Al amanecer los encargados de la limpieza recogen la basura entre las butacas y Dean observa desde atrás a ver si se lo llevan a su amigo en una de esas bolsas de plástico negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La generación perdida tras la Primera Guerra deja lugar a la generación “golpeada” tras la Segunda Guerra y en medio de la guerra de Vietnam, a mediados de los sesenta, los beat abren la puerta al movimiento que inicia otro sujeto fuera de serie, Ken Kesey, con su legendario autobús pintarrajeado de colores psicodélicos lleva un grupo de jóvenes con las caras pintadas y cintas en el pelo. Se hacen llamar “merry prankster”, (alegres bromistas) y portan cajas de ácidos lisérgicos para repartir en el barrio de Haight-Ashbury de San Francisco. Como todavía el LSD 25 no era ilegal, los policías no sabían qué hacer con la gente de ese barrio que parecían de otro planeta por la dimensión de las pupilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos neobeats son diferentes, tanto en el modo como el búsqueda, y también en la indumentaria a medio camino entre el Medioevo y los colonos del oeste. La revista Newsweek los bautizará como “los hippies”. El conductor de ese autobús es un tipo mayor que ellos pero tal vez más loco, a quien estos nuevos rebeldes respetan hasta la veneración; se llama Neal Cassady, y lleva el volante del autobús cruzando la frontera de las generaciones. Más tarde Allen Ginsberg junto con el poeta zen Gary Snyder organizan el “Gran Festival Humano” en el Golden Gate Park en enero de 1967, abriendo las puertas a estos nuevos hijos más cercanos a la experiencia psicodélica que a la espontaneidad beat. En el festival estallan las guitarras de Grateful Dead, y Grace Slick con su grupo de Jefferson Airplane canta&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Una pastilla te vuelve más grande/ y otra más pequeño/ Pero las de tu mamá no hacen ningún efecto.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a la década d los cincuenta, cuando Jack Keruac escribía en la casa de Lucien Carr no habrá ni siquiera sospechado que esa prosa espontanea era la piedra que determinaría el alud de los sesenta. (Aunque extrañamente se haya echado contra ellos en algunas declaraciones, cosas que pasan)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aproximación a la traducción del título On The road, podría ser “En la Ruta”. Porque ese era el lenguaje del viajero, si no te veo pronto nos vemos en la ruta, me cansé de este lugar, me parece que en pocos dias me pongo en la ruta. Y ¿qué es la ruta?, sino la dirección por la que se va a ese mundo en total libertad, en total presente, viviendo al máximo de los sentidos, en esa búsqueda de experiencias dejándose llevar por el río, atento a la eterna sorpresa. Puedo entender que esta novela hoy en día no llegue a la epidermis de muchos que no vivieron esa época, pero al que piense que On the Road está desfasada, le recomiendo meter una pocas ropas en la bolsa, sacar un pasaje a donde sea, y salir a la ruta sin regreso a ninguna parte. Entonces palparan las letras de ese atleta literario que metido en un cuarto tecleando un teletipo no paró de correr en tres semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Neal Cassady murió en el crucial 1968 de un paro cardiaco junto a una vía de tren. ¿Tendremos nosotros acaso un fin tan simbólico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-9012995737956441323?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/9012995737956441323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=9012995737956441323&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/9012995737956441323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/9012995737956441323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/02/el-alud.html' title='EL ALUD'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pkzyt6mqlPY/TWTe2VScCaI/AAAAAAAAAIs/U55vDA4UM_A/s72-c/jack-kerouac.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8766919057953201546</id><published>2011-01-14T11:47:00.001+01:00</published><updated>2011-01-14T11:58:49.317+01:00</updated><title type='text'>EL FIN</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="--"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El fin&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Como lo había explicado ella el lenguaje de los muckakanos es la respiración, se trata de un lenguaje en el que la comunicación se produce por si sola debido al nivel de emoción cuando se respira. Podría decirse que los muckakanos se entienden a través de una respiración emotiva. Lo curioso es que este lenguaje de apariencia abstracta tiene un simplismo alfabeto y se escribe. Hay largos pergaminos escritos por los muckakanos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Te explico, el lenguaje no se compone de palabras sino de letras. La respiración se representa con solo cuatro letras H, S, G, A, por ejemplo sssshhhhhhhhhgghhhhhhhhhhaaaa, según la cantidad de haches puede estar pidiendo el desayuno o diciéndote que sale hacia el bosque, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y si hay tres ss intercaladas da a entender o que hace caca en el árbol o que se ha paralizado en un éxtasis al mirar un pájaro, y hay mas haches significa el pájaro bebiendo el arroyo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;pero no se trata de imágenes sino de un sentimiento &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que te trasmite la visión. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Muchas A es que te ama y la A se utiliza solo por la mañana, justamente las horas que los muckakanos dedican al amor. Si hay más de tres G los significados se multiplican a tal colmo que no cabrían en este papel, o mejor dicho no tendría tiempo para enumerártelos porque el lenguaje muckakano se come el nuestro, lo devora de a poco hasta desintegrarlo en sus respiraciones escritas. Por ejemplo si me pongo a contarte lo que me paso el primerhhhhhggsss, dia cuando el muckcahhhhgsss ¡Ves!, me seria imposisshhhhhhssssss, pero ya esotysiendoggghhhhshsssssoloparadeicrtehhhhhquetengoquedecihhhhhhhhhhadiohhhhhhssssss,hhhhhhhhhahmequedoaaaaaaaaaaggggggggggggtttambienhhhhhhhhhhsconsssssssssstusgsgggggghhhhhhhchicassssssssssepillandohhhmehhhhhhhhloshhhloshhahhhhhhhhhsssaaadientesaaahssssshhgsgggggsssssssssssssssssssshshhhhhhhhhhhhhhgggggghhgggaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhggggggggggggsssssssssssssggggggggggggggggggggggggaahhhhhhhhhhhhhhhhaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhh&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;----------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="--"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8766919057953201546?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8766919057953201546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8766919057953201546&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8766919057953201546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8766919057953201546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/01/el-fin.html' title='EL FIN'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-5722135544027004605</id><published>2011-01-11T11:24:00.000+01:00</published><updated>2011-01-11T11:26:12.477+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="--"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1026"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="--"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; La Piedra&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;Ella me vino a ver por la mañana, tenía una túnica tan blanca que encandilaba como las paredes de pintura muy blancas cuando reflejan el sol. Estaba radiante, ya no tenía esa mirada de arena, sus ojos eran húmedos con algo de río, de selva, de musgo, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;exhalaba un perfume salvaje. No dijo nada al principio, se quedó tan quieta, mirándome, pero yo apenas podía verla semicerrando los ojos por las reverberaciones que producía su túnica blanca. Entonces se acercó, me dio un beso en la boca y me dijo, ellos quieren que te levantes y mires la piedra, que estés un rato mirando la piedra hasta que sepas, Dicho esto se fue y recién entonces vi que estaba descalza y andaba por las piedras como si tuviese goma acolchada en las plantas de los pies.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Obedecí, me levanté y me senté en la hierba y me puse a mirar la piedra donde estuve todo este tiempo sentado&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Primero vi formas confusas entre picaduras, agujeros y manchas grises, luego las manchas se volvieron nubes y los agujeros formaron líneas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;como rayos cruzados que al mirarlos con atención se convertían en rostros mudos, siluetas de fantasmas, como si los espíritus hubiesen imprimido sus facciones en la piedra. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Seguí mirando asombrado y de pronto una niebla cubrió todos los rasgos y dentro de la niebla empecé a ver imágenes nítidas de impresiones que moran en mi conciencia, Vi una tranquera de estancia y un hornero en el poste, Vi el ojo enloquecido de un caballo, El ojo desconfiado de un tero, La llanura inmensa escapándose tras el horizonte y una nube rojiza que se estiraba hasta tocar la primera estrella, Vi el balcón de casa en la calle Luis Agote, Vi un ángel bizco sobre el muro del cementerio de la Recoleta, Vi a mamá absorta en una tapicera, Vi las olas del Atlántico desplegándose en la madrugada de la playa, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Vi&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;a Sir Lancelot batiéndose contra el rey Arturo en un bosque amarillento de otoño, Vi a papá sentado en silencio frente al mar, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Vi la cara de una mujer que se sucedía en las diferentes caras de mis mujeres y vi desde arriba la selva del Amazonas y me vi a mi mismo en la popa de una chalupa que viaja por el río, mi perfil con sombrero en la ventanilla de un tren, mi sombra levantado el dedo en una carretera, y escuché el recorrido de una harmónica mientras&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;una luz bestial me cegaba desde la piedra y entonces tuve el primer contacto con lo que esta detrás de de mí, aun mas atrás, mas al fondo, donde se encuentra mi yo sin cuerpo, sin forma, ahí presente, en medio de un bosque de pinos, ahí presente, en esa montaña por cuya cima se asoma la luna, y me vi, sin ni siquiera el yo, precipitándome en el agua de una cascada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Entonces supe por primera vez lo que quería en la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 150%; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Entonces me levanté para escribirte esto y decirte que me voy hacia allá donde está ella, donde están ellos. Porque ahora sé que me han dado el permiso para entrar, y si vuelvo, será solo hasta esta piedra para escribirte la última carta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-5722135544027004605?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/5722135544027004605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=5722135544027004605&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5722135544027004605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5722135544027004605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/01/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html' title=''/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1862939862406019970</id><published>2011-01-06T18:43:00.000+01:00</published><updated>2011-01-06T18:44:00.783+01:00</updated><title type='text'>CEREMONIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt; Ceremonia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tu aborreces a los muckakanos no solo porque te han quitado la chica sino porque rechazas de plano este territorio, prefieres quedarte en el tuyo por pura comodidad, porque no quieres que te quiten de tu confortable casilla, porque te sientes seguro en ese espacio donde miles de tipos como tú siguen encerrados en sus casillas recibiendo a la mentira como la notica y el pan de cada día, porque prefieres quedarte en ese mundo atrapado en la implacable lógica donde los pasos están medidos por un control diabólicamente establecido.&lt;br /&gt; En cambio ella, la que una vez creíste que era tu chica, tuvo el valor de adentrarse en este terrario, mucho mas allá de esta piedra donde  estoy, y tal vez empujada por el amor, llegó al corazón mismo de la infinita incógnita que es el territorio de los muckakanos, y con esto quiero contarte en síntesis la suerte que tuve de asistir de lejos, por culpa de mi miedo, al espectáculo ocurrido anoche. Un fuego deslumbraba las siluetas de los árboles, sonaban las flautas como sopladas por el viento, y los muckakanos sentados en círculo parecían estatuas de piedra en derredor de la fogata. Era una fiesta, un rito, una iniciación. Quien lo sabe. De lejos todo se presentaba confuso. Ella totalmente iluminada por los resplandores saltaba desnuda pasando por el medio de las llamas. Sonaban exclamaciones como el ulular de una tempestad. Vi otras figuras que saltaban el fuego, juraría que eran las mujeres, las muckakanas por así nombrarlas, eran como sombras chinescas con movimientos acuáticos y puramente femeninos sacudiendo las caderas delante del fuego. También estaban desnudas, y cuando se apartaban del fuego mostraban ese raro color que está entre el verde y el azul, pero según dicen es una ilusión óptica que proyectan de lejos porque que de cerca sus cuerpos cambian a un transparente impreciso.&lt;br /&gt;De pronto los muckakanos sentados fueron hacia el fuego y no pude ver claro que ocurría en una confusión de figuras que parecían atravesarse  unidos en un montón de brazos entre las chispas que saltaban de la fogata y el sonido era ahora como un silbato lejano que se extendía por encima de los árboles y se repetía como ecos en el fondo de la noche.  Me cuesta contar lo que vi, en cambio si puedo dar una idea del impulso inconsciente que sentí por salir hacia esa ceremonia como atraído por una fuerza que tenía mucho de la fuerza que me ayudó a nacer en este mundo, sin embargo, me aferré a la piedra, hasta que me dolieron los dedos. Me reprimí,  no sé porqué. Solo sé que tarde o temprano tendré que ir allá y sé aun con más certeza que ya nunca he de volver a tus malditas casillas del maldito territorio al que una vez pertenecí.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1862939862406019970?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1862939862406019970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1862939862406019970&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1862939862406019970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1862939862406019970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/01/ceremonia.html' title='CEREMONIA'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-583516826616569383</id><published>2011-01-02T18:47:00.002+01:00</published><updated>2011-01-02T19:03:09.244+01:00</updated><title type='text'>A DISTANCIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A distancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora vienes después de un año a preguntarme que pasa y yo que te puedo decir si no me he movido de esta piedra que está en el territorio. Ella vino un par de veces a verme pero no me supo describir un solo muckakano, solo me dijo lo que fue sintiendo día a día en convivencia con estos que no sabe si llamarlos seres, o que cosa, porque de humano desde luego no tienen un pelo, eso dijo, y al decirlo sonrió un poco torciendo el labio y me pidió que te diga que no te preocupes porque no sabe cuánto va a durar su idilio con ese muckakano porque recién ahora se da cuenta que nunca es el mismo y eso lo supo por los distintos modos en que le ha respirado, ah, sí, me olvidaba, porque los muckakanos no hablan sino que respiran y cada uno exhala de un modo diferente&lt;br /&gt;Yo me quedo en el territorio observándoles desde lejos, ¿y sabes porque no me acerco? Porque la vi muy cambiada, no es ella la que conozco desde tantos años, y cuando la veas no la vas a reconocer, ¡la han respirado tanto!, que ha perdido ese aire ligero que tenía, ya no es ella, la mirada le ha cambiado, como si sus pupilas estuviesen llenas de arena, y mueve las manos de un modo tan curioso que por eso me mantengo a distancia porque tengo miedo de acercarme y hacer amistades y que me respiren sin malas intenciones por supuesto pero temo que por ese respirar vaya yo a perder este yo que es el cimiento de lo poco que tengo por eso los observo desde lejos y los veo siempre con ese color que no deja de ser ni azul ni verde y esa forma de caminar que encuadra todo el paisaje que los circunda como si andaran a tientas por una pintura surrealista.&lt;br /&gt;Algunas veces he oído un sonido que emiten parecido a una flauta que se ha dejado afuera y es soplada por el viento, y ese sonido se me ha colado en los sueños y he despertado mirando la luna en medio de esa música, pero inmediatamente supe que no había despertado sino que me había metido en otro sueño y así sucesivamente en otro y en otro hasta despertar en esta rara realidad sintiendo por todo el cuerpo la vibración de la flauta soplada por el viento.&lt;br /&gt;Debería irme, pero no puedo, hay algo que me atrae ¡con tanta fuerza!, algo que me deja aquí sentado en esta piedra sin poder moverme de lo contento que por ahora me siento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-583516826616569383?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/583516826616569383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=583516826616569383&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/583516826616569383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/583516826616569383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2011/01/distancia.html' title='A DISTANCIA'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3893423142478609108</id><published>2010-12-30T23:37:00.000+01:00</published><updated>2010-12-30T23:39:44.823+01:00</updated><title type='text'>LAS COSAS CLARAS</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;LAS COSAS CLARAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Los muckakanos a primera vista se parecen a nosotros. A segunda vista se los ve raramente quietos y raramente sacudidos. A tercera vista los muckakanos parecen de otra galaxia. Pronto o más tarde uno se da cuenta que han cambiado de colores según la hora que transcurre. Los muckakanos al mirarte miran el mar atravesando tu nuca con la mirada. Cuando caminan no hacen ruido, y juraría que no dejan huellas. Cuando ríen la risa te suena en los mismos huesos produciendo una vibración de alegría tal que al dormir te despiertas por la noche sacudido por las carcajadas.  Pero todo eso tu no lo pudiste ver porque los celos te tapaban hasta los oídos porque no se te ocurrió mejor estupidez que preguntarle a tu ex chica como hace el amor el muckakano y ella te respondió lo hace cepillándose los dientes y tu le dijiste como es eso y ella te explicó porque se los cepilla entre mis piernas y ahí mismo te dio la histórica pataleta tirando todos los muebles que había a tu paso y desde  entonces miraste tan mal pero tan mal a todos los muckakanos que te quedaste ciego ante la certeza de que los muckakanos son un ejemplo a seguir, una referencia, una posible puerta de salida y si no fíjate como tienen ellos su territorio, compáralo con el nuestro que huele de oxido y podredumbre de tanto exceso de mentira entonces si realmente quieres a tu ex chica alégrate que este con un muckakano y no con un imbécil de nuestro territorio que, que, ¿Qué? ¿Qué dices? ¿Qué no la quieres ya? Vaya, entonces déjame en paz y no me vengas mas con huevadas. &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-3893423142478609108?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/3893423142478609108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=3893423142478609108&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3893423142478609108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3893423142478609108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/12/las-cosas-claras.html' title='LAS COSAS CLARAS'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8008087411450082593</id><published>2010-12-29T18:10:00.000+01:00</published><updated>2010-12-29T18:18:34.081+01:00</updated><title type='text'>Esto pasa a veces</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;(&lt;em&gt;Letra para rock, blues o folklore acompañado de panderetas&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevas dos semanas con ella. Y hay dos espejos&lt;br /&gt; En uno ella se peina y en el otro deja la sonrisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estas viajando por el territorio de los muckakanos&lt;br /&gt;Estas en esa carretera interminable que lleva a una ciudad,&lt;br /&gt; Donde los muckakanos de primera línea,  te van a recibir.&lt;br /&gt; Pero ella quiere comer en un chino&lt;br /&gt;y te dice que esa gente con ese nombre le da mucho miedo.&lt;br /&gt; Entonces tú le quieres describir a los muckakanos.&lt;br /&gt;Pero ella con los nuduls colgando de la boca se tapa las orejas con las manos y hace ahhhhaaaaaaaaaaaaa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya van dos meses que ella llora después de hacer el amor&lt;br /&gt; Ya van dos meses que tú te ríes cuando la ves llorando&lt;br /&gt;Ya van dos meses que estas en la tierra verde de los muckakanos&lt;br /&gt; Ya van dos meses que buscas el camino que va hacia el mar.&lt;br /&gt; Y no lo encuentras, ayy, que cosa, que poca importancia le estas dando al camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ella tiene ahora tres espejos, uno para peinarse, el otro para sonreír, y el otro para ver a su amante, el muckakano con el que se acaba de ir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que vas a hacer tú&lt;br /&gt;Ahora que ella se te fue con el muckakano.&lt;br /&gt;Y ahora que va a hacer con esas estúpidas lagrimas&lt;br /&gt;que están señalando el camino hacia el mar&lt;br /&gt;Y ahora que vas a hacer cuando te encuentres solo en la playa&lt;br /&gt;y no veas mas a nadie&lt;br /&gt;y no veas mas a nadie&lt;br /&gt;y no veas mas a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8008087411450082593?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8008087411450082593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8008087411450082593&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8008087411450082593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8008087411450082593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/12/esto-pasa-veces.html' title='Esto pasa a veces'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-6073736937993098172</id><published>2010-12-25T11:17:00.002+01:00</published><updated>2010-12-25T11:22:34.892+01:00</updated><title type='text'>resurrección</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La fiebre parecía remontar hacia lo más alto, y él sudaba en el camastro mirando hacia la ventana los resplandores de la tormenta mientras estallaban  los petardos en la noche de Diwali.&lt;br /&gt; David sintió en un momento que podía morirse esa misma noche y lo sintió al darse cuenta que los ruidos no le llegaban a él sino a un oído que parecía haberlo abandonado como si ya no le perteneciera.&lt;br /&gt; Entonces fue ante el segundo relámpago seguido de un trueno seguido de una traca de cohetes cuando sintió que su cuerpo yacía debajo de él. Que la fiebre ya no le afectaba. Tuvo miedo y tristeza. Tristeza de haber muerto tan lejos de la gente que quería.&lt;br /&gt;Súbitamente el mundo de los ruidos se fue perdiendo y le llegó como salvavidas el mundo de los sueños.&lt;br /&gt; Soñó con caballos salvajes galopando en la interminable pampa. Los cascos sonaban ahora en su oído real provocándole una intensa felicidad como si la felicidad fuese algo caliente que lo empapara por dentro.&lt;br /&gt;Despertó al amanecer rodeado por los quejidos de los cuervos. Esta vez oía, sí que oía, oía los cuervos, oía los petardos que los niños de abajo tiraban en la calle y se reían.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-6073736937993098172?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/6073736937993098172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=6073736937993098172&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6073736937993098172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6073736937993098172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/12/resurreccion.html' title='resurrección'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-4172565071714114585</id><published>2010-09-26T15:19:00.002+02:00</published><updated>2010-09-27T18:17:13.686+02:00</updated><title type='text'>Irlanda</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TJ9IqjmfA5I/AAAAAAAAAIU/1H5Q7hZuMOM/s1600/irlanda3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521211564127880082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TJ9IqjmfA5I/AAAAAAAAAIU/1H5Q7hZuMOM/s400/irlanda3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;La novela Alikianos que escribí hace muchas lunas trata de los vagabundos que trabajan con las naranjas de Creta. Hoy está en manos de una amiga, correctora de estilo, para ver luego cual será su destino. En uno de los últimos capítulos los irlandeses hacen una fiesta de locos emborrachándose con aguardiente. Uno de ellos toca la guitarra y esto que escribí me suena como una homenaje a Irlanda que quiero hoy hacer aunque no sea ninguna fecha especial.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alinikos (fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La balada irlandesa fue borrando las fogatas hasta hacerme ver un campo verde que terminaba en un montículo de pequeños arbustos que crecían a lo largo de la vía del tren. Detrás estaba el mar y los acantilados del norte que se precipitaban hacia las olas. El rubio cerraba los ojos al cantar esa balada verde de ovejas y casas de campo, de olor a cuero, a sopa, al aire salado de los puertos. Y los otros borrachos daban palmadas sin sentido o con tanto sentido que lo llevaron a abrir la boca para soltar un grito ancestral dando aun más sentido a lo que sonaba desde las cuerdas.&lt;br /&gt;El rubio seguía con los ojos muy cerrados cantando a todo cuello, galopando sobre las cuerdas. Irlanda entera salía por su boca, viejos pubs, músicos de corta barba sonando el chieeft, guiness, guiness, el whisky fatal hecho con las patatas que fermentan en un conjuro nocturno de brujas desnudas. Un cura de mejillas rojas borracho al mediodía, los caballos en las verdes colinas, el petrel que se zambulle desde los acantilados hacia un mar embarvecido de libertad, siempre la libertad cortando con los bastardos de la reina Isabel. El río Sahannon, la risa, la muerte por cirrosis. El rubio volaba con las cuerdas hacia lo más alto de la leyenda de un país verde que se quería mucho y se veía enterrado de alma y sangre en una tierra de raíces gruesas y campos y bosques románticos. En el presente que cantaba la balada, el rubio hacía el amor con una druida de cinco mil cuatrocientos años de edad. Quería engendrar al héroe que se llevaría a Irlanda lejos del mundo para depositarla en una estrella que desde muchos siglos la estaba esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-4172565071714114585?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/4172565071714114585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=4172565071714114585&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4172565071714114585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/4172565071714114585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/09/irlanda.html' title='Irlanda'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TJ9IqjmfA5I/AAAAAAAAAIU/1H5Q7hZuMOM/s72-c/irlanda3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1995472830449971898</id><published>2010-09-09T11:52:00.002+02:00</published><updated>2010-09-09T11:56:28.479+02:00</updated><title type='text'>poema ocurrente 4</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;I n c o g n i t a&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Este tiempo único y ahora&lt;br /&gt;O cualquier tiempo en un día&lt;br /&gt;Que parece que pasa pero al final se queda&lt;br /&gt;Esta fuente de vidas que fluyen y se disuelven&lt;br /&gt;Esto que tengo aquí, con piernas, con brazos&lt;br /&gt;y posiblemente cabeza&lt;br /&gt;Aunque no se sabe porque toda duda procede de esa&lt;br /&gt;más que dudosa cabeza&lt;br /&gt;Esto que me rodea lleno de aire y de colores&lt;br /&gt;Esto que veo cada día y que se parece a un sueño&lt;br /&gt;cuando duermo envuelto en la humedad de mi isla&lt;br /&gt;Y la pregunta vendría a ser:&lt;br /&gt;¿Qué sucede con todo lo que está más allá&lt;br /&gt;de lo que veo, de lo que siento y lo que pienso?&lt;br /&gt;La respuesta es:&lt;br /&gt;Ve a la esquina donde está el farol y cuenta los insectos.&lt;br /&gt;Vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1995472830449971898?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1995472830449971898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1995472830449971898&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1995472830449971898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1995472830449971898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/09/poema-ocurrente-4.html' title='poema ocurrente 4'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1416925374279080537</id><published>2010-09-06T16:33:00.002+02:00</published><updated>2010-09-09T11:52:27.120+02:00</updated><title type='text'>Ocurrentes 3</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;P A T I T O F E O (versión libre)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Turro, Tuco, Torrero, Tarado, Trampeta, Trastoso, Pastoso&lt;br /&gt;Que te entiendes con la pizza de queso de plástico&lt;br /&gt;Tú, que eres eso que la gente no mira&lt;br /&gt;Ese tipo que nadie pide en el supermercado&lt;br /&gt;Ese lechuguino que entre millones eres una milésima&lt;br /&gt;Merecedor de todos tus motes&lt;br /&gt;Pendejito, taquito de rana, infimin, caquita de bacteria, pitilin de liliputiense, palillo usado, mimimninin&lt;br /&gt;Tú que una noche desapareciste en el abismo oscuro de&lt;br /&gt;un inodoro a la turca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente&lt;br /&gt;Sacaste las alas de tus cinco costados&lt;br /&gt;Y remontaste vuelo por encima de todos ellos&lt;br /&gt;Y ellos, en las avenidas&lt;br /&gt;señalaban hacia las nubes&lt;br /&gt;y gritaban, ¡que eso!, que nos va a hacer!&lt;br /&gt;¡Qué miedo! ¡Qué peligro!&lt;br /&gt;¡Porqué a nosotros que éramos tan felices!&lt;br /&gt;Pero Tú, desde el cielo de tu victoria&lt;br /&gt;Les lanzaste un escupitajo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Ultimas noticias:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Escasa posibilidad de vida en la cuidad&lt;br /&gt;Inundada por aguas misteriosamente espesas.&lt;br /&gt;Toda una sociedad civilizada&lt;br /&gt;Responsable y custodia del orden y las buenas costumbres&lt;br /&gt;Quedó sepultada bajo una descomunal &lt;strong&gt;SALIVA&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------- &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1416925374279080537?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1416925374279080537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1416925374279080537&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1416925374279080537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1416925374279080537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/09/ocurrentes-3.html' title='Ocurrentes 3'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1697888694713064287</id><published>2010-09-03T18:11:00.002+02:00</published><updated>2010-09-03T18:16:37.202+02:00</updated><title type='text'>Poemas ocurrentes 2</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A T I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me transformas en espejo&lt;br /&gt;Porque me tuerces el yo hacia el otro lado&lt;br /&gt;Porque erotizas mi subconsciente&lt;br /&gt;Porque emborrachas a las mujeres&lt;br /&gt;abriendo sus piernas sonámbulas&lt;br /&gt;Porque contigo subo encima de mí&lt;br /&gt;Y me deslizo en el tobogán de mi inconsciencia&lt;br /&gt;Por las veces que me has colmado con tu liquido de locura&lt;br /&gt;Porque me has dado la carcajada llena de dulzura&lt;br /&gt;Porque, a pesar del dolor de la mañana&lt;br /&gt;He podido ver con toda nitidez&lt;br /&gt;El morado del tomillo ante el radiante mar&lt;br /&gt;Por eso y por tantas cosas más&lt;br /&gt;Te amo perdidamente&lt;br /&gt;¡Hierbas con hielo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I N T R I G A&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es total intriga&lt;br /&gt;¡Chocolate para la noticia!&lt;br /&gt;Pero bueno: dos vías:&lt;br /&gt;Resolver la intriga o nadar con ella&lt;br /&gt;Yo prefiero nadar en el mar&lt;br /&gt;Comiéndome el Big Bang, la teoría de la relatividad, el agujero negro&lt;br /&gt;Y demás horteradas&lt;br /&gt;Y me siento en un banquito a contemplar&lt;br /&gt;El río de humanos que nace y se muere&lt;br /&gt;¡tan nenito que era! y ahora ¡qué mayor se nos vuelto!&lt;br /&gt;¿De qué murió? Nohhhh. No somos nada.&lt;br /&gt;Tapate la boca con caca&lt;br /&gt;Y Usted Señor Dios ¿fue por resaca que puso a este Papa?&lt;br /&gt;¡El fin del mundo está cerca! ¡Arrepentíos pecadores!&lt;br /&gt;Qué intriga ¿A dónde iremos?&lt;br /&gt;Al limbo donde esta Marilyn follando con Quasimodo&lt;br /&gt;El Bestio y la Belleza y vayan pasando que está servida la mesa donde los componentes del Juicio Final esperan al encargado de la defensa que se ha retrasado por causa de una cirrosis repentina&lt;br /&gt;La vida es una total intriga&lt;br /&gt;Menos mal&lt;br /&gt;Porque no hay peor horror&lt;br /&gt;Que un bodrio organizado&lt;br /&gt;Por eso sigo en el mar&lt;br /&gt;Flotando bajo el resplandor&lt;br /&gt;De otro sistema solar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1697888694713064287?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1697888694713064287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1697888694713064287&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1697888694713064287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1697888694713064287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/09/poemas-ocurrentes-2.html' title='Poemas ocurrentes 2'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2573051156024889016</id><published>2010-08-31T19:43:00.004+02:00</published><updated>2010-09-06T17:44:19.102+02:00</updated><title type='text'>Poemas Ocurrentes</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;La serie de poemas que escribió llevan como título&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Poemas ocurrentes&lt;/em&gt;”&lt;br /&gt;No sé si porque se me ocurren en el instante o porque ocurren en un espacio fuera del mental.&lt;br /&gt;Me inclino por lo segundo&lt;br /&gt;Ahí va el primero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DE REPENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente solo de repente, la gente y sus hábitats,&lt;br /&gt;Los habitantes y sus huecos y sus gritos y sus risas&lt;br /&gt;Y el hambre y la nausea y el odio y la pena&lt;br /&gt;Y el amor o eso que llaman amor que sale de repente&lt;br /&gt;cuando anochece o atardece y de repente todo y todos se&lt;br /&gt;vuelven inconstantes como si estuvieran hechos de nubes&lt;br /&gt;Como si los inventara yo de repente&lt;br /&gt;Como si fueran visiones detrás de la modorra de la siesta&lt;br /&gt;y entonces eso que creía que era y que eran se transforman en pensamientos vacuos de entusiasmo porque de repente&lt;br /&gt;me estoy yendo durmiendo deshilachando y no sé si sigo&lt;br /&gt;en este mundo o de repente me puse a un costado para&lt;br /&gt;ver cómo va la cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;segundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SATURACION&lt;br /&gt;Te quiero pero ahora te quise y no es lo mismo&lt;br /&gt;Porque no es que no te termine de querer sino que&lt;br /&gt;ya no quiero más, porque estoy SATURADO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saturado : (dos puntos)&lt;br /&gt;a) Bronca conmigo mismo porque al quererte no vi el horizonte&lt;br /&gt;b) Discusión conmigo mismo porque al quererte mis amigos se volvieron papelitos.&lt;br /&gt;c) Fastidiao conmigo mismo porque al quererte desaparecieron los árboles y me encotré frente a un espejo oxidado en cuyo cristal se leía, “Saturación” “Desgaste” “Hartazgo” "Agobio"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anuncio 1)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;“Hombre gris busca información sobre la libertad total&lt;br /&gt;Llamar al número 9022345&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Anuncio 2)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hombre de x años, feo, pesado, pedante, pelado y saturado invita al personal que quiera rajarse de la tierra, a un espectacular harakiri que se efectuaraa las 10 am en el Centre Pompidu de Paris.&lt;br /&gt;Al termino pasaremos el sombrero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------- &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2573051156024889016?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2573051156024889016/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2573051156024889016&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2573051156024889016'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2573051156024889016'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/08/poemas-ocurrentes.html' title='Poemas Ocurrentes'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8166541576884459094</id><published>2010-07-05T18:33:00.003+02:00</published><updated>2010-07-22T14:35:54.978+02:00</updated><title type='text'>london pub</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TDIJn2fAEiI/AAAAAAAAAH8/Eqs9bHDrUXM/s1600/file0145.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490461475963146786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TDIJn2fAEiI/AAAAAAAAAH8/Eqs9bHDrUXM/s400/file0145.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;Continuo después de tanto tiempo con el siguiente fragmento de la misma novela de Andrés. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;lo habíamos dejado en París, ahora se ve en este una loa a los pubs, algo del alma de Londres.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sucede el fenómeno de notar que el Londres del primer día y los primeros ingleses desaparecen con el tiempo para dar lugar a otro Londres con otros ingleses aunque para la estadística oficial sean los mismos. El primer día todos los ingleses son iguales, aunque uno sea gordo y el otro alto doblándose al caminar, y aquel sea bajito y el que viene detrás lleve sombrero bombín con paraguas negro y portafolio bajo el ala y se cruce con un pelo abultado con gorro rasta, siguen pareciéndome hermanos con la misma cara entre perdida y aburrida, caras que se moldean con los gases, los sonidos y las visiones que se dan en una ciudad como Londres donde las épocas parecen encontrarse.&lt;br /&gt;A mí me gustan los pubs. Las ventanas de vidrio espeso. Los cortinados violetas. Esa moqueta lila en el suelo que da alma al color de la cerveza agria. Beberse la jarra junto al fuego del hogar que hay en el medio del pub. Los pubs son criaderos de sueños, porque en el agrio tibio de la cerveza surgen los lejanos mares que uno le cuenta al amigo y se ve un futuro de palmeras y costas con casuchas de palo, el humo lejano y la montaña verde espesa con su cráter de volcán, esa isla donde ya no nos importa otra cosa que vivir lo que se encuentre al alcance de la mano. Ahora esa mano sostiene la jarra que se está acabando y el amigo, ese otro yo, me dice, vamos a por otra, hay un par de libras todavía y nos sobra para volver ¿O mejor, qué te parece volver caminado? A la cuarta pinta de Fullers el toilet es como la piscina de un club donde se juntan los socios y mean soltando los chistes maravillosamente estúpidos. Los ingleses entonces, tímidos, de mirada neutral, se meten una serie de pintas, sacan el diablo por los ojos rojos y enseñan los dientes, exageran las risotadas, dan saltos de epilépticos. Uno es mas amigo de todos cuando esta borracho. La cerveza sigue entrando con el gusto de la decoración, los espejos de la barra bajo el alumbrado de lámparas viejas con pantalla. Pronto se escucha la voz del camarero gritando “Last orders gentelmen” y hay que tomar la última, una suerte de tiro de gracia porque si hasta entonces uno no está del todo borracho la “última orden” le desmonta ese control que todavía creía tener. El espectáculo se da a las once de la noche cuando las calles desiertas se pueblan de multitudes saltarinas, grupos que cantan, viejas con sus sombreros de flores y caballeros que vomitan entre los coches. Los underground se llenan de locos y es una pena que la humanidad no siga así al día siguiente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8166541576884459094?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8166541576884459094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8166541576884459094&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8166541576884459094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8166541576884459094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/07/london-pub.html' title='london pub'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/TDIJn2fAEiI/AAAAAAAAAH8/Eqs9bHDrUXM/s72-c/file0145.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-7305413620293667558</id><published>2010-05-03T11:59:00.003+02:00</published><updated>2010-05-03T12:17:55.992+02:00</updated><title type='text'>encuentro</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S96gCrvHUXI/AAAAAAAAAH0/k_7wfwYTPrk/s1600/ParisTrasLaNoche.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466982965634879858" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S96gCrvHUXI/AAAAAAAAAH0/k_7wfwYTPrk/s400/ParisTrasLaNoche.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Al final del capítulo de Paris, Andrés tiene un mágico encuentro en una fiesta más snob que bohemia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fragmento)&lt;br /&gt;Por esa época, a dos meses de mi llegada, ya estaba pensando en irme, Londres estaba allá, al otro lado del agua. Casas de Dickens, parques solitarios con ardillas y flores, los hippies en los mercados y los recitales en los parques. Podía ver quizá a Pink floyd, a los Rollings, y por otra parte mi otro Andrés quería volver a un pasado de viejas iglesias y cementerios en los jardines, a un concierto de Bach en una cripta antigua. Ir a la Torre de Londres donde tal vez retumbaban los gritos de los infantes cuando los están degollando los emisarios de Ricardo III. Estaba seguro que me iba a encontrar con algo de la memoria de mi otra vida.&lt;br /&gt;−Londres es más íntimo – me dijo un venezolano en una fiesta de sudamericanos que me llevó Martín – Mira como te lo pongo, Londres es como una mujer que te la puedes llevar a la cama sin problemas, en cambio para llevártela a París tienes que casarte con ella y encima conocer a sus padres.&lt;br /&gt;Era un mulato alto con risa gutural - París es napoleónica –exclamó− arrecha, grandes avenidas, monumentos arrogantes, el Arco de Triunfo, la torre de Eiffel. Yo prefiero Londres, es amigable de casas iguales y encantadoramente descuidadas, en Londres hay una locura natural y muy profunda, hay algo del mundo de sueños, de fábula de hadas, y no te pierdas Porto Velho Road chico, ahí está la mejor gente, puedes fumar sentado en la acera y los policías pasan sin decirte nada. Si haces eso en París vienen estos flikis coños- e- su -madre y te llevan porque en la France ¡pa fumer!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fiesta era un piso viejo frente al Sena. El balcón daba al puente Alexander II que llega a la tumba del mismísimo Napoleón. Un pintor argentino gordo, vestido con tola de cura y en calzoncillos se apoyaba en la baranda del balcón cuando en el río pasó una chata apenas alumbrada por dos bombillos.&lt;br /&gt;−Que fabulosa panorámica che – me dijo - ¿viste que bárbaro?, de pronto tiene un parecido con el riachuelo.&lt;br /&gt;Tenía papada de cura y ojos de asombro por cualquier cosa. Una porción de artistas argentinos habían acudido a esa fiesta que nos coló el hermano de Martín. Lástima Cortázar, no puedo venir. Un crítico de arte recién llegado de Buenos Aires se repantigó en una butaca y no se movió en toda la noche clavado con el peso de su descomunal panza de sapo – A Buenos Aires no tienen que volver chicos, nunca, nunca, se pudrió todo, cerraron el Di Tella, se fue todo el mundo y la policía les corta el pelo a los chicos que encuentra en la calle. Imagináte que barbaridad, la opera Bomarzo de Ginastera sobre el libro de Manucho, ganó un premio en Nueva York y la censuraron los milicos de mierda en Argentina, no se pudo dar, ves, la puta que los parió, van a censurar a Mikey Mouse si siguen así!&lt;br /&gt;En una habitación larga, pasaban un shilon por un círculo de gente sentada, Eran pocos los que fumaban, y gracioso como discutían dos argentinos, uno defendía el hash mientras el otro alegaba que era otra forma de dormir a un pueblo.&lt;br /&gt;−Pero nooo, boluuuudo, todo lo contrario, mirá, hasta que no fumes aunque sea un pitada no vas a entender nada.&lt;br /&gt;−Esta es la mierda que van a repartir por el pueblo como suplente de las religiones&lt;br /&gt;−Pero no digás pavadas ¡por Dios!&lt;br /&gt;Se ponía nerviosos el defensor del hash, la nuez puntiaguda le bailaba en la garganta – Todo lo contrario, el que fuma le dice adiós al sistema, mirá los hippies si no.&lt;br /&gt;Los dejé, harto, hasta la cresta de discusiones vacías. Volví al balcón donde por suerte, el cura no estaba. El Sena discurría tranquilo mezclando los reflejos de los faroles. Los tejados de París rodeaban la torre de Eiffel que surgía como una monstruosa sombra de acero metiéndose entre las estrellas.&lt;br /&gt;− ¡Quiero ir a Londres ¡ – casi grité y oí una voz a mis espaldas.&lt;br /&gt;− ¡Andrés, tú eres Andrés!&lt;br /&gt;Me volví, ¡Begoña! chocamos con un abrazo apretándonos con todo el alma. Begoña, la chilena del barco, en el abrazo vi en un flash la borda del Donizzeti, la gente andando por cubierta, el sol en la piscina, y Begoña con ese bañador que mostraba parte de las nalgas, ¿Begoña que haces aquí?&lt;br /&gt;− ¿Y que haces tú puehuevon?, que alegría de verte.&lt;br /&gt;−Yo caí en paracaídas a esta fiesta,&lt;br /&gt;−Como yo, me trajo mi cuñado Enrique que es amigo de ese guatón tremendo que está ahí en el sofá.&lt;br /&gt;−Estas fumada.&lt;br /&gt;−Tengo un pelotazo que no te cuento.&lt;br /&gt;Y como yo también había fumado mientras los argentinos debatían sobre el hash, me quedé un rato mirando a sus ojos sin decir nada como ella que sonreía y no desprendía sus manos de mis codos y en el largo rato mirándonos me acordé de las ganas que yo le tenía en el barco cada vez que ella me apartaba porque decía que yo era bueno para la copucha, el chisme, aunque era ella la que hablaba del resto de los pasajeros, del español que esta pichando con la Marieta, del mejicano raro ese que tenis en el cuarto, y ahí mismo en la fiesta de artistas me confesó que el Jorge con quien se había acostado le había escrito una carta pero ella no le iba a responder, no me gusta volver al mismo río, ¿volverías tu con la señora alemana? Te digo que si estuviese aquí esa mujer me echaría encima porque ¡ando con hambre! A mí me excitaba, me dijo Begoña, cuando me contabas que la alemana te llevaba a su camarote, me dejaba aguita entre las piernas.&lt;br /&gt;− ¡Que me estás diciendo Begoña!&lt;br /&gt;−Ya pues cambiemos de este cueva de intelectuales jurásicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Begoña vivía en una bohardilla que le había dejado su hermano Enrique, quien llevaba dos años en París con su mujer. Los peldaños de su casa eran como dibujos de gravados cuando me llevó arrastrándome de la mano hasta llegar a la puerta. Le costó meter la llave con risas como toces por el hash que nos duraba picando por dentro. Entramos pegados por el beso, la noche atravesaba la claraboya alumbrando la cama con luz de luna, Begoña puso una vela en el suelo y empezó a quitarse la ropa. Empujados por el hash que recorría calentando la piel, nos buscábamos los cuerpos como desesperados luchando entre risas y jadeos y la fuerza de sentir que por fin se dio un sueño que venía de tan lejos. Pensar que desde el medio del océano Atlántico nos moríamos por un encuentro como este. Fue tal la bestialidad de la excitación que la bohardilla pareció crecer y hacerse más viva. Ya no era el efecto del hash, era otra cosa que solo podía entenderla más tarde en la India. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-7305413620293667558?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/7305413620293667558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=7305413620293667558&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7305413620293667558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7305413620293667558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/05/encuentro.html' title='encuentro'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S96gCrvHUXI/AAAAAAAAAH0/k_7wfwYTPrk/s72-c/ParisTrasLaNoche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2646579335867030211</id><published>2010-04-29T16:39:00.002+02:00</published><updated>2010-04-29T16:53:50.530+02:00</updated><title type='text'>Nesh, nesh</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9ma1fEn6zI/AAAAAAAAAHs/1XVoPANax2I/s1600/boulevard_de_clichy_paris_im_schnee.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5465569866455444274" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 284px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9ma1fEn6zI/AAAAAAAAAHs/1XVoPANax2I/s400/boulevard_de_clichy_paris_im_schnee.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Andrés asiste alucinando a su primera nevada pero después&lt;/em&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Anne nos veíamos por las mañanas en el desayuno. Era un pajarito acurrucado levantando el bol de café con leche, mirándome sin expresión, diciendo cosas como la nieve que están anunciando y el frío horrible que se viene, que hubiese sido mejor quedarme en España donde está el sol porque aquí cuando caiga la nieve nos vamos a morir porque no vino nadie a arreglar la calefacción y merde, merde , le frois.&lt;br /&gt;Una mañana estaba yo en el baño y oí los gritos de Anne -¡Merde, merde, la nesh, la nesh!&lt;br /&gt;Por la ventana los copos bajaban en silencio y el espacio entero se cubría de un blanco protector −merde, la nesh, la nesh – seguía Anne protestando y yo pegado a la ventana viendo por primera vez esos copos que parecían inflarse y reproducirse como átomos tan blancos, ¡tan blancos!, la nesh, la nesh, el nombre en francés es onomatopéyico, nesh, aunque la nieve no suene termina dando esa nota; nesh, nesh, nesh, y blanquea los tejados oscuros, se desprende de las cornisas, cubre de azúcar las cañerías.&lt;br /&gt;Anne salió al trabajo con la bufanda hasta los ojos y un gorro terminado en pico como el de los gnomos. Se alejó con el mismo estribillo, merde, la nesh, la nesh.&lt;br /&gt;No fui al trabajo, no importa. Martín me marcaría la ficha como lo hice yo por él la semana pasada. A menos que se le ocurra no ir para dar un paseo por la nieve de las calles. La nieve amontonándose en los cordones de las verdeas, cubriendo de blanco los techos de París.&lt;br /&gt;El metro me dejó en los Champs Elises; y lo mejor era estar ahí presente caminando con toda la intimidad del frío y ver las estatuas quietas en tremenda soledad con las cabezas nevadas como sombreros de plumas de cisne, y las ramas congeladas de los arboles, las placas de hielo que cubrían los estanques, un pato que patina en un blanco y negro de foto eterna, la nesh, la nesh seguía cayendo lenta en miles de copos que cubrían la vista y mi juego fue mirar al cielo para llenarme de copos la cara pero en mis alucinaciones no me di cuenta que la nieve moja los zapatos y los traspasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la noche el mareo y los temblores cantaban una gripe. El termómetro de Anne dio 40º. Me tomé un par de aspirinas pero qué podía hacer si la gripe se había instalado. Por la ventana los copos gruesos atravesaban las luces. Cerré la persiana y al apagar la luz y meterme bajo las cuatro mantas el sueño me cayó de golpe como si me tragase un frasco de somnífero. Me desperté a medianoche en lo oscuro, tiritando como un loco con malaria. Se mezclaron imágenes, sombras que anunciaban las pesadillas, un grito que vino del techo y la voz susurrando en mi oído, la están matando, la están matando. Quise levantarme para prender la luz pero me dio un ataque de escalofríos. Un rayo explotó en mi cabeza dividiendo líneas doradas y a la vez quedé dividido en múltiples yos. No podía definir cuál de los yos era yo. Cada uno estaba vivo y hablaba desesperado con tono histérico, Ya, levántate hijo de puta que tenés que ir al baño o le vas a mear la cama. No pienso, no quiero levantarme. Porque no se dejan de joder y vienen para aquí que estamos todos reunidos. No quiero ir porque ¿sabes lo que pasa? Son fantasmas. No, son yo, como no voy a ser yo. Te vas a morir, y a Ann ya la mataron. Ahora me van a matar. Quien te dijo que estas bien. Estas peor que nunca.&lt;br /&gt;Oí risas, un viento agudo sopló por el parque donde se perpetuán las estatuas llenas de nieve, y están muertas. Las estatuas siempre están muertas y hablan desde las tumbas. Tenés que ir al baño hijo de puta. No, no voy porque me matan en el pasillo. La risa otra vez grotesca como hiriendo desde abajo de la piel. No te matan, te mueres en el corredor congelado porque está nevando dentro de la casa, la nesh, la nesh, merde. ¡Basta! ¡Fuera todos! Quiero ser uno. ¡Qué iluso quiere ser uno! Uno serás después de que te maten. Me meo, me meo, baño, el baño está congelado, y ahí te calvan un cuchillo de hielo que se te mete por tu cuerpo amarillo, amarillo como los tuberculosos que ya están muertos como tú, como Ann, como las estatuas en el medio de los parques helados.&lt;br /&gt;Ninguna droga fue más fuerte que el delirio de esa fiebre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2646579335867030211?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2646579335867030211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2646579335867030211&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2646579335867030211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2646579335867030211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/04/nesh-nesh.html' title='Nesh, nesh'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9ma1fEn6zI/AAAAAAAAAHs/1XVoPANax2I/s72-c/boulevard_de_clichy_paris_im_schnee.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-7602831398359117767</id><published>2010-04-23T19:23:00.003+02:00</published><updated>2010-04-24T18:26:03.999+02:00</updated><title type='text'>los amigos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9HX4pUhK4I/AAAAAAAAAHk/t7qGscu13AM/s1600/tres_amigos_(3).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463385191141682050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9HX4pUhK4I/AAAAAAAAAHk/t7qGscu13AM/s400/tres_amigos_(3).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;De la misma novela.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Llevando un mes en Paris, vive Andrés en la casa de Anne, una francesa diminuta amiga de Pierre Joligard, y trabajaba en un depósito de mayoristas de floristerías. Allí hace dos grandes amigos, Juan, madrileño, hippie, de pelo largo y barba Moisés espesa, Y Martin, un argentino bajito de gafas lupas, hombre de izquierdas de los de entonces.&lt;br /&gt;Las escenas siguientes son, una discusión en el restaurante y luego una formidable borrachera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las discusiones se daban a la hora de comer. Cada mediodía al salir de ese tinglado de flores Martin, Juan y yo solíamos sentarnos en la misma fonda barata que había en una esquina. Nos acompañaba Paquito; otro español de Alicante y Wong un japonés que no entendía casi nada pero se divertía con el soniquete de nuestro castellano y advertía la diferencia de timbre entre los argentinos y los españoles. Wong leía y leía novelas mientras comía y Martín repetía el mismo chiste tonto al ver las letras en japonés, Wong cortála con la pornografía. El menú de cuatro francos consistía en una sopa de primero, de segundo estofado con papas o macarrones, y una manzana de postre, en fin, variaba poco. Cuando nos daban pescado lo dejábamos porque olía.&lt;br /&gt;−Con ese pensamiento – decía Martín – los que no tienen nada seguirán sin nada con un patrón que les pisa la cabeza mientras vos ahí con el cuento de que primero tenés que conocer quien sos. ¡Dejate de joder Andrés, no hay tiempo! Informáte un poco de lo que pasa en Brasil por ejemplo. Hay esclavitud, los chiquitos con la panza de agua al lado de las empresas americanas que se llevan el azúcar, el coco, che, no queda otra que la revolución.&lt;br /&gt;−Pero a mí quien me garantiza que después de barrer con medio mundo se va arreglar la cuestión, y te repito, el Che Guevara tuvo que hacer un trabajo interior para ser quien fue, no podemos tratar de arreglar cosas afuera cuando todavía las tenemos adentro porque si no pasa que lo que acaba de suceder en Praga.&lt;br /&gt;−Pero eso es por incomprensión de...&lt;br /&gt;− ¡No! Eso es porque no se dieron cuenta que tenían dentro el mismo mal que querían combatir afuera.&lt;br /&gt;−No, no es así pará, pará – Martín solía levantar la mano pidiendo pausa para ordenar sus argumentos. Juan decía:&lt;br /&gt;−La propuesta hippie une las dos cosas, hace la revolución sin matar a nadie, la no cooperación de Gandhi, y encima sin eso enfermizo de seguir un profeta o un puto organizador “Don´t follow leaders” Bob Dylan canta la verdad en cada párrafo ¡hombre!&lt;br /&gt;−Pero te repito...&lt;br /&gt;− Un momento Martin que me falta algo.&lt;br /&gt;−Te repito que cómo carajo vas a arreglar el problema sentándote con una puta florcita, Juan por dios.&lt;br /&gt;− Y al mismo tiempo te conoces a ti mismo explorando la mente con una buena maría, ¿está claro?&lt;br /&gt;El camarero y el supuesto dueño detrás de la barra parecían hermanos de panza, como si los dos se hubiesen comido una pelota del mismo número. Nos miraban con todo el desprecio de la tierra sin disimularlo, el camarero torcía un rictus de asco. A la hora de pagar nos trataba como policía anotando una multa.&lt;br /&gt;Los pelotas, los pelotas son los peores – me decía Juan cuando regresábamos al maldito trabajo – hay un español ya mayorcito que reparte las plantas y lleva años trabajando aquí, dice que el patrón es buena gente y que nosotros lo que tenemos que hacer es trabajar y callar, antes de irme le voy a callar yo rompiéndole la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde, a la salida del trabajo nos emborrachamos. Había una caja de vino olvidada en la puerta de un bar y los cuatro (el japonés no estaba) cogimos cada uno una botella y la metimos bajo el saco. Era un vino agrio y rasposo pero había ganas de soltarse y desatar la lengua del espíritu y caminar borrachos por calles insólitas viendo como anochece en una ciudad que podía ser Praga o Buenos Aires, Mira esa esquina, ¿no estaba en Malasaña?, dijo Juan, quien coño la trajo aquí. Paquito se reía llorando, siempre calladito ahora gritaba que los jardines todos se vayan a tomar por culo. Martín insistía en una guillotina pero perfeccionada, mirá, tres cuchillas que bajen por tres carriles diferentes, me… ¿me seguís?, y sabes qué loco, ruedan las tres cabezas al unísono. Juan decía que primero hay que hacer una de tamaño maqueta para guillotinarle la polla a Franco y tenerlo un rato largo con la polla cortadita antes de meterle la cabeza. Cruzamos un parque solitario donde Gastón Leroux habría escondido algún personaje tras el misterio de los arbustos. Juan nos hizo sentar en la hierba y nos recitó un poema suyo que habla del África, de los amarillos del África que tienen alma de océano y los pájaros no paran de cantar la imbecilidad de los hombres y las guitarras eléctricas se vuelven pájaros y los pájaros se dejan las plumas largas y follan todo lo que pueden entre las hojas, entre las sombras, entre los coches de un parking, y las viejas sentadas en el banco de una plaza miran el amor de los pájaros que les transforma el cuerpo haciéndolas pequeñitas y las viejas entonces saltan a la hierba con sus muñecas bailando Animals de Pink Floyd y de pronto las flores siguen creciendo hasta superar las copas de los árboles y por fin entre múltiples colores que dan los reflejos de las flores se asoma el Buda sonriendo sin más.&lt;br /&gt;Aplausos, aplausos. Me gustó, le dije, escríbemelo por favor.&lt;br /&gt;Pero ¡hombre! , como hago para acordarme si lo acabo de inventar ahora y ya me lo estoy olvidando.&lt;br /&gt;Hacía tiempo que no bebía tanto. Vomité en un basurero bajo el aplauso de mis amigos, al colmo que después tuve que hacer una reverencia porque los aplausos no paraban.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-7602831398359117767?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/7602831398359117767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=7602831398359117767&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7602831398359117767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7602831398359117767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/04/los-amigos.html' title='los amigos'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S9HX4pUhK4I/AAAAAAAAAHk/t7qGscu13AM/s72-c/tres_amigos_(3).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-6484109473477599818</id><published>2010-04-19T11:00:00.004+02:00</published><updated>2010-04-19T11:15:32.209+02:00</updated><title type='text'>el angel con cara de buda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S8wcTxC4qVI/AAAAAAAAAHc/6v_g0okqNFo/s1600/autostop.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5461771574002100562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 276px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S8wcTxC4qVI/AAAAAAAAAHc/6v_g0okqNFo/s400/autostop.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de largo viaje que semeja un retiro, vamos a hacer de cuenta algo que es real: la relatividad del tiempo. De modo que el ultimo fragmento sobre el autostop, lo envié hace 4 dias reales, aunque haya pasado un aparente mes.&lt;br /&gt;El siguiente fragmento (autobiográfico total) trata de la llegada de Andrés a Paris. De la relatividad de la suerte. De ese camino marcado sin dudas, y de el aire de aventura que respira un viajero a esas edades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Andrés llega a Auxerre tras un duro autostop, subiendo la calle empedrada se topa con un viajero que lleva una chistera blanca y mochila. Su nombre es Pierre Joligard, que le invita a un sándwich y un cerveza, y le cuenta su aventura cuando asistió al festival de Woodstock, cuando se despiden ocurre lo siguiente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos con un abrazo bajo el farol. Lo vi desaparecer tras la curva confundiéndose con las sombras de los árboles. Entonces seguí subiendo la pendiente y en la esquina me emboscaron dos fliks, policías muy altos y oscuros con sus cinturones y cartucheras brillantes – Les papier – entregué el pasaporte – ¡Mon dieu argentine!, conviant de argent vous avez – Enseñé los tres francos&lt;br /&gt;- Ale a la police.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde las rejas de la celda se veía el patio que la luna aclaraba con un color helado. La celda era un cajón de dos metros por dos y techo bajo, un charco en el medio y un camastro de madera húmeda. Las tiritonas de frio aumentaron mientras seguía pegado a las rejas para ver el resplandor de la luna que apartaba al fondo la tétrica oscuridad. En la celda vecina aullaba un borracho, y cada tanto daba patadas furiosas contra la pared de mi celda gritándome ¡Cochon, fille de putain Je te vé tué – Todo esto sin conocerme.&lt;br /&gt;Fue un rato largo con la cara en las rejas esperando algo que no sabía y que podía sacarme de esa tumba. Al sentarme la tiritona sacudía las piernas como un caño sacudido por un motor y aunque cruzaba los brazos para abrigarme el temblor recorría el cuerpo y a correr otra vez en círculos como tigre enjaulado y los gritos del borracho Je te ve tué se unían a mi grito desesperado. En los momentos críticos, había dicho Vizcaya, es cuando hay que afirmarse como un ancla en auto observación. ¡Mierda! ¡Cómo! Si me voy a morir de frío. Ahora, justamente ahora, atrapar ese pensamiento; “me voy a morir de frío, me voy a morir de frío”&lt;br /&gt;¿Qué es el frío? Estudiar el sufrimiento del frío. Volver a sentarme. Observar los temblores como si no fueran míos porque en realidad el que observa no está temblando. Inmediatamente un pensamiento como rayo helado atravesó al observador y dijo, mañana me van a encontrar enfermo, o muerto, o me muero en el hospital. No, no me va a ocurrir nada, voy a estar bien, pero no puedo seguir corriendo porque va a ser peor, en la fatiga el frio me va calar hasta el tuétano ¡je te ve tué!, y el grito mío ¡hijo de puta cierra la boca o te la cierro de un tortazo!, y otra vez sentado buscando el observador cuando de repente mi nombre retumbó en el patio - ¡Andrés Tarnassi! – Me eché a las rejas y allí en medio del círculo de luna la silueta de Pierre Joligard era una sombra chinesca con su abrigo largo y el sombrero de alta copa.&lt;br /&gt;El policía abrió el cerrojo y Pierre se echó sobre mí hombro – Andrés, me enteré por una señora que vino corriendo a decirme “atraparon a su amigo”, Sabes, soy de este pueblo, todo el mundo me conoce y mi padre es amigo del comisario, un vietnamita muy buena gente que vendrá por la mañana, por eso no te puedo sacar ahora pero le pedí que te dejen estar en la sala de la oficina porque tiene calefacción.&lt;br /&gt;Me despedí con otro abrazo de Pierre y el policía cambió su actitud conmigo. Me dio una manta para recostarme en el banco y como la calefacción era buena me saqué el abrigo y forme una almohada. El cansancio volvió a dejarme fulminado y esta vez no soñé.&lt;br /&gt;Tan muerto estaba que no entendía quien me sacudía la pierna gritándome en buen español -¡Despierta chico, despierta que ya va a venir el comisario – la confusión duda si es un sueño al ver una cara tan clásica española que me mira como alarmado y creo que estoy todavía en España y si ese es aquel policía de Barcelona y donde esta Silvia. Pero el uniforme de flik es la señal de que estoy en Auxerre y que amaneció por la ventana de la comisaría – Buenos días – me saludó tan amable – durmió usted bien-&lt;br /&gt;− ¿Es usted español?&lt;br /&gt;−No, soy de aquí, mis padres son españoles, escaparon con la guerra.&lt;br /&gt;Me trajeron un café negro y recobré la otra parte de mi vida. El franco hispano abría los ojos como aturdido pero era su cara cotidiana. Más tarde se abrió la puerta y entró un personaje de Miguel Strogoff, un asiático de ojos alargados con gorro ruso de astrakan y abrigo de pelo de camello. Era el comisario tan recomendado por Pierre Joligard.&lt;br /&gt;Bon Jour – bajó la cabeza en el saludo&lt;br /&gt;Me preguntó en que podía servirme y saqué el cuento de mi hermano que mañana aterrizará en París y quiero llegar pero en Lyon me robo un closhard en el correo y no pude localizarlo.&lt;br /&gt;La traducción del policía franco hispano fue simultánea sin ninguna envidia a los intérpretes de la ONU. Cuando el vietnamita me respondió el policía tradujo: - No puedo dejarle a usted continuar el viaje de este modo porque está prohibido hacer auto stop en las carreteras francesas, de modo que voy a comprarle un billete de tren a París y yo mismo le acompañaré a la estación.&lt;br /&gt;Me acuerdo de aquel vagabundo argentino en Río que me dijo que en la aventura “cuando estas abajo, abajo, ya tocando fondo, siempre viene un ángel y te lleva para arriba” .&lt;br /&gt;El ángel tenía la cara del Buda quieto con su gorro de Astrakán en la mañana de la estación. Me costaba ver al sujeto como policía por esta alergia que los polis me dan desde el nacimiento, pero este hombre tenía algo de maestro esotérico como impregnado de una atmósfera Gurdieff cumpliendo seriamente con el papel que le tocaba sin identificarse por supuesto. Subió al tren conmigo, me acomodó la mochila en la repisa y me dijo; - No puedo dejarlo sin dinero por si no llega su hermano, esto no es mucho pero lo va a sacar de apuros - me dio un billete de cincuenta francos. De haber sido un sagaz detective hubiese descubierto que nunca me robaron por el modo estúpido de mirar el billete delatándome que nunca había visto uno. O quizá el ángel asiático ya sabía que ese hermano existía en otra dimensión pero él era la pieza que me habían puesto en Auxerre para darme la entrada a París.&lt;br /&gt;Y así fue como después de tanto frío y penuria hice mi primera entrada en París en tren y con cincuenta francos en el bolsillo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-6484109473477599818?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/6484109473477599818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=6484109473477599818&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6484109473477599818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/6484109473477599818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/04/el-angel-con-cara-de-buda.html' title='el angel con cara de buda'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S8wcTxC4qVI/AAAAAAAAAHc/6v_g0okqNFo/s72-c/autostop.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2823467424246186861</id><published>2010-03-03T13:11:00.004+01:00</published><updated>2010-03-03T13:46:41.289+01:00</updated><title type='text'>arme de salute</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S45SecDJEyI/AAAAAAAAAHU/NYcn7MIVp80/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444379682416431906" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S45SecDJEyI/AAAAAAAAAHU/NYcn7MIVp80/s400/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguiendo la misma novela, Andrés hace autostop por las rutas francesas hacia Paris y para en Lyon&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Basado en hechos reales.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Nimes a las seis cuando ya los faroles se encendían al atardecer me paró un camión. El conductor no hablaba nada, su aspecto no era de camionero sino de funcionario con gafas cuadradas y pelo gris. Tenía la radio puesta y por el gran parabrisas de la cabina la carretera adquiría otra dimensión en una panorámica de casas con luces en las ventanas, el campo nublado y las señales París 300 kilómetros, los resplandores mágicos de las gasolineras y después el túnel de árboles fantasmas Me derrumbé contra la ventanilla totalmente dormido y en el delirio la radio me hablaba en español, el motor era un instrumento más acompañando las canciones, y cuando desperté Gilbert Becaud cantaba como un poseo. Alcancé a ver la señal en la carretera, Lyon 8 kilómetros. Me preguntó el conductor donde iba a dormir y le dije que en algún lugar gratis porque tengo solo seis francos. Se río y me dijo, conozco un lugar en Lyon donde duermes y no pagas nada, la Arme de Salute.&lt;br /&gt;Arme de Salute, Ejercito de Salvación.&lt;br /&gt;Mi abrigo de caritas no desentonaba en aquella fila de closhards, mendigos, árabes y argelinos, la misma fauna que hace cola en las puertas de una iglesia a la hora de comer. Una mujer corpulenta con aire de sargento nos tanteó de armas en la entrada y nos hizo pasar a un comedor con mesa larga. Nos trajeron la única comida; un plato de sopa con algunos macarrones flotando en el caldo insípido y pan a un costado. &lt;em&gt;¡Ale mangé, mangé vit!&lt;/em&gt; nos gritaba otra mujerona descomunal con gafas culo de botella. Los otros vagabundos tomaban la sopa. Las caras eran un desfile de máscaras patéticas y ojos caídos con la piel transparente y piel ceniza, salvo los árabes más oscuros de mirada aguda. Un árabe con perilla como pelusa me miró riendo y codeó a su compañero rubio tan encorvado que su cabeza parecía salirle del pecho. Estaban impresionados con mi presencia. Los otros ensimismados en su miseria tomaban la sopa como niños distraídos.&lt;br /&gt;Al terminar la comida nos pusieron otra vez en fila para darnos los pijamas, entonces la mujerona de gafas horribles silbó un pito de policía gritando, ¡¡A coucher, a coucher!!&lt;br /&gt;El dormitorio era largo con las hileras de camas, ahí teníamos que ponernos el pijama y fue el espectáculo de calzoncillos largos con agujeros y camisas y todo tipo de ropas interiores que se encuentran en los basurales. Me tocó un pijama con rayas de preso que habría pertenecido a un tipo de tres metros. Las camas tenían solo dos mantas gastadas por tanta pobreza y la mujer pitó otra vez ¡¡Ale, a dormir, a dormir!!&lt;br /&gt;¡Que frío! Las veces que desperté tiritando, me retorcía en la cama para darme algo de calor. Abrí la bolsa para meterme mas cosas por el cuerpo en ese insomnio helado, debí haber tomado el barco en verano, no pelearme con Vizcaya y llegar a Europa con suficiente plata para al menos ir a las pensiones baratas, y ni bien pensar esto oí la voz de Vizcaya, Ahh, ¿cómo es la cuestión? Tendríiiia. Deeberiiiia, ¡eso no existe huevón! Es solo un pensamiento que te golpea la cabeza. ¿Entonces qué existe? Este frío. Esta sala plagada de ronquidos donde estoy ahora con los ojos helados. Era esto lo que te estaba esperando y no había otro camino que esta carretera gélida marcada por el destino para tu propia evolución. Lo toma usted señor o le deja. La decisión es siempre suya y el sueño vuelve con voces y otros ruidos de fondo y quizá por la presencia de Vizcaya vi una costa como la de Macuto con sus casas bajo el sol tropical, unos árboles que parecían de mango y las palmeras bordeando la playa. La gente en shorts de baño, pasaban caballos tirando carros con toldos amarillos y rojos. El sol con la felicidad del sueño se metió entre el frío y no desperté hasta que salté de la cama por el fuerte pitido de la bestia de mujerona que nos despertaba para echarnos a la calle a las seis de la mañana cuando todavía la ciudad estaba oscura&lt;br /&gt;¡Ale vit vit, sortie, sortie!&lt;br /&gt;Ni siquiera un desayuno aunque sea agua caliente. ¡Grandísimas putas! Se abrió la puerta y todos aquellos miserables con algo de asustados se desperdigaron por las callejas de Lyon.&lt;br /&gt;Amanecía por encima de los edificios. Con el cartón de caja en el que escribí “A París”, rotulador que trajo el camarero contento, me puse en ruta a las once sintiendo todavía el recuerdo de cualquier café con leche&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2823467424246186861?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2823467424246186861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2823467424246186861&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2823467424246186861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2823467424246186861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/03/arme-de-salute.html' title='arme de salute'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S45SecDJEyI/AAAAAAAAAHU/NYcn7MIVp80/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-7928071504752962222</id><published>2010-02-17T22:46:00.003+01:00</published><updated>2010-02-17T22:59:50.096+01:00</updated><title type='text'>en la pension de Derek</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3xkCnSKazI/AAAAAAAAAHM/BWPtAPGAH10/s1600-h/wpotw03.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439332446024395570" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 190px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3xkCnSKazI/AAAAAAAAAHM/BWPtAPGAH10/s400/wpotw03.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En 1969 atravesé el atlántico en el Verdi, unos de los barcos de la italian line, y desembarqué en Europa por primera vez, para ser más precisos en Barcelona, y sin un duro, perdón, los pocos duros que tenía duraron el instante que pagué el croissant y el café con leche en el café Cava frente ese colón subido a un obelisco que señala a América.&lt;br /&gt;Y se acabó la pasta. Me uní entonces con Silvia, una argentina fea de gran sombrero &lt;em&gt;belle epoque&lt;/em&gt; y su amigo Pedro, otro argentino raquítico pálido y doblado. Los tres vivimos unas semana del mangueo. Silvia y yo le pedíamos a los marines de dos acorazados norteamericanos que venían de la guerra de Vietnam. Pedro traía mas pesetas pero apenas lo veíamos porque se dedicaba al chaperío enculando viejas maricas.&lt;br /&gt;Las ramblas entonces eran muy diferentes a las que se ven hoy, no pululaba un solo turista, entre sus flores sus conejos sus pájaros y sus libros circulaban marines americanos borrachos de aguardientes y de la apestosa guerra que cargaban a sus espaldas. Y en el colmo del contraste se cruzaban con los hippies soñadores que estaban en la época de la túnica y las barbas por el pecho En este fragmento de la novela que transcribo, Andrés (alter ego) acaba de salir de la comisaria con Silvia donde fueron arrestados por manguear en la calle y se encuentran con un hippie americano que los lleva a dormir a su pensión,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;2ª parte: Europa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en la plaza real y serian las dos y media de la madrugada cuando encontramos esos viajeros sentados en la fuente. El más alto de pelo largo hasta la espalda y barba cristiana era un americano de Oregón. Sus dos amigos con paquetes de diarios y mochilas sucias, eran canadienses. Silvia habló con el americano durante un rato y cuando éste se enteró que no teníamos donde dormir nos invitó a su pensión.&lt;br /&gt;Vamos a camuflarlos, le dijo a los canadienses, a esta hora el dueño duerme como un oso.&lt;br /&gt;En el camino el americano se acercó a hablar conmigo – Me llamo Derek, venimos viajando autostop desde Andalucía y nos vamos para Francia y después no sé, a donde nos diga la veleta interior. Mis amigos canadienses quieren ir a Escocia porque tienen allí parientes, pero yo ya no creo en ningún pariente.&lt;br /&gt;Íbamos por una calle solitaria y a medida que avanzábamos se perdían los ruidos del centro. Con tanto sueño me costaba escuchar a este tipo. Llegué hoy, pensé, no puedo creerlo, me parece haber llegado hace un mes, pero llegue hoy, y por fin una habitación, dormir en el suelo con un saco, lo que sea pero dormir.&lt;br /&gt;Los canadienses abrieron un portón de castillo y subimos con pasos de ladrón por una escalera vieja de madera. Derek abrió la puerta y entramos a un cuarto amplio de viejo edificio. Una cama dispuesta frente a la puerta y otras dos al fondo custodiando un gran ventanal con la persiana cerrada. Al lado del ropero se apoyaba una guitarra.&lt;br /&gt;Derek tendió un saco en el suelo y me dijo, tú dormirás aquí. Luego miró a Silvia y le dijo, tú en esta cama conmigo.&lt;br /&gt;Con el sueño encima no atinaba a recoger un pensamiento que pululaba diciendo mira el hijo de puta ¿y si fuese mi chica? ¡Qué tendría que decirle al americano!, pero en los hippies no hay tu chica, respondía otro pensamiento, Vizcaya, tendrías que ver esto y decirme que debí haber hecho en el caso que fuese mi chica.&lt;br /&gt;Los canadienses se metieron en sus camas como dos mellizos y el sueño los guardó en su mundo. Derek sacó un chilum y se enfrascó en la tarea de preparar el hashis quemándolo con mechero. Silvia se desnudó debajo de las sabanas y tiró la ropa por detrás de la cama. Bien, dijo Derek, vamos a fumar un hash con alma, ¿que pasa ya te metiste en la cama? Silvia sonriendo le dijo; ¿No te importa dormir con una mujer desnuda?&lt;br /&gt;La respuesta fue una sonrisa y el mechero encendió la boca del shilon.&lt;br /&gt;Es un hash del sur de Marruecos, dijo Derek, allí se vende pero nadie sabe de dónde lo sacan, es un secreto que pertenece al desierto. Aspiró cerrando los ojos en un beso suave. Silvia fumó y se quedó planchada en el colchón. El hash era fuerte, picante, me entró como tromba caliente directo a la base del carneo, y entre el sopor del humo y el sueño Derek se diluía en su cara barbada que podía ser un Cristo con ojos caídos hablándome de las ciudades del mundo que eran todas la misma ciudad manifestada en diferentes personalidades y todas tenían eso genético del asfalto y el trafico y los bares donde unos se ríen con sus cervezas mientras al lado un tipo solitario cae muerto en la calle y allí las putas que según Derek son los ángeles de las ciudades o eso entendí yo agregando cosas como ocurre en los sueños. Seguimos fumando los dos porque Silvia parecía una muerta en su cama. Derek me decía ahora que el Reino de los Cielos éramos todos nosotros si despertamos a una nueva consciencia, y hoy los hippies aumentan gracias a los profetas. Yo soy uno de esos profetas, dijo, y mis palabras son las notas de ese instrumento. Señaló la guitarra en el ropero.&lt;br /&gt;Fumamos otra tanda. Sentí el humo como agua hirviendo en la garganta mientras Derek seguía con que la música de las cuerdas según la sinceridad con que se toque es también una sonrisa porque he visto las mujeres sonriendo como niñas y he visto la verdad bailando en sus ojos ¿tú me entiendes eh?&lt;br /&gt;Sí, sí.&lt;br /&gt;Yo toco con amor, y al rato el amor se esparce por el espacio, todo es amor, la vida es amor, amor comiendo, amor en la percha y la ropa y en la caballeriza.&lt;br /&gt;En un lapso de conciencia me percaté que mi mente estaba traduciendo para el carajo. Una buena parte la iba inventando como eso de amor con chorizo y queso del bocadillo que hoy.... y no me acuerdo más&lt;br /&gt;De repente oscureció y surgieron varios Andrés que huían de una bandada de voces, voces, voces que gritaban como gaviotas por encima de las cabezas de otros Andrés. Caí en un abismo negro sintiendo la cara tirante por la velocidad de la caída y quise gritar pero no podía ni tampoco podía moverme porque estaba atado con algo. Entonces vi una luz muy amarilla y me incorporé en el saco. Tenía ahí, ahí, al alcance de la mano, el cuerpo desnudo de Derek galopando entre las piernas de Silvia, sin embargo los jadeos sonaban desde el techo como estertores de gigantes. Las piernas de Silvia se levantaban como barreras. Súbitamente volví a ver al Donizzeti con su casco blanco y las grandes chimeneas alejándose en un mar tranquilo de un azul muy claro&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-7928071504752962222?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/7928071504752962222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=7928071504752962222&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7928071504752962222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/7928071504752962222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/02/en-1969-atravese-el-atlantico-en-el.html' title='en la pension de Derek'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3xkCnSKazI/AAAAAAAAAHM/BWPtAPGAH10/s72-c/wpotw03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-5700496653778129349</id><published>2010-02-12T14:43:00.004+01:00</published><updated>2010-02-12T15:02:18.616+01:00</updated><title type='text'>VICAYA ANTIPATRIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3Vc1IutWgI/AAAAAAAAAHE/DaDH4IEVw8M/s1600-h/image0vev.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5437354193065957890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 327px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3Vc1IutWgI/AAAAAAAAAHE/DaDH4IEVw8M/s400/image0vev.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Volviendo de nuevo al maestro Vizcaya, este fragmento de la primera parte de la novela que ya mencioné, trata de un Sat San que da Vizcaya sobre el nacionalismo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como se suele advertir en el cine, está “basado en hechos reales”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIZCAYA Fragmento de la 1ª parte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me senté en la mesa de Vizcaya el señor Felipe ponía otro cigarrillo en la boquilla. Pedí un marroncito pensando en el balazo que podía recibir Vizcaya igual, igual, que el uruguayo que mataron en San Bernardino. El señor Felipe sonreía como una inocente viejecita meneando la papada de su cuello. Su acento era aun más chileno que el de Vizcaya, y lo entonaba con entusiasmo cuando refería a Chile enfatizando el país como si fuese una familia. “En ¡Chile! Somos más discretos para mirar las mujeres” “¡Allá! Nos mostramos como caballeros pueheuvon, de puro tímido que somos nomás!” Lo vi a Vizcaya preparando un ataque porque el señor Felipe, ávido de sabidurías ocultas, no soltaba a Chile de sus espaldas.&lt;br /&gt;−El nacionalismo es otro producto de la ilusión – dijo Vizcaya de repente – no existe, se forma en la mente y muere en la mente, es efímero como una amapola con la diferencia de que a la amapola la puedes palpar, en cambio ¿Cómo haces para palpar el nacionalismo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; Vizcaya me miraba fijo evitando ser directo con el señor Felipe que chupaba su boquilla con cierto disgusto mirando hacia el fondo del bar&lt;br /&gt;−El hombre desde que nace necesita guarecerse en el grupo que sea ¡Soy comunista! Estoy en el partido (Era gracioso como Vizcaya representaba los personajes levantando el pecho) ¡Soy abogado, huevón! Soy Pérez Iturralde. Soy católico, ¡Soy chileno! Tengo patria y ¡es mía! (Pausa. Felipe frunciendo los labios) pero vienes tú de pronto y le arrancas la religión, le arrancas el título de abogado y solo le queda ser chileno. Entonces, si le quitas la nacionalidad le queda ese mísero Pérez Iturralde. Le arrancas el nombre de cuajo y sobreviene el terror. Se encuentra que solamente es, y nada más, y eso le da pánico, entonces corre urgente a meterse todas las capas, alcanza a su grupo, a su gente, necesita su nombre otra vez, que lo reconozcan en la sociedad, se disfraza con su religión, con su nación y de este modo pierde el paraíso (Pausa. Vizcaya toma la leche con concentración de brujo) Cuando solamente eres ya no hay seguridad de nada, te ves libre al darte cuenta que la seguridad es también una mentira pintada por la imaginación. Cuando solo eres recibes la soledad del universo y ¡es hermoso!&lt;br /&gt;Vizcaya iba adquiriendo la cara de un poseso, Felipe en cambio bajando los ojos se atrevió a decir – Pero... a mí me parece que la patria es algo más que el nacionalismo, el nacionalismo es el inventado, en cambio la patria... no sé, tiene como gusto a madre, es tu tierra, tu contacto con esa naturaleza, tus montañas, tus mares, tus ríos.&lt;br /&gt;En la respuesta parecía que Vizcaya iba a levantarse de la silla.&lt;br /&gt;− ¿Tus mares? ¿Tus ríos? Y ese río tuyo al pasar la frontera del norte ya deja de ser tuyo y es boliviano ¡No es cierto! Ahí estas corroborando lo que quiero decir, me ayudas a desarrollarlo, y hasta en el mar han marcado una ilusoria línea que nadie tiene claro donde está pero es la marca de “tu mar”. Hay que entender que la tierra era la misma mucho antes de que tú seas un esperma juntándose con el óvulo, antes, mucho antes de que vengan unos cuantos huevones y le pongan un límite y le bauticen con un nombre y para peor de males como símbolo levanten un palo con un trapo de colores al que llaman; la bandera, para señalar la propiedad de ese territorio. ¡La tierra pertenece al universo!, y a sus leyes. Pero el hombre la quiere poseer y ahí radica el grave peligro, le llama patria, y dice que es como su madre. Yo te voy a hacer una pregunta Felipe, cuando tú era un chiquillo de cinco años y veías los animales y las playas y el bosque, ¿le llamabas patria a eso?&lt;br /&gt;No pero...&lt;br /&gt;Pero con el tiempo ese niño cree religiosamente lo que le dicen los mayores y año tras año van formando ese soldado que amará a su patria como a su madre, le dirán que su patria es sagrada y entonces jurará dar su propia sangre por el trapo de colores que representa esa gran madre de mentira que le insertaron en el cerebro. Y no te sugieren que ames la bandera. ¡Te obligan! ¡Ama a tu bandera o te fusilamos! ¡Eso mismo! ¡Hay que hacerse la paja por el trapo de colores! (el señor Felipe miraba con angustia hacia algo indefinido) Entonces llega el día en que estalla la guerra. La Gran Guerra es necesaria para que la clase dominante siga moviendo los hilos de la economía mundial, pero eso no se lo pueden decir al pueblo, no no no, ¡prohibidísimo! Al pueblo hay que decirle que el enemigo nos quiere quitar la patria, que nos van a arrebatar la bandera y romperla como si violaran nuestra madre, y como tú ya tienes los símbolos impresos en la osamenta a lo largo de años y años de hipnosis en la escuela, te pones ¡el puto uniforme!, ¡el puto casco!, y sales con la metralleta hecho un héroe. ¡Míralo, míralo! (ahora se dirigía a mí) ¡Míralo! Allí va el pobre soldadito, míralo como cae ensangrentado, lleno de orgullo, acribillado a balazos por una tierra inventada con un nombre inventado y por un trapo de colores también por supuesto inventado. Esta muerto ¡Aquel niño que se encantaba con los animalitos es ahora este muerto boca abajo en la tierra! (Vizcaya lo veía y lo señalaba en el suelo del bar) ya no va a oír más a los pájaros, no volverá a ver el sol en los campos de trigo ¡Míralo! Es tan joven el huevon, y está muerto. Su madre no lo sabe, lo está esperando y no lo sabe. No sabe que su hijo es uno más en la lista de víctimas que mañana aparecerá en los periódicos. Pasado mañana ya no será noticia... murió defendiendo nuestra bandera (Se respaldó resoplando, miró al señor Felipe y gritó) ¡Yo me cago en la bandera chilena!&lt;br /&gt;El señor Felipe en postura de castigado no quería levantar la vista.&lt;br /&gt;Si tengo que cagar en el campo – siguió Vizcaya con tono áspero – y no tengo con qué limpiarme pero encuentro a mano una bandera ¡del país que sea!, me limpio el culo tan a gusto, además la tela te limpia a fondo, mucho mejor que cualquier papel.&lt;br /&gt;Se me había enfriado el marroncito. Cuando Vizcaya hablaba no solo desaparecía el bar Urdaneta sino el café que uno tenía a mano. Soltaba las palabras con una ferocidad y mímica tal, que las imágenes se volvían nítidas hasta parecer reales y uno quedaba chupado como en el cine o absorto como en un buen libro de esos que tratan de algo que nos pertenece. Y Vizcaya mismo se olvidaba del mundo que tenía alrededor. Con este tema de la patria solo existíamos el señor Felipe y yo. Algunos pasaron por la mesa y le palmearon el hombro pero él ni los sintió. Cuando estuvimos atentos al pobre soldadito que lo acribillaban a balazos se oyeron los gritos en el fondo del bar de una bronca que hubo por un partido de ajedrez. Un grandote tiró el tablero al suelo, se estrelló una copa, mucha gente gritó, sin embargo ante la mirada fija de Vizcaya, la pelea sonaba en ecos lejanos que se disolvían en el poder de esos ojos que brillaban como los de un animal salvaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-5700496653778129349?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/5700496653778129349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=5700496653778129349&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5700496653778129349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5700496653778129349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/02/vicaya-antipatria.html' title='VICAYA ANTIPATRIA'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/S3Vc1IutWgI/AAAAAAAAAHE/DaDH4IEVw8M/s72-c/image0vev.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1056570805974830957</id><published>2010-02-05T20:03:00.003+01:00</published><updated>2010-02-05T20:18:57.400+01:00</updated><title type='text'>otra de Vizcaya</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Este es un fragmento de la novela que lleva años cocinándose y que algún día se encontrará a sí misma en unos cuantos papeles (que tal vez sirvan para envolver chorizos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frag de la 1ª parte: VIZCAYA&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pensión de Vizcaya era una vieja casona de rejas coloniales y largo patio rodeado por las puertas de los cuartos. Habíamos quedado en que yo lo buscaría cada mañana y si no lo encontraba en los lavabos de afuera cepillándose los dientes, golpearía la puerta de su habitación.&lt;br /&gt;Pasa, pasa – lo sorprendía generalmente en la cama con un libro esotérico en ese cuarto diminuto de tres metros por uno y medio. No tenía más que un armario y su cama con la mesilla de luz. En el aire encerrado se sentía el tufo picante de las medias que de ser otro me hubiese chocado pero Vizcaya decía o me aceptas como soy o te vas a la chucha. Si te molesta, es que no has sabido percibir la sabiduría que se esconde detrás de este olor a pata.&lt;br /&gt;El primer día que fui le dije que su cuarto era pequeño – Esto para mí es más grande que un palacio – me respondió – todo lo que necesito para vivir lo ves aquí, el lugar donde esta mi ropa y los cuadros que me dan de comer, la cama, la mesilla con los libros, y la lampara que alumbra la sabiduría por aprender, ¡Que más huevón! Me siento riquísimo, mi cama es como la gran sala donde se juntan pensamientos altos, muy altos, aquí en esta cama yo aprendo mucho mas que miles de ciudadanos que caminan por las calles con el coco vuelto una pelota de nervios porque llegan tarde, porque las cosas no les salen como habían proyectado.&lt;br /&gt;Se levantó y se puso los pantalones del viejo traje.&lt;br /&gt;El que tiene la mente clara y limpia es porque ha barrido la basura durante muchas vidas, porque no te creas que esto es soplar y hacer botellas −Seguía diciendo en el lavabo– el trayecto es largo, muy largo, por eso es lógico que exista la reencarnación, imagínate todas las vidas que le faltan a estos huevones que van atareados por las calles, toda esa gente haciendo colas en los edificios públicos, tendrán que morir y nacer tantas veces para llegar a entender como tú por donde va el verdadero camino.&lt;br /&gt;Salimos con los cuadros metidos en las fundas hacia una cafetería – Ya lo sabes – afirmó levantando el dedo – no me hubieses encontrado nunca de no haber hecho un buen recorrido por siglos pasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le gustaba soltar sus alegatos en plena calle deteniéndome contra la pared para hacerme espectador de una verdadera performance. Vizcaya utilizaba el teatro y la mímica para que las “verdades penetren en la misma piel”.&lt;br /&gt;Al regreso de las ventas en una esquina me gritó - ¡Uno! Uno, solamente uno es el que se destruye, se hunde o se salva. El conocimiento es una investigación propia de antropólogos que cavan hondo sacando lo viejo, revisándolo, y uno en este caso se ¡auto-inves-tiga! Hay que saber con quien se esta tratando, ¡quien! tenemos delante, a ver, a ver (sacudió las manos como exigiendo) a ver, a ver, que pasa aquí, cuántos prejuicios hay, cuántos condicionamientos, cuántas identificaciones, cuántas proyecciones ¡Por qué! ¡Desde cuando! Mira, suponte que ahora pasa un tipo por aquí y al verte te grita ¡Coño de madre, hijo de puta! Y tú te enciendes y le pegas. Se arma una casa de putas en esta misma esquina y acaban los dos sangrando o termina uno con la cabeza rota, y lo que es peor, con heridas por dentro que no se pueden suturar. Muy Bien, ahora viene la pregunta, ¿Quién es el culpable? Hay un único culpable.&lt;br /&gt;−El tipo que me insultó.&lt;br /&gt;Vizcaya riéndose con ganas me palmeaba el hombro.&lt;br /&gt;¡Eres tú! Tú eres el único culpable y nadie más huevon, porque de ti solamente dependía que no haya pelea ¿Qué ocurrió? ¿Te ofendió? Ahh, perdón, ¿A quien ofendió? ¡A mí! Ahh sí, ¿Y quien es ese “mí” que se siente tan ofendido? Repitamos la escena cambiándola, (Vizcaya se alejó unos pasos imitando al agresor) viene el tipo y te dice hijo de puta y te empuja diciendo que te va a sacar la chucha pero como para ti no hay adversario el tipo no encuentra el punto de apoyo y se aleja refunfuñando. No hubo golpes, no hubo heridas, y te quedas en calma como una seda con el alivio de haber cambiado una situación. Hay que tener algo más que cojones para hacerlo.&lt;br /&gt;−Es verdad.&lt;br /&gt;−Sin embargo la gente no lo sabe, aunque quieras explicárselo a gritos no te escuchan porque están soñando, sueñan, sueñan, y ya no les basta defender su falsa personalidad sino que han llegado a matarse por culpa de un juego con la pelotita ¿Sabes? El año pasado en uno de estos bares de la Candelaria mataron a un uruguayo en una bronca de esas de futbol, le pegaron un tiro y lo dejaron ahí seco en el suelo de un bar, y todos se quejan del salvaje que le metió el tiro. Pero la culpa la tiene el uruguayo, la víctima es culpable de su propia muerte por identificarse nada menos que con un cuadro de futbol ¡Y no hubiese muerto si supiese la huevada que estaba defendiendo! Ves qué claro lo tienen los hindúes cuando hablan de la Maya, la ilusión, entendís, murió de un tiro por causa de la ignorancia. Hoy estaría vivo si hubiese roto la Maya.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1056570805974830957?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1056570805974830957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1056570805974830957&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1056570805974830957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1056570805974830957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2010/02/otra-de-vizcaya.html' title='otra de Vizcaya'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-5128498458905629475</id><published>2009-11-05T10:02:00.003+01:00</published><updated>2009-12-23T18:22:59.135+01:00</updated><title type='text'>El fin de África</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SvKU76o0nuI/AAAAAAAAAFc/fLqlPvNwWkU/s1600-h/figura6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5400542660244315874" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 379px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SvKU76o0nuI/AAAAAAAAAFc/fLqlPvNwWkU/s400/figura6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El fin de África puede ubicarse en cada minuto desde que tomo autobuses, camionetas, camiones, viajando sin parar, en una carrera por llegar a Conakry, a la casa de Estrada, Macenta, Kissidougou, Faranah, la cara contra la ventanilla viendo árboles negros en noches negras, alguna luz de una casa sumida en las tinieblas africanas. Y con la cabeza apoyada en una manta contra la ventana caer en sueños bestiales, de una realidad pasmosa, siempre en otro lugar del mundo, yendo en bicicleta por una carretera limpia, tal vez Suiza, un valle de casas bucólicas, un prado de manzanas, como si el sueño buscara la luz y la pulcritud, lejos de ese ruido de motor y voces de pasajeros que no paran de gritar en toda la noche. Una madrugada vi una larga franja roja como un fuego quieto que ocupaba el horizonte detrás de un bosque de árboles finos, se veían casas aisladas con humo en las chimeneas, alguien haciendo café, desayuno con sopa de algún animal salvaje. De pronto una canción lejana se fue acercando como si volara por encima de los árboles, y a medida que la canción se aproximaba sentía mis huesos derramarse uno por uno, entonces desperté y era el mismo amanecer con líneas rojizas cruzando por una sabana. Casi todos los pasajeros estaban dormidos, salvo unas voces que discutían, y otro que tosía.&lt;br /&gt;En una camioneta con capacidad para veinte pero íbamos cincuenta y el chasis chocaba rítmicamente en el suelo, soñé que estaba en el mar. Las olas se enrollaban en la arena de la orilla lo más parecido a un largo cordón de tarta de chocolate con nata. La luz del sol parecía de otro planeta, y la voz de mi hermano Rodrigo dando gritos ¡José, José, toninas, mirá allá, están pasando las toninas! Y yo me metía en el agua tratando de alcanzar las aletas que emergían suaves y se hundían y volvían a salir con los cuerpos brillantes, el ojo de una tonina me miraba y se reía y su risa aguda se fusionó con la bocina estridente de la camioneta que estuvo a punto de estrellarse con un camión que venía a contramano.&lt;br /&gt;Entonces tenía aplastado contra mi hombro a un tipo simpático que se presentó como Ismael, me dijo que vivía en Mamou y que me invitaba a su casa a pasar la noche, va a ser mejor que duermas bien y mañana descansado tomes el autobús a Conakry&lt;br /&gt;Me dijo –Tengo dos mujeres, los musulmanes podemos tener más de una pero no más de cuatro.&lt;br /&gt;En la oscuridad de la noche lo seguí por una pendiente de casas cuadradas, todas iguales, parecidas a casillas de electricidad. Ismael abrió la puerta, encendió la luz de su mínima cocina y llamó riéndose a sus mujeres.&lt;br /&gt;Parecían hermanas, ¿serian hermanas o se habrían mimetizado? Y más parecidas aún en la mirada de desconfianza que me dirigieron y la boca abierta por la sorpresa. La más alta empezó a rumiar una protesta, la otra se acopló subiendo el tono, acto seguido las dos iniciaron un griterío y el pobre Ismael dobló la boca como si fuese a llorar.&lt;br /&gt;−Mis mujeres me dicen que no, que no te puedes quedar.&lt;br /&gt;−Pero es muy tarde, ¿dónde voy a dormir?&lt;br /&gt;−Puedes quedarte en la estación de autobuses y tomar el que sale a las tres.&lt;br /&gt;Y por esta coincidencia de la mujer que lleva los pantalones, ¡Y esta vez eran dos!, tuve que esperar el bus de las tres tratando de no dormir agarrado al bolso.&lt;br /&gt;Cuando llegó el bus repintado de colores, entré con la tromba humana y salté a la ventanilla pero no me acuerdo en que momento, antes de que encienda el motor, el sueño me ocupó como una nube pesada y quedé frito. Esta vez sin sueños. Como si entrara en una nada, sintiendo que estoy ahí, que soy esa misma nada.&lt;br /&gt;Del viaje recuerdo sabanas y montes oscuros, recuerdo aldeas y pueblos con casas rotas y carrocerías de coches destartalados, recuerdo haber visto muertos en la carretera, una mujer boca abajo con las huellas de las ruedas de un camión marcadas en su espalda. Y recuerdo haber visto de muy cerca en la tarde árboles salvajes, lejos de cualquier humano que venga a decidir sobre sus podas y su dirección de crecimiento. Y esto fue como un símbolo para los pensamientos que vendrían después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a Conakry de día. Me bajé en un centro atestado de tráfico y bocinas, calles rotas, grúas, tiendas de música, agencias. Una ciudad que parecía estar despertando a las risas.&lt;br /&gt;Se veían mas blancos que en ningún lado, y no eran viajeros, iban en lujosos jeeps, iban con sus hijos al colegio. Algunos caminando por la calle, vestidos con camisa y corbata, ¡con ese calor!&lt;br /&gt;De una cabina llamé por teléfono y me atendió Raul Estrada, venite ya, tomate un taxi que te lo pago yo, te esperamos en casa.&lt;br /&gt;Me dio la dirección. Era chocante el acento argentino en medio de ese caos.&lt;br /&gt;Vivian los Estrada en una mansión tan al borde del mar que las olas batían por debajo del balcón de la terraza. La figura de Sara Estrada, madre de mis amigos, abriendo los brazos, dándome la bienvenida en el porche, tenía tanto de onírico que pensé “ahora despierto y sigo con la cabeza golpeando en la ventanilla del autobús”&lt;br /&gt;Esa noche cené con Raúl , su mujer, y Sara en una gran mesa atendida por sirvientes uniformados con guantes blancos. La entrada fue ensaladas, jabugos, quesos, papitas con mayonesa y sala rosa, y una copa de champan. Al levantar la copa y ver las burbujas riéndose en la efervescencia me vino un repentino miedo, como si este cuerpo no me perteneciera y la voluntad estuviese dominada por un ente desconocido. Creí que la copa iba a dar al suelo y yo me iba a revolcar en los cristales, porque la locura estaba ahí, agazapada debajo de la mesa. Lo que había vivido en viajes duros, en peligros, en inmensidades, en humanos prensados, en camiones, en muertos, en suciedad y olores ácidos, seguía aun pegado en mi nuca y el choque con la copa y las burbujas estaba a punto de romper mi equilibrio.&lt;br /&gt;Cerré los ojos.&lt;br /&gt;Respiré.&lt;br /&gt;Y me preparé para entrar en el mundo blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este es el final. Lo que sigue en ese mes que viví en Conakry no pertenece al África que yo quería escribir. Se trata solamente de la otra cara, el África del colono.&lt;br /&gt;El colono es un tipo de mirada violeta, desgajado de cualquier lugar. Pendiente hasta la enfermedad de su imagen ante los demás. A veces alcohólico. A veces asesino o estafador en potencia con busca y captura por la interpol. A veces un pobre infeliz que por ser mosquito en su tierra pretende ser rey en África y por fin se da el lujo de tener esclavos que les llaman los boy. El colono pude ser francés, belga, italiano, español, ruso, etc. Del país que venga inviste una sola idiosincrasia infectada de un racismo fundamentalista. Le oí decir a un belga que los negros eran una especie diferente entre el animal y el humano. Cuando le conté a otro colono la barbaridad que acaba de oír, me dijo; Tienes que vivir un tiempo aquí para entender lo que dijo el belga.&lt;br /&gt;Los colonos ocuparon Guinea Conakry a la caída del dictador Séko Touré, y prometieron restaurar el país, con compensación está claro, dicho en otras palabras, con la debida succión,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Blanco Inevitable, gran cuento de Jack London.&lt;br /&gt;El blanco inevitable en un tiempo invadió estos países con buques de guerra de los que desembarcaban ejércitos con elegantes uniformes, y dispuestos para cargarse a miles de indígenas y plantar con orgullo la bandera de la corona. El general de tal gesta se convertía en héroe compensado con un titulo nobiliario y una futura estatua de bronce, cuya cabeza sería blanca también, de tanta caca de paloma.&lt;br /&gt;Sin embargo hoy la invasión se vale de una técnica infalible e hipócrita: el comercio.&lt;br /&gt;El colono devasta la tierra, la succiona, corrompe el país, esclaviza, maltrata, escupe en las tradiciones, hasta que una buena tarde tiene que huir con su mujer, sus hijos, algunos muebles, dejando detrás una casa incendiada por africanos que por fin perdieron la paciencia.&lt;br /&gt;Si yo he visto un hombre matar a otro con una piedra, cuantos morirán exterminados por el comercio de las naciones autollamadas “primer mundo”. Una vez un cura me dijo que era común en África que un hombre ciego de ira matara a otro con un palo. Pero era abominable el que vestido con galones, fumándose un cigarrillo, planificaba en una mesa, la masacre de miles de hombres.&lt;br /&gt;El inevitable blanco es el jardinero que mutila el árbol para que sea arbolito.&lt;br /&gt;Pero el arbolito sigue con su sabia escondida para un día dar el grito y sacar de sus costados las ramas salvajes y ser otra vez uno más de la creación espontanea, la que surgió en el mundo anterior.&lt;br /&gt;Anterior a todo esto que estamos viviendo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-5128498458905629475?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/5128498458905629475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=5128498458905629475&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5128498458905629475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5128498458905629475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/11/el-fin-de-africa.html' title='El fin de África'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SvKU76o0nuI/AAAAAAAAAFc/fLqlPvNwWkU/s72-c/figura6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-5049374653148662484</id><published>2009-10-28T17:27:00.008+01:00</published><updated>2009-12-23T18:23:48.716+01:00</updated><title type='text'>coros de la muerte</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuhxPOyllOI/AAAAAAAAAFU/welAcoDyYao/s1600-h/sombras.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5397688659885790434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuhxPOyllOI/AAAAAAAAAFU/welAcoDyYao/s400/sombras.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No me acuerdo quien me dijo que en Man, el pueblo al noreste de Costa de Marfil, una etnia practicaba la antropofagia. Al igual que en Vanuatu, comían a los familiares luego de la muerte, de modo que el cementerio era el estomago de cada uno de los parientes. El que me contó esto me dijo que uno de sus miembros fue a estudiar medicina a Londres, se casó con una pelirroja inglesa, tuvo un par de hijos y un día recibió una carta de Man; ven pronto, murió abuela. El hombre viajó a su pueblo, cumplió con los funerales y al regresar a Londres le confesó a su mujer la costumbre de su gente, y que no se preocupe, porque de su abuela le tocó solo un dedo. La mujer se separó. No había amor.&lt;br /&gt;Si hay amor se puede compartir un dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a Man con mi bolsa y ese calor del mediodía, no quise preguntar por el grupo de caníbales. En estos viajes hay que estar en continua alerta. Man sin embargo era un pueblo agradable de tierra roja como la sangre y casas de tejados claros, muchos árboles en las calles, y en esa pensión que daba a una especie de plaza me tocó un cuarto pequeño, no estaba mal, había otros cuartos, un patio de tierra con un par de palmeras y la mesa para el desayuno.&lt;br /&gt;Fue precisamente en uno de esos desayunos que asistí a una insólita discusión. Un hombre vestido con elegante bobu le contaba a un muchacho de camisa verde y pantalón oscuro, las peripecias que pasó en Paris. Le hablaba de los espantosos patrones que tuvo cuando trabajó en la Renault, le decía que los franceses parecen de otro mundo, como si siempre tuviesen frio pero no quieren demostrarlo, por eso arrugan las bocas en un gesto de perene desprecio.&lt;br /&gt;Tú no me lo vas a creer decía el hombre del bobu, pero en un edificio, los vecinos que llevan más de veinte años viviendo puerta con puerta, no se dicen bonjour.&lt;br /&gt;“N´est ce pas” &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;no es verdad&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; −dijo el muchacho seguro de que le tomaba el pelo y era lógico que pensara así cuando en todo África del Este el saludo es buenos dias, buenos dias, como estás, muy bien ¿y tú?, yo también ¿y tu salud?, mi salud muy bien ¿y la tuya?, la mía también ¿tu familia? , la mía bien ¿y la tuya? la mía también.&lt;br /&gt;Y es de pésima educación saltarse uno de los saludos.&lt;br /&gt;Pas vrais −insistía el muchacho.&lt;br /&gt;−C’est vrais &lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;es verdad&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; −decía el hombre entendiendo al tiempo que el otro no podía entender.&lt;br /&gt;−Como no se van a decir…&lt;br /&gt;− ¡Van en el mismo ascensor y no se hablan!&lt;br /&gt;−Pas vrais –repetía como un pájaro el muchacho atónito.&lt;br /&gt;Intervine para decirle que sí, es así, pero no solo en París sino en todas las ciudades, no se dicen buenos días ni nada y viven toda la vida unos pegados a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué pocos francos cefas me quedaban. Tenía que llegar a Conakry donde estaban mis amigos Estrada, y el viaje sería duro porque ya no podía seguir pagando alojamientos de ninguna especie. Miré en el mapa el largo recorrido en autobuses y camionetas que haría en los próximos días y eso fue lo primero que me trajo mareos. Luego un huevo duro en ese patio donde el muchacho ahora me pedía que le cuente cosas de mi cuidad. Yo no vivo en ninguna ciudad y este huevo me parece que estaba malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí con nauseas a caminar por esas calles de piedrecilla roja. Pasaban cabras arriadas por mujeres musulmanes que llevan las cabezas cubiertas por tules negros y los pies pintados del polvo rojo de la tierra, me miraban y saludaban agitanado sus bastones. Allá en otra plaza un grupo de gente gritaba al unísono en torno a dos tipos que estaban bailando.&lt;br /&gt;No estaban bailando.&lt;br /&gt;Cuando me acerqué los vi dando saltos ridículos en un match de boxeo. Los movimientos tan estrafalarios me hicieron pensar que jugaban a la pelea. El más bajito a cada salto hacía un cambio cómico de piernas, y el otro morrudo de gran cabeza se balanceaba como una peonza. Por entretenerme y olvidarme de lo mal que me cayó el huevo me quedé a mirar quien pegaba primero. Un par de golpes de estudio, los gritos de los espectadores aturdiendo, y los dos ahora giraban buscando un hueco. Ya estaba pensando en sentarme cuando súbitamente se enredaron cuerpo a cuerpo, los gritos de la gente estallaron en el momento que los dos caían entrelazados en el suelo. Hubo un violento revuelo de polvareda rojiza y el ruido de algo que revienta. El bajito se levantó con ojos de loco y una piedra ensangrentada en su mano, como si la fuera arrojar lejos, el otro se sacudía en nervios como una paloma cuando le dan el tiro en el cuello. Los espectadores desaparecieron como si se los hubiese tragado el aire, yo me quedé mirando el rostro del hombre que estaba con los ojos abiertos y muerto. No sé de dónde surgieron esas mujeres cantando un coro de lamentos como una lejana canción que se pierde en la historia del lugar. Cerraban los ojos, se movían como plantas sopladas por el viento y cantaban con ese agudo triste que me persiguió toda la noche. Vomité el huevo duro en el patio. Vi las estrellas desteñidas por la nausea que sentía en el estomago, y en el sueño, maldita sea, seguí escuchando el coro de la muerte y no sé cuantas veces se repitió el hombre que se sacudía como una paloma cuando…….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: el fin de Africa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-5049374653148662484?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/5049374653148662484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=5049374653148662484&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5049374653148662484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5049374653148662484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/coros-de-la-muerte.html' title='coros de la muerte'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuhxPOyllOI/AAAAAAAAAFU/welAcoDyYao/s72-c/sombras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2142694030885182144</id><published>2009-10-24T18:44:00.007+02:00</published><updated>2009-12-23T18:24:49.250+01:00</updated><title type='text'>que hace una chica como tú en ...........</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuMv_oHYtqI/AAAAAAAAAFM/9eD4z3WFcd0/s1600-h/cotedivoire-sassandra01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396209548666648226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuMv_oHYtqI/AAAAAAAAAFM/9eD4z3WFcd0/s400/cotedivoire-sassandra01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sentado en esa piedra lisa que era gris oscura veía el horizonte del gran océano en una playa que por suerte no había nadie, solo palmeras, solo las piedras perfectamente redondas y tanto rato estuve allí antes de buscar un lugar donde pasar la noche, porque el José del pasado, aquel chico de ocho años, se hallaba también mirando el horizonte en una costa lejana al otro lado del mar y yo estaba seguro que al ponerse el sol del año 1988 él estaría viendo la salida del sol del año 1953 en aquella playa inmensa del extremo sur de América y se quedaría así como estaba yo, abrazando las rodillas con la sonrisa fija en ese horizonte azul porque pensaba en todos los países que lo esperaban, en todas las sorpresas, en todas las aventuras, en todos los amores, mirando de aquel lado la misma línea de mar que yo ahora miraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Abiyán el mar no había sido éste, sino un mar de agua sucia, un mar roto entre edificios infectados de ventanas calientes, un mar mezclado de barcos humeantes y escolleras llenas de basura. Abiyán era una termita donde el calor rebotaba en las paredes y parecía reventar el asfalto. Por todas partes había sombras que asechaban. Solo pude estar un día y una noche porque la habitación mínima que estaba entre las más baratas me quitó la mitad del presupuesto. Tenía un ventilador parecido al de Banfora que echaba aire metálico con ruido a turbina rota: las calles nocturnas eran peligrosas, me dijo un francés, aquí el que vive en las residencias de ricos, está seguro rodeado de guaridas, pero en este barrio…&lt;br /&gt;La gente de Costa de Marfil dice ser la más civilizada del África francesa. En el tren que tomé en Banfora un estudiante marfileño me dio la paliza alabando su gran nación y me preguntó en qué otros países había estado, cuando le mencioné Mali, se rió con ojos de buitre y me soltó el gastado y tan blanco slogan occidental: “Los malineses siguen viviendo arriba de los árboles” nadie se cura en esta esfera del cosmos y que siga el juego de terrícolas que no paran escupiéndose desde distintos peldaños de la escalera llamada humana. Por más variados colores que tengan son iguales debajo de esa pantalla que le llaman piel. Blanco, amarillo o negro o marrón o gris, pueden ser santos o magníficos, generosos y justos, perversos y mentirosos, y los hay demoniacos, y aunque no exista la raza, está plagado de racistas hijoeputas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un pueblo de Sassandra tranquilo sobre una de las playas más hermosas que haya visto, como salida de un dibujo de niños con sus piedras redondas y grises, la arena tranquila y limpia, sus palmeras parecidas a indígenas gigantes con la corona de plumas, y allí el océano de las leyendas, el océano de los bucaneros, de los navegantes portugueses, el océano de Conrad, de London, de Melville, y aquí las barreras de olas que rompen cargadas de espumas y el sol de la mañana parece zambullirse en el medio y dividirse en diminutos soles que se revuelven entre las espumas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mediodía cuando llegué a ese albergue, decía “Hotel” en el arco de entrada hecho de palos, era barato. El cuarto también de madera castigada por el salitre del mar cuyas olas sonaban allí, a pocos metros, y una cama al ras del suelo y una mesa de caja de frutas. La ventilación era la brisa que corría entre las ranuras de la madera, por fin, al fin, iba a pasar una noche alegre, fresca, y sin ruidos.&lt;br /&gt;Dejé la mochila y salí afuera donde se come.&lt;br /&gt;Una gran olla hervía encima de leñas que ardían, y por la tapa se asomaba agitándose, la mano de un mono. Más allá en una mesa larga bebían cerveza un grupo de personajes que me recordaron otra vez a Sudamérica, negros con gorros de beisbol y camisas a cuadros, reventaban a carcajadas y bebían de gollete. En medio de ellos había una sola mujer blanca, retacona, de pelo rizado y teñido de rubio.&lt;br /&gt;− ¿De dónde eres tú? –me dijo uno empuñando la botella.&lt;br /&gt;−De España.&lt;br /&gt;−Espagnol, espagnol –gritó señalando la rubia –elle aussi c’est espagnol, alore.&lt;br /&gt;Ella preguntó primero.&lt;br /&gt;− Y luegu ¿De que parte de España eres?&lt;br /&gt;−Soy de Argentina pero nacionalizado español, ¿y tú?&lt;br /&gt;−Yo soy de la Coruña.&lt;br /&gt;En ese instante mi cerebro cantó “que hace una chica como tú en un lugar como éste”.&lt;br /&gt;.Y ella sin haber oído la canción, la respondió:&lt;br /&gt;−Hace veinte años que vivo en Abiyán, dónde hay gente muy mala, usté sabe, el mes pasado caímos en desgracia, un malviviente nos puso un somnífero en la climatisé y nos anestecicó para rubarnos todo lo que teníamos después de tanto esfuerzo y trabju, se llevó hasta la ropa interior de mí y de mi marido el Manolo que Dios me lo guarde, y ahora estamos sin nada por eso he venido a Sassandra a cobrarle a un sinvergüenza que nus debe dinerou y mire, aquí estoy, esperando la comida, no sé a qué hora va a terminar de hacerse ese mono.&lt;br /&gt;Con los saltos que daba la olla, la mano negra y peluda del desgraciado simio se sacudía como en un intermitente adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: los coros de la muerte. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2142694030885182144?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2142694030885182144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2142694030885182144&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2142694030885182144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2142694030885182144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/que-hace-una-chica-como-tu-en.html' title='que hace una chica como tú en ...........'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SuMv_oHYtqI/AAAAAAAAAFM/9eD4z3WFcd0/s72-c/cotedivoire-sassandra01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2090256156160581688</id><published>2009-10-20T18:35:00.008+02:00</published><updated>2009-12-23T18:25:26.762+01:00</updated><title type='text'>LE VOLEUR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/St3qmW7ULtI/AAAAAAAAAFE/kskShnIkk4c/s1600-h/encerrado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5394725873370017490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/St3qmW7ULtI/AAAAAAAAAFE/kskShnIkk4c/s400/encerrado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las rejas eran tan estrechas que apenas podía sobresalir la muñeca, el aire se metía en el cuarto en una bocanada espesa de humedad caliente, y el guardián seguía pasando allí abajo donde daba el sol. No quería mirarme, y caminaba con arrogancia usando el rifle de bastón.&lt;br /&gt;El ventilador era el único alivio, pensar cómo lo odié en la noche y cuánto le agradecía ahora. Serían las doce del mediodía, ya estaría yo viajando en tren a Abiyán si me hubiese metido en un albergue barato y no en esta mierda que pretende ser un hotel.&lt;br /&gt;Llegué a Banfora al anochecer con el cuerpo desencuadernado por los golpes de la camioneta sin amortiguadores en la route ondulé, esa carretera con relieve de serrucho que descoloca las vertebras una por una. Pues nada, dije, el hotel esta cerca de la estación, ya es tarde y tengo ganas de dormir bien aunque tenga que pagar tanto. El recepcionista parecía arrancado de un tapiz, con su uniforme verde impecable, cuello largo, sonrisa aniñada, un tanto afeminada. Tengo un cuarto barato para usted y como hay poca gente le hago descuento.&lt;br /&gt;El cuarto media uno y medio de largo por medio de ancho, la cama dejaba al menos un espacio para meterse, y en la mesilla cerca de la puerta un ventilador aparatoso apuntaba al pie de la cama. Con descuento y todo era una punzada en el bolsillo pero mi cuerpo no me lo me lo hubiese perdonado si lo rechazaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormí como un cataléptico. Caí en un abismo de sueños con colores metálicos; una maquina espantosa con ruedas pinchudas avanzaba destrozando casas y yo atado a la tierra la veía venir en medio de ese estrépito que ensordecía. Me desperté con el ruido del ventilador que seguramente era el ruido del sueño. Lo apagué y volví a caer en el colchón como si me hubiesen dado un pentotal. Ahora trataba de librarme de un pantano gris brillante, y yo hundido hasta la cintura me estaba ahogando en la atmósfera que desprendía el pantano, como un aliento denso que no me dejaba respirar. Desperté sudando en medio de un calor húmedo, abriendo la boca, buscando aire. Qué aire ni qué ocho cuartos. Seguía respirando la emanación del pantano en la oscuridad estrecha del cuarto. Prendí el ventilador y ya no pude dormir por un rato. El ventilador se sacudía como si diera una alarma, y de pronto, entre los golpes de las paletas, escucho ¡clin! La llave de la puerta se cae al suelo. Apago el ventilador y clin clin clin, la llave es arrastrada con un alambre por debajo del umbral hacia el pasillo. ¡Encender la luz urgente! El cuchillo tuareg, el miedo que ayuda en este caso; ¡Quién anda, ahí! ¡Quien anda ahí! Me quedo de pie en postura de guerra con una parte del cerebro en el pantano y otra parte en esa puerta que podía abrirse y mostrarme el fantasma de la noche. ¡Quien anda ahí! Los pasos que sonaron eran del ladrón que huía con mi llave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los golpes en la puerta los empecé a dar muy temprano. Estaba preso. La prisión tenía rejas en la ventana como se debe. Carajo, no podía salir. El tren de las siete ya lo perdía, y me dolían las manos de dar tanto golpe. Oí pasos en el parque, me asomé y vi al guardián, un anciano alto que pasaba con su rifle bastón. Entonces con la cara pegada a las rejas lo llamé. Ale, ale, el ladrón empujó la llave y se la llevó por debajo de la puerta, estoy encerrado, por favor llame a alguien para que venga a abrirme.&lt;br /&gt;−No es posible –gritó enfadado− ¿Dónde está la llave?&lt;br /&gt;− ¡La llave la tiene el ladrón!&lt;br /&gt;−Y usted porque no sale.&lt;br /&gt;−Porque la puerta está cerrada&lt;br /&gt;−Abra la puerta con la llave.&lt;br /&gt;−No puedo, se la llevó el ladrón.&lt;br /&gt;Levanta la escopeta como si fuera a disparar al cielo, arruga la cara como una pasa y grita.&lt;br /&gt;− ¡Tú tienes la llave!&lt;br /&gt;−¡Como la voy a tener si me la quitó el ladrón!&lt;br /&gt;En ese trance, vi a Kafka que se sentaba debajo de un árbol y sacaba su libreta de notas, porque yo también iba ingresando en el absurdo gritando ¡estoy encerrado y el ladrón tiene la llave y la respuesta era tú tienes la llave, tu eres el ladrón, y mi cara era un dibujo pálido contra las rejas de esa ventana prisión.&lt;br /&gt;Luego Kafka se habrá trasladado al pasillo cuando al golpear la puerta entablo un dialogo parecido con una voz al otro lado que me decía ¡busca la llave! l&lt;br /&gt;−La clé partie avec le voleur&lt;br /&gt;−le voleur c’est toi – gritaba enloquecido la voz detrás de la puerta. Y la voz mía, o de eso que pierde la cabeza, tan distinto a mí, se escucharía hasta en la sala ¡abran hijos de puta! ¡Abrraaaaann!&lt;br /&gt;Y así seguimos sin cambiar el libreto del voleur que se llevó la llave y ahora oía dos voces que insistían en que yo la tenia y yo era le voleur. A la una del mediodía, por fin, por fin, se abre la puerta, y veo al recepcioncita lechuga que me sonríe aniñado. Detrás de él, un personaje encorvado por el odio y a su lado el guardián con la escopeta. El encorvado grita al recepcionista, ¡él tiene la llave!&lt;br /&gt;Inmediatamente respondo, la llave la tiene este hombre –señalo al encorvado− que intentó robarme a la noche.&lt;br /&gt;Fuera de sí el encorvado aúlla.&lt;br /&gt;−¡C´est lui, c´est lui le voleur, c´est lui, c’est lui, qui a le clé!&lt;br /&gt;En un rapto de sensatez, le dije al niño lechuga que quería hablar a solas con él. Fuimos hasta la entrada del hotel. Déjame ir que estoy por perder el tren de las dos, le dije, y te aconsejo que tengas cuidado, porque este hombre robará al próximo cliente. Ohh, me dijo, muchas gracias, muchas gracias, y buen viaje.&lt;br /&gt;Tenía que apurarme porque faltaba poco para que salga el tren a Abiyán. Con la mochila en la espalda intenté una marcha rápida cuando oí unos pasos que venían corriendo detrás de mí. No quise volverme por no ver la fachada amarillenta del maldito hotel, Monsieur, monsieur, escuché, El recepcionista, me alcanzó agitado, y me dijo sonriente.&lt;br /&gt;−Ahora que no nos ve nadie, dame la llave&lt;br /&gt;En el mismo instante vi al simpático de Kafka sentado en una piedra, muriéndose de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: que hace una chica como tú…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2090256156160581688?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2090256156160581688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2090256156160581688&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2090256156160581688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2090256156160581688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/le-voleur.html' title='LE VOLEUR'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/St3qmW7ULtI/AAAAAAAAAFE/kskShnIkk4c/s72-c/encerrado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-5920417256133283401</id><published>2009-10-16T17:45:00.008+02:00</published><updated>2009-12-23T18:26:36.555+01:00</updated><title type='text'>Le Petit</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StiVsJh0FvI/AAAAAAAAAE8/oTmD8hOaH3U/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393225139480696562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 267px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StiVsJh0FvI/AAAAAAAAAE8/oTmD8hOaH3U/s400/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No hubiese estado ni dos dias en Bobo, incluso si no me hubiese topado con el Petit. Busco su cara en mi memoria y seguramente lo invento; un tipo más bien gordito, de ojos alargados, nariz chata, mirada de soslayo con odio antropológico.&lt;br /&gt;La primera noche cuando me dejó el camión vagué por las calles oscuras en busca de un lugar para dormir. Me salieron cientos de ofertas, &lt;em&gt;¡Ici monsieur ici !−Vienne a voir− ¡Ici cet votre chambre!&lt;/em&gt; Todo era caro, carísimo. Una pocilga apestosa podía vaciarme el bolsillo. En una barranca de tierra conseguí algo más barato después de luchar con los vecinos que me decían, venga a mi sitio señor, cuidado con esa señora, le va dar habitación y después va a llamar a los asaltantes. No había duda que la mentira cuanto más sucia mas permitida estaba en el código de la competencia. La señora muy risueña me dijo que buena persona es usted que no hace caso a esos cerdos, y escupió hacia el lado de sus vecinos.&lt;br /&gt;El cuarto tenía un colchón salpicado de manchas que ocupaba la totalidad del suelo. Podía cerrar la puerta con candado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana Bobo Diulaso se presentó como una nausea con los colores desteñíos de sus calles que buscaban el progreso occidental. El calor pegaba duro, aplanaba nomas a las diez cuando me senté en una de las mesas de la vereda, huevo frito con pan lactar y café negro para espabilarme, el bote de azúcar por favor, gracias. ¡Qué buen café, Si, soy español de Ibiza (lo de argentino no lo digo porque Maradona me tiene frito) sí, sí, ando viajando, me gusta Burkina, no, no trabajo por ahora, trabajo en mi país.&lt;br /&gt;Toda la mesa pendiente del extranjero que come en la calle.&lt;br /&gt;Ese día no pasó nada para ser escrito, como si descansara preparándome para lo que sucedería al día siguiente. Di vueltas y vueltas por todas las calles. Dormí siesta. Y a la noche encontré un restaurante con cerco de palos a la calle, frecuentado por algunos extranjeros, muchos franceses, quizá un gordo alemán. Se comía bien, lo malo era esa cantidad de miserables que se agolpaban contra el cerco delante de las mesas. Uno de los franceses alargó el pan hacia afuera y como rayos, hombres, niños y mujeres corrieron enloquecidos a agarrarlo, lo más parecido a los peces cuando convergen hacia la miga que se tira al estanque. Se lo llevó el más fuerte, un negro como el betún con camisa amarilla que decía ATMA.&lt;br /&gt;Dormí como si me hubiesen pegado un tiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el desayuno le pongo mucha mantequilla al pan, lo mojo en el café negro y decido que al día siguiente voy a subirme en una camioneta para llegar al mar y ver el gran atlántico del lado opuesto al que veía como cuando era niño allá lejos y …hace unos cuantos años.&lt;br /&gt;Dando vueltas por las calles de Bobo llego a ese camión sin ruedas donde hay una fila de movielttes, y el chico que las alquila al verme viene con la moto como si yo la hubiese reservado. Esta anda muy bien, ¿Cuánto? X cefas. Ok. En eso un empujón desplaza al chico y cae al suelo. Es un gordito el que lo ha empujado y ahora me dice en tono feo de orden, “¡no le alquiles a ese que se te va a romper y después la tendrás que pagar!, alquila las mías” y señala cuarto movilettes a un lado. Respondí: Yo se la alquilo al que me dé la gana, o sea a este chico.&lt;br /&gt;El gordito, más alto que yo, de ojos alargados, me soltó en moré algo fuerte de soslayo y se alejó rumiando. El chico asustado me dio la movilette, temblando sus manos en el manubrio.&lt;br /&gt;−Le Petit, il a dit qu´il t´va a tuer. (&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El Petit dice que te va a matar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;−¿Qui est le Petit ? (&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;quien es el Petit&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; )&lt;br /&gt;−Lui – (&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ese&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;), señaló hacia donde se fue el gordito.&lt;br /&gt;−Dile al Petit que no se me cruce en el camino porque le voy a partir la nariz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La movilette iba despacio aunque le diera todo gas, y las casas pasaban sin consistencia porque yo iba pensando en la advertencia de algunos viajeros; “En África o muestras cara de malo o te cuecen vivo”. El Blanco Inevitable, Jack London, o sea un rollo que no me cuadra pero un actor no debe rechazar el papel que le asignan, si no es por guita, al menos, para asegurarse la vida como en este caso.&lt;br /&gt;Cuando devolví la movilette una mujer silenciosa estaba en lugar del chico, y el Petit había desaparecido con sus motos.&lt;br /&gt;Por la tarde caminando como si nada por todos lados, la muerte empezó a hacerme señas irónicas desde distintos rincones. El primero fue un tipo con las manos en los bolsillos parado en una esquina, que al pasar me sopló al oído.&lt;br /&gt;“Le Petit te va a tuer” (&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;el Petit te va matar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;Seguí el paso creyendo que lo había soñado, es que con este calor por ahí me dijo otra cosa y la cabeza que la tengo como una licuadora, pero al cabo de un rato pasa a la carrera un tipo desgarbado que se dobla de flaco y me grita.&lt;br /&gt;¡ Le Petit il va te tuer !&lt;br /&gt;Mierda. Meto la mano en la bolsa y agarro el mango del cuchillo tuareg. ¿Por qué da tanta seguridad ese mango?&lt;br /&gt;Dos más apoyados contra un coche me llaman,&lt;br /&gt;−Monsieur, monsieur, le Petit ayourd,hi va te tuer. (&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;señor, señor, hoy el Petit te va a matar)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;Y cada uno de ellos eran los disfraces que la muerte usaba para divertirse. Para ver que cara pone ese intruso ante la posibilidad de un inminente fin.&lt;br /&gt;Y para colmo el último disfraz tenía que ser en ese restaurante donde comen los extranjeros. Justo cuando me traen el pollo con arroz el primer bocado se me atraganta al ver el tipo en aquella esquina que sale de la oscuridad para que le vea bajo el farol, me mira con sonrisa tétrica y pasa el canto de su mano debajo del cuello, el Petit, me decía con señas, te va a degollar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si con una mano agarré el mango del cuchillo tuareg con otra mano invisible agarré la mente cerrando la puerta a cualquier pensaimagen que pueda a provocar el pánico. Mente con mecanismo de defensa. ¡Alerta roja! Lo primero censurar ese tipo de pensamientos, eliminar o borrar provisoriamente el pasado, nadie me espera en ningún lado y no quiero ni me quiere nadie. No pienso hacer nada en el futuro porque no existe. Estoy muerto, y mejor que sea un muerto el que regresa a la pensión.&lt;br /&gt;Ni pensé cuantas calles distaban del restaurante a la pensión, pero eran calles oscuras, apenas un bombillo triste en las esquinas. Si yo era un muerto podía exclamar a gritos no está muerto quien pelea. La estrategia la había planeado en el postre, ir por el medio de la calle señalando el cuchillo bien alto a modo de espada y cada dos pasos dar un giro para ver quien viene detrás. Sentía lo que sentirá un soldado en la guerra. Todo está perdido, ¡que más da!, pero el cuchillo tuareg no quedará limpio cuando cierre los ojos. Dos pasos y dar la vuelta, ahora viene uno, no se ve su rostro, es como una sombra que se desliza, es el Petit, cuchillo ya. No, no era. Salió corriendo al verme. Dos pasos, dar la vuelta, no viene nadie, dos pasos, ahora viene uno de frente, se fue a un costado y echó a correr. No era el Petit, dos pasos, volverme y al frente con dos pasos y pronto cojo el ritmo acelerando los pasos y la vuelta mirando a todos lados y a la punta del cuchillo, ahí viene otro, no, no es, cambió de dirección. A la muerte no se la veía, ni siquiera en la oscuridad&lt;br /&gt;Habré tardado más de un hora con esos pasos de danza ritual desde que salí del restaurante hasta que por fin cerré con candado mi puerta y vi las manchas del gran colchón. ¡Casa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana en la ventanilla de la camioneta esperando a que se suban más pasajeros para Banfora, pensé que si el Petit me habrá visto no se asustó por el cuchillo sino por los rarísimos pasos que daba ese blanco loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consejo de viaje: el asesino no le teme a nada, salvo a la locura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo “le Voleur”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-5920417256133283401?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/5920417256133283401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=5920417256133283401&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5920417256133283401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/5920417256133283401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/le-petit.html' title='Le Petit'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StiVsJh0FvI/AAAAAAAAAE8/oTmD8hOaH3U/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8129108166889719765</id><published>2009-10-12T11:43:00.004+02:00</published><updated>2009-10-12T12:16:48.163+02:00</updated><title type='text'>BURKINA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StL9Iw_XOjI/AAAAAAAAAEs/VvKIWvBYee4/s1600-h/frontera.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391650030947351090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 279px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StL9Iw_XOjI/AAAAAAAAAEs/VvKIWvBYee4/s400/frontera.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me resultaba cómodo que hablara poco, porque podía olvidarme de su presencia y considerarlo un conductor que me lleva (gratis) en el camión por la carretera que atraviesa la sabana rumbo a la frontera. En ese silencio podía quedarme pegado al parabrisas y ver pasar la llanura, algunos árboles, extensos pajonales, aldeas lejanas. Podía ver en el cristal mis pensamientos entremezclados con el paisaje, una manada de cabras que llevan dos mujeres y por dónde será mejor bajar a la costa, si acaso habrá trenes, y si los Estrada estarán en Conakry cuando… y así en palabras y colores irme sigilosamente en el sueño y ver otra vez el tuareg con su camello y su rifle de caño largo, quieto, a contraluz del horizonte que enrojece, y despertar de golpe porque el camión acaba de detenerse delante de la cuerda que levantó un policía bajito de cara batracia que nos mira con rabia como si le hubiésemos hecho algo, pero no es más que teatro, el esplendido teatro africano para sacar provecho porque si tu quieres pasar esos camiones yo te los puedo quitar ¡o no ves que soy la autoridad!, pero entendámonos, ahora toca discutir el precio y en eso Arnaud está mas que acostumbrado, es parte de su oficio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arnaud habló dos veces en el viaje. La primera después de arreglar sus cosas con ese policía. Me dijo que llevaba 15 años trayendo camiones de Francia al África. Que no piensa hacer otro trabajo en la vida porque le apasiona esa ruta, porque los imprevistos y las sorpresas le hacen sentirse cada vez más vivo. Traía camiones en los meses de invierno, porque en verano la temperatura del desierto puede llegar a los 60 grados, y no dejan pasar a nadie. Una vez en a finales de Julio me pidieron con urgencia un camión, me pagaban tres veces su precio si podía traerlo. Pasé lejos del puesto de Reggane y circulé solo de noche, de día dormía debajo del camión rodeado por papel aislante, y llegué y caí enfermo, con cuarto kilos menos de peso.&lt;br /&gt;La segunda vez que habló fue unos kilómetros antes de llagar a la frontera. Tengo una doble vida simétricamente marcada, dijo sonriendo, vivo seis meses en Francia y seis en África, tengo en Nimes una mujer francesa y dos hijos blancos, y tengo en Ouagadogu una mujer africana y cuatro hijos negros. Esa es mi vida, un dominó.&lt;br /&gt;Dijo también que las motos y el tractor los tenia que entregar en un lugar cerca de Bobo, sino ya hubiese llegado a Ouagadogu desde la frontera de Sévaré al lado de Mopti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a la frontera por la noche. Las fronteras vendrían a ser países apartes. Lo son ¿no?, cada frontera tiene algo de los dos países y una idiosincrasia particular. Hay policías, putas, contrabandistas, delincuentes, pedigüeños, y vehículos parados por todas partes con tipos que están pensando como pasar esa mercadería, viendo el regalito para el gendarme, esa botella no me la puede despreciar.&lt;br /&gt;En esta frontera del lado de Mali una serie de puestos de palos y latas rodeaban el humo negro que salía de un basural. Otros humos de mejor color subían de las cocinas donde estaban asando un animal. Los puestos formaban una curva de luces de velas y faroles de kerosene. Había ollas por todas partes, y gente deambulando entre los humos y la muisca africana y en eso un policía histérico se acerca y me pregunta ¿esos camiones son tuyos?− No −¡Cómo que no! −Que no, no son míos−Sí Son tuyos.&lt;br /&gt;Arnaud se mantenía a distancia escuchando de reojo.&lt;br /&gt;El policía se aclaró− Tú vas a vender esos camiones a Burkina y te van a pagar una miseria, mejor véndelos aquí, yo tengo unos clientes muy ricos, y te los puedo conseguir ahora mismo si los quieres vender en Mali.&lt;br /&gt;Arnaud se acercó, −yo soy el propietario de los camiones&lt;br /&gt;Sonó el típico grito de sorpresa, haaaaaahh. Cambiaron pocas palabras. Luego el policía montó en su bicicleta y desapareció pedaleando detrás la noche.&lt;br /&gt;Al cabo de 20 minutos llegó un Mercedes Benz negro que parecía del presidente. Se bajaron cuatro hombres gordos, bien vestidos: tenían esa cosa coruptopolitica en los modos de hablar, en las gafas oscuras en plena noche, y ahí, al tiro, le hicieron un pedido millonario. Se dieron las manos, palmadas en la espalda y el Mercedes Benz se hundió tan negro en la oscuridad de donde había aparecido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente cruzamos a Faramana en Brukina. Mali se iba alejando detrás del camión tras una neblina de nostalgia, Mali empezaba a formar parte de un pensamiento que busca el pasado. Burkina era tan diferente como haber cambiado de un color a otro. Las casas y la gente parecían más civilizadas, significando en este caso, un país menos inocente, más tramposo, más agresivo, más contaminado con el mundo que le trajo el blanco, y por ende más peligroso. En Burkina había que tener cuidado.&lt;br /&gt;Cuando legamos a Bobo Diulaso atardecía, dando una cierta tristeza a las casas. Arnaud me dejó en algo así como una plaza, o terreno baldío. Sonrió de desde los reflejos de la ventanilla, y el gran Berliet arrancó en un primera forzada. Pasó el segundo camión que traía las motos, el argelino tenía la ventanilla abierta y grito adiós en español levantando el pulgar.&lt;br /&gt;Cuando dieron la curva despareciendo detrás de un conteiner, me vi solo con mi bolsa en el parque, ya no tenía ni jeep ni camión, ni nadie al lado, solo estos zapatos raros, y las piernas para ir por donde sea del África del oeste. Al otro lado del parque había un puesto de techo cónico sostenido por postes de los que colgaban guirnaldas de luces dando un alumbrado de colores a la barra de bebidas. Todo iba al compas de una música africana estridente con galope de tambores. Una pareja bailaba en el medio del circulo, él hombre movía la cintura 100 veces mejor que Elvis Presley, la mujer se sacudía en un ritmo circular como si el culo estuviese directamente conectado con la frecuencia de los tambores.&lt;br /&gt;Había que apurarse a encontrar donde dormir antes que me cace la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: le Petit&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8129108166889719765?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8129108166889719765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8129108166889719765&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8129108166889719765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8129108166889719765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/burkina.html' title='BURKINA'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/StL9Iw_XOjI/AAAAAAAAAEs/VvKIWvBYee4/s72-c/frontera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-2249198076940646527</id><published>2009-10-08T09:30:00.006+02:00</published><updated>2009-12-23T18:27:16.302+01:00</updated><title type='text'>MOPTI</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Ss2VXklTuKI/AAAAAAAAAEk/N0IUg1H7JXo/s1600-h/Mopti_03.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390128561222039714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 266px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Ss2VXklTuKI/AAAAAAAAAEk/N0IUg1H7JXo/s400/Mopti_03.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy encontré el pasaporte verde, que dice España en letras doradas, y que lo tenía olvidado en una caja. La cara de “yo nunca fui” de la foto es espantosa, y las páginas de visados están llenas de sellos como si hubiese recorrido un montón de países. Y no son otra cosa que los sellos que nos ponían en la carretera los puestos improvisados de policía para sacar algo del extranjero. Los veíamos de lejos, entre los espejismos del asfalto, una casucha de maderas o de palos o de cartones, y los dos tipos atisbando para ver si ese jeep es de africanos o de extranjeros y en cuanto olían que era de blancos, levantaban la cuerda de esparto, para detener el coche.&lt;br /&gt;Lo bueno que siempre sonreían. O intentaban una actitud seria extremadamente sobreactuada que nos hacía reír. Miraban los pasaportes, les plantaban el sello y antes de devolverlos decían &lt;em&gt;un cadeau, un cadeau&lt;/em&gt; un regalo. Había que darles un mapa o un bolígrafo, o una camisa, un sombrero, lo primero a mano para recobrar los pasaportes.&lt;br /&gt;De este modo entre puestos y cuerdas de esparto fuimos avanzando por la carretera hacia Mopti por esa sabana de suave verdor y pajonales aun mas amarillos bajo el bendito sol; baubabs, y acacias, como si fueran arboles transparentes por encima del horizonte. Y otra vez esas aldeas donde sus habitantes componen una sola familia. Si muere alguien, es el dolor de la aldea, si alguien nace es la fiesta de la aldea, y en la bodas se emborrachan hasta la abuelas con la cerveza de mijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Mopti no había que presentarse ante ningún policía, Xavier condujo el jeep entre las casas de barro hasta la orilla del Níger.&lt;br /&gt;A esa hora el agua se volvía un largo espejo que reflejaba las pinazas, esas piraguas estrechas que llevan gente sentada y bultos, con un hombre totalmente oscuro ante la luz del río que rema hundiendo el palo en el fondo del cauce. Y pasaban grandes piraguas a motor con cajas y equipajes en el techo y pasaban ferrys de dos plazas repletos de pasajeros y en la otra orilla donde amontonaban las pilas de palos para leña, los niños chapoteaban en el agua, otros se zabullían dando gritos de risa y el ruido de motores, de voces, de autobuses, de bocinas, nos ubicaban en el primer puerto africano que el jeep había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para vender el jeep Xavier puso en el parabrisas el cartel, &lt;em&gt;pour vendre,&lt;/em&gt; con el precio. El camping era una copia del de Gao. Juraría que esos Land Rover de enfrente los vimos allí. Por lo menos la rubia bizca que va con pasos de avestruz estaba en el otro camping.&lt;br /&gt;En tres dias lo vendo, había dicho Xabier.&lt;br /&gt;Ya llevábamos una semana, y todavía ninguno de los posibles compradores se decidía. En ese camping habían dos peugeot mas en venta, uno de ellos el de Jean Baptiste, y también vendían un Land Rover verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana. Suficiente para dar unas vueltas por Mopti, bajar al mercado a orillas del río y llenarse de olor a pescado y a barro, a sopas y a humo, todo en medio de gritos de vendedores, risas, una muisca rapera a todo volumen, un tambor en un rincón cubierto por lonas, cabras con las patas atadas, jaulas de gallinas, un mundo de gente circulando entre de artículos para fetiches, digamos patas de mono, de leopardo, cráneos de panteras, huesos de todo tipo, collares de semillas sagradas. Y al lado las carnes de ovejas totalmente negras por la invasión de moscas, los pescados en los cestos bañados de escamas, los rabiosos colores de las telas de las mujeres, con rombos rojos amarillos, dibujos de azul radiante con naranja, telas de las que cuelgan niños dormidos, y allí los vendedores de tallas de madera y cuchillos al borde de la orilla. Me compré un cuchillo tuareg, curvo, grande. Como arma no estaba mal. Comimos el famoso “capitán” grande como un atún, y lo mejor es comerlo en ese restaurante de maderas resecas mirando el trafico de piraguas y barcazas que continuamente pasan por el Níger, algunas rumbo a Tombuctú&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa semana a Jean Baptiste se le hinchó la lengua como una bergamota y fue a parar al hospital. Elga me dijo que los médicos no sabían que era y en todo caso le estaban dando una serie de antibióticos. Prefiero que se quede con la lengua grande a que me lo maten, dijo Elga y me pidió que la acompañase a verlo.&lt;br /&gt;El hospital era aquel edificio descascarado cerca de la estación de autobuses. Lo malo es que Elga atraía a los africanos como moscas, y en el camino vi de reojo como nos empezaban a seguir uno tras otro, y pronto oiamos detras un enjambre de tipos fuertes y ojos enloquecidos. Elga siguió tranquila, tan acostumbrada. Uno de ellos con aspecto de boxeador se adelantó y me dijo&lt;br /&gt;–Señor, tu mujer es muy bella, yo la quiero follar.&lt;br /&gt;Mi postura era incomoda.&lt;br /&gt;Por un instante me vi hecho una calcomanía en el suelo pisado por miles de hojotas.&lt;br /&gt;−Momento –dije− podíamos hablarlo primero.&lt;br /&gt;Pero Elga mostró su vena aventurera de mujer Durga. Levantó una piedra del suelo y a los gritos de &lt;em&gt;¡Alle, vit, vit, je te tuer!&lt;/em&gt; el grupo en bloque salió disparado como si les fuera a caer la piedra en la cabeza. Yo lo vi todo como una suerte de milagro de esos que se cuentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa semana por las noches frecuentamos el bar de un colono francés que se llamaba Pierre. Un tipo rojo calvo con ojos de pescado cansino. Tenía pecas hasta en la nariz.&lt;br /&gt;El bar era agradable con algunos cuadros de campiña francesa entre fotos de arrozales africanos. Había pocas mesas, y cada tanto venían otros franceses colonos a tomar passtisse y a jugar al baggamon. Nosotros también juagamos con él tirando unos dados enromes anaranjados. Nos dijo que no puede volver a Francia porque lo busca la justicia, Y por educación ninguno preguntó porque lo buscaban.&lt;br /&gt;Insistía el tal Pierre que su especialidad era el pato a la naranja. Un día lo probé y casi lo vomito. El hombre me miró con sonrisa nerviosa diciéndome, que mi organismo no resistía el pato.&lt;br /&gt;Otras noches el bar se llenaba de adolecentes descalzas que nos preguntaban de inmediato si queríamos ir a la cama, y que nos cobraban poco. Pierre la detenía y les decía que así no se piden las cosas.&lt;br /&gt;Muchos años después llegué a Mopti para armar un itinerario que me habían pedido en la agencia, y le pregunté al dueño del hotel, un tipo gordo y gigante, si todavía estaba el bar de Pierre.&lt;br /&gt;-− ¿Tú eras amigo? – la pregunta sonó cargada de rencor.&lt;br /&gt;− No, amigo no, solo iba a su bar.&lt;br /&gt;−Lo ajusticiaron –dijo pasando el canto de su mano por el cuello.&lt;br /&gt;−Y… ¿Por qué?&lt;br /&gt;−Prostitución con niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin un peul grandote de bubú gris compró el jeep.&lt;br /&gt;Los acompañé a Xavier y a Ricardo a las oficinas donde sellaban un papel a modo de transferencia. El peul traía una bolsa de plástico llena de francos franceses, tenía enromes pies en sus sandalias de esparto y una sonrisa de cine. La cara de Xavier era más tristona que antes, pero Ricardo contento de quitarse el jeep de encima. Yo en cambio salí a verlo. Estaba aparcado en una esquina, tan triste, a punto de echar gasoil por las ventanillas. No llores, yo nunca te hubiese vendido, me gustó conducirte. Y a mí que me conduzcas, dijo el jeep. El sol le dio de refilón en los cristales y dijo, me queda poco de vida, me van a fundir. Lo dejé con esa sensación de pérdida en el estomago cuando los catalanes salieron de la oficina.&lt;br /&gt;− ¿Te vienes con notros al país Dogon?&lt;br /&gt;−No, sigo hacia Burkina Fasso.&lt;br /&gt;Se sorprendieron.&lt;br /&gt;−Pero tío, el país Dogon te va a gustar más que Burkina.&lt;br /&gt;−Lo que yo quiero es seguir solo.&lt;br /&gt;Sentí dar una estocada de ofensa.&lt;br /&gt;− ¿Y cómo vas a llegar Burkina? –pregunto Xavier.&lt;br /&gt;−En uno de los camiones del francés del camping.&lt;br /&gt;− ¡Ese tipo! –Ricardo frunció la cara.&lt;br /&gt;−Sí, ya me dijo que me llevaba.&lt;br /&gt;−Yo pensé que era mudo, que no podía decir nada –dijo Ricardo.&lt;br /&gt;Les di las gracias por la compañía y el viaje. Estaban serios. Nos dimos la manos, manos frías, digo, y buena suerte, y buen viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El francés se llamaba Arnaud, era un tipo raro, hablaba poco. Parecía sonreír constantemente pero era un defecto en la forma de su boca. Tenía canas en un pelo negro tupido, y era tan taciturno que me costó decirle si me llevaba a Bobo Diulaso.&lt;br /&gt;−Si –dijo− te llevo en este camión.&lt;br /&gt;Había cruzado el desierto con esos dos camiones Berliet, el que conducía él llevaba un tractor en la caja, y el que conducía su amigo argelino llevaba siete motos. Todo un pedido para entregar en Ouagadougou&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al subir con mi mochila y verme delante del amplio parabrisas, sentí otra vez esa fuerza que tiene la libertad del viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: Burkina&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-2249198076940646527?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/2249198076940646527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=2249198076940646527&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2249198076940646527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/2249198076940646527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/hoy-encontre-el-pasaporte-verde-que.html' title='MOPTI'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Ss2VXklTuKI/AAAAAAAAAEk/N0IUg1H7JXo/s72-c/Mopti_03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-1786427433188595950</id><published>2009-10-02T20:42:00.006+02:00</published><updated>2009-12-23T18:28:22.501+01:00</updated><title type='text'>GAO, ADIEU AHMED</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SsZM4xxh43I/AAAAAAAAAEc/yNrz0dv3ric/s1600-h/800px-Sunset_baobabs_Madagascar.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388078542512841586" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SsZM4xxh43I/AAAAAAAAAEc/yNrz0dv3ric/s400/800px-Sunset_baobabs_Madagascar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros signos del fin del desierto eran esos baubabs que parecían salidos de la imaginación alucinógena. La carretera a Gao dejaba atrás aquella inmensidad lisa. Era el principio de la gran sabana en Baubabs y hojas verdes, en aldeas de pocas chozas con los típicos depósitos de mijo con sombreros chinos de paja, y más allá un sembrado, dos negras conversando, sus niños colgando de sus espadas, en las telas de colores vivos. Cada tanto alguien parado como muñeco al borde de la carretera. O camellos lejanos al lado de baubabs. Una gran meseta con dos peñascos en punta que le llamaban la mano de Fátima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había que presentarse en la comisaria con nuestros pasaportes antes de entrar en Gao. La casa tenía una larga pared amarilla con las rejas a un extremo y manos oscuras que salían entre los barrotes. En la galería un policía durmiendo acurrucado debajo de un banco.&lt;br /&gt;Estábamos medio dormidos, por eso no vimos el árbol de los lamentos sonámbulos. ¡Ostras tú!, dijo Xavier al verlo. De un árbol seco colgaban unos hombres semidesnudos con una muñeca atada a las ramas y la otra muñeca atada a los tobillos. Algunos de los castigados estaban semiconscientes y emitían ese lamento de animales heridos. Los otros desmayados dejaban caer el cuerpo como una cosa muerta, y el color ceniza del árbol era el mismo de los cuerpos que pendían bajo ese fuerte sol.&lt;br /&gt;“Bienvenidos al África Negra”&lt;br /&gt;Dijo el comisario muy risueño jugando en el escritorio con nuestros pasaportes, ¡espagnol, espagnol!, y se reía y su risa sonaba con los llamados que provenían de un pasillo marrón sucio donde al fondo estaba la celda, al parecer, overbooking.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gao era un pueblo amable de casas iguales que miraban el paso del jeep comando por esas calles anchas de tierra transitadas por viejas camionetas destartaladas y manadas de cabras que arriaban niños descalzos con un palo. Ahmed preguntó por el camping saludando al modo africano, ¿su familia bien?, ¿su salud también?, ¿y la suya?, muy bien ¿y su salud?, perfecta, pues el camping queda al final de esta calle donde hay unos cuantos coches de blancos&lt;br /&gt;Los coches de blancos eran todos Land Rover. Nuestro pequeño comando destacaba entre dos de esos enormes jeeps cargados con todo equipo para no tener problemas en el desierto que acaban de cruzar. Había tipos que todavía seguían con tierra en el pelo y en las camisas, venían con ellos chicas rubias y pelirrojas hartas de tanto viaje, que nos miraban con un halo de desconfianza. Hablaban francés, otros alemán. El único peugeot era el de nuestros amigos, que lo habían dejado en la entrada y tenía tanta tierra en el capó que parecía abandonado.&lt;br /&gt;En el jeep vecino un tipo de bigotes y sombrero blanco escribía en una mesa. Escribía y escribía. Los tres dias que estuvimos en Gao se lo pasó escribiendo y me gustaba verlo porque hacía cosas parecidas a las que hago cuando escribo en un cuaderno, tachaba, escribía en los bordes, en los márgenes, y leía inmediatamente corrigiendo para identificar esa palabra escondida tras un garabato. Lo estaba contemplando desde cierta distancia cuando vino Ricardo y me dijo con un resentimiento agrio −yo a ese tipo le odio− ¿Por qué?, pregunté, “porque es un solitario”. “¿Y que tiene de malo ser solitario? “Esta solo y escribe y los demás no existen”. “Cuando se escribe es difícil ver a los otros”, intenté aclararle. “¡Es un solitario!”, −determinó con verdadera bronca− “por eso le odio”. Lo dejé masticando su oído, y me fui a caminando por esas calles de cabras y gente alegre. Y me fui deduciendo el peligro que supone ser diferente en este planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sirvieron arroz con carne de algo y patatas y zanahorias y algo más que parecía pescado en unos platos enromes. Estábamos con Ahmed, con Elga y Jean Baptiste en una de las mesas de la calle. Ahmed nos miraba comer pero no probaba bocado. “¿Qué pasa, no comes?” “Con el permiso de ustedes quiero llevar este plato a mi padre”. “¿Y dónde está tu padre?” “Aquí, a dos calles, en un patio”.&lt;br /&gt;Le acompañé. Los demás se quedaron comiendo eso. Ahmed llevaba el plato como bandeja en las manos, y yo le seguía detrás, y los que estaban sentados en los umbrales, solo miraban pasar el plato.&lt;br /&gt;El patio, era un amplio espacio con una casucha de tierra roja al fondo. Había un aljibe, y a un lado un hombre sentado en un taburete con un bobú que radiaba de celeste. Este es mi padre, dijo Ahmed, y le entregó el plato. El hombre era la tranquilidad viva en silencio, sentado digno, con postura relajada. Parecía más joven que Ahmed, más joven que yo, más joven que todos nosotros. Su mirada era al del niño distraído que esta fuera del mundo. Me alegré que mi amigo Ahmed tenga como padre esa presencia que solo empezó a comer cuando nos fuimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea era un día más y saldríamos para Mopti, porque en Mopti nos despediríamos del jeep. Xavier tenía pensado venderlo. Ya verás como en dos o tres dias me lo compran, me dijo en el camping, y después nos vamos al país Dogon. No le dije que pensaba abrirme solo y libre, se lo diría en Mopti para ahorrar palabras.&lt;br /&gt;Pero ahora había que despedirse de Ahmed que volvía a Bamako. Lo acompañamos hasta la camioneta donde iban subiendo gente con bultos, familias con niños, parecía que no tenia fondo por la cantidad de gente que seguía entrando por las puerta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahmed nos miró a los tres con la misma parsimonia que antes nos pedía los pantalones. "Quiero una foto de cada uno", nos pidió esta vez. Revisando los bolsos, sacando el sobre, le dimos nuestras caras en las fotos que sobraron del pasaporte.&lt;br /&gt;Ahmed dijo, "lo mejor que me ha ocurrido es haberlos conocido". Hablaba a las fotos como si estuviésemos en esos cuadraditos, "y les quiero mucho a los tres, y no los voy a olvidar". Acto seguido empezó a dar besos a las fotos, "gracias, gracias, los quiero mucho" y más besos a las fotos.&lt;br /&gt;La camioneta estaba repleta cuando arrancó, Ahmed se subió colgándose del pescante.&lt;br /&gt;− ¡Adiós Ahmed –le grité− ¡Nos vemos en Paris!&lt;br /&gt;Entonces Ahmed sonrió como nunca le había visto, y su sonrisa se fue confundiendo con el humo del escape de esa camioneta, que le haría falta un buen cambio de aceite.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-1786427433188595950?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/1786427433188595950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=1786427433188595950&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1786427433188595950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/1786427433188595950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/10/gao-adieu-ahmed.html' title='GAO, ADIEU AHMED'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SsZM4xxh43I/AAAAAAAAAEc/yNrz0dv3ric/s72-c/800px-Sunset_baobabs_Madagascar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-8204751467601809001</id><published>2009-09-27T12:48:00.008+02:00</published><updated>2009-12-23T18:29:07.388+01:00</updated><title type='text'>Ahmed 2</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Sr9DVCkmjQI/AAAAAAAAAEU/cVB6-CW0UOQ/s1600-h/macumba_46e1e731d3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386097708105108738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 227px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Sr9DVCkmjQI/AAAAAAAAAEU/cVB6-CW0UOQ/s400/macumba_46e1e731d3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahmed era un aventurero, vaya si lo era, salió de su casa en Bamako y en una serie de camiones se fue acercando a la frontera. Lo sorprendieron los gendarmenes argelinos cuando en un vistazo a los camellos que llevaba el camión vieron los ojos asombrados de Ahmed entre las sombras de las patas.&lt;br /&gt;¿A dónde querías ir? Le preguntó el gendarme agarrándolo del cuello de la camisa.&lt;br /&gt;−A París –dijo Ahmed.&lt;br /&gt;Esto lo contó cuando el jeep forzaba la marcha por la llanura de arena siguiendo las huellas de otros vehículos para no perder la pista.&lt;br /&gt;Ahmed me recordó aquel José a los 18 años también en un país lejano y también soñando con un París que al igual que el Paris de Ahmed, era un Paris mas romántico, mas misterioso y legendario que el Paris que luego conocería para terminar confirmando que los lugares soñados tienen más luz de novela que los llamados “verdaderos” o “reales” que son de un gris frío y sucio.&lt;br /&gt;Pero Ahmed no llegó a conocer el Paris real. El gendarme lo envió a la frontera de Mali, y allí se quedó solo, sentado, soñando con el Paris suyo y esperando, porque el gendarme maliense le prometió que lo iba a colar (como guia) en el primer coche que venga. O sea el nuestro. El jeep comando.&lt;br /&gt;Sin embargo el desierto de arena que se extendía hacia aquella línea incierta era mucho más resplandeciente e inmenso de lo que uno podría imaginar en el sueño, daba la sensación que, mas allá, el mundo continauria igual de seco y arenoso. Ahmed miró serio mis piernas y con toda educación me dijo “me gusta tu pantalón, dámelo” No, Ahmed, tengo dos solo” Entonces miró al frente, pensativo, con aire curioso.&lt;br /&gt;Al mediodía detuvimos el jeep y salimos a estirar las piernas caminando pesadamente por esas arenas que refractaban el sol. Ese sol que en todo desierto parece haberse acercado a la tierra. Vimos el zorro de Saint Exupery con sus largas orejas blancas a toda carrera por la arena. Ahmed le pidió el pantalón a Xavier, que le dijo que no, Ricardo le dijo que no, y a cada no, miraba a otro lado con la misma expresión tranquila, como si escuchase una música lejana.&lt;br /&gt;Dentro del jeep nos pido las camisas a cada uno. Pero que pasa no tienes nada de ropa. Solo esto que llevo puesto. Una camisa larga sucia de tierra, del mismo color que el pantalón, y sandalias de cuero. Creo que calzaba 46 y era un poco más bajo que yo. Al estar sentado a su lado se sentía como un halo de inocencia y de risa, y a los tres pensamos lo mismo, que fue una suerte haberlo subido al jeep.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lejos vimos el peugeot 404 como si flotase en la arena, y las dos personas que nos hacían señas. Joder, dijo Ricardo que conducía, esos dos se quedaron, ¡no se enteran que con esos coches no pueden andar por aquí!&lt;br /&gt;De cerca vimos el peugeot encajado en la arena y su conductor era francés, Jean Baptiste, y su chica Elga, danesa, de pelo rubio y lluvioso hasta las nalgas de su pantalón beige. Elga era como una modelo de las que se fotografían en el desierto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nos bajamos con la cadena pero Ahmed se quedó dentro del jeep. Por eso Jean Baptiste no lo vio. Luego Jean Baptiste se recostó con una pala para sacar la arena del chasis, y bruscamente se levantó y vino hacia mí muy preocupado. –Debo tener fiebre–me dijo− estaba paleando la arena y de pronto vi por debajo del coche una cara de ojos grandes y nariz como picaporte que me pedía el pantalón.&lt;br /&gt;Ahmed se presentó, le dio la mano para aliviarlo, y le volvió a pedir el pantalón con el mismo tono de voz que dijo su nombre. Ya nadie le decía no, la respuesta era una risa y entonces Ahmed miraba hacia a otro lado. Pensé que era una expresión que había mimetizado de los camellos&lt;br /&gt;Cuando empezamos a atar la cadena al paragolpes del peugeot con el gancho del jeep. Ahmed se acercó a Elga y le dijo, que bonitas zapatillas tienes.&lt;br /&gt;−Gracias, dijo Helga&lt;br /&gt;−Creo que combinarían muy bien con mi camisa −Dijo Ahmed&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Ahmed era un buen guía. Hablaba perfectamente francés, peul, bambara, tamassec, y soninké. De modo que una vez que atravesamos el desierto de arena y empezamos a ver las primeras aldeas, Ahmed se entendió con tuareg, y bambaras, que nos orientaron hacia la pista para llegar a Anéfis. Siguió pidiendo pantalones durante el viaje, pero lo hacía a modo de oración, y nuestra risas era como respuestas, también de oración.&lt;br /&gt;En Anéfis aparcamos el peugeot y el comando contra un muro y fuimos a comer a una de esas mesas que ponen en la calle en muchos países de África. Mesas largas que en la punta tiene latas de café, paquetes de arroz, frascos con picantes, leche en polvo, y a un lado asan pollos, y carne del animal que tengan a mano. Arroz con pollo y pan lactar, y cerveza para los cuatro, no, perdón, Ahmed no toma cerveza, es musulmán.&lt;br /&gt;Los africanos que compartían la mesa también eran musulmanes, pero pecaban con esas botellas.&lt;br /&gt;Jean Baptiste y Elga nos contaron sus aventuras en Ghardaia, y se pelearon por protagonizar el cuento de tal o cual episodio. En Ghardaia pasaron unos dias en la familia de un compañero de trabajo de Jean Baptiste que era mozabita. Por el recuerdo de nuestro paso por Ghardaia, pudimos imaginar las mujeres, hermanas del amigo, sentadas a la mesa, cubiertas de pies a cabeza por la tela blanca del aholi, dejando solo un ojo, para mirar a los amigos franceses del hermano. Pero los ojos cíclopes de las cinco hermanas me miraban a mí, dijo Elga riéndose, me miraban y se movían y murmuraban, el padre les hizo a callar de un grito, entonces siguieron mirándome en silencio hasta que volvieron a murmurar, y así toda la comida.&lt;br /&gt;A la hora de dormir, dijo Jean Baptiste, nos separaron, yo tuve que ir al dormitorio de hombres con mi amigo su padre y otro hermano, y Elga al de mujeres.&lt;br /&gt;Ni bien cerrar la puerta, dijo Elga, las mujeres se quitaron las telas, me mostraron las caras y me abrieron la camisa a ver como tenía las tetas, querían comparar sus cuerpos con el mío, parecían niñas en un juego, muertas de risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminamos de comer había que buscar un sitio para dormir. En esos trámites me quedé hablando con Ahmed porque me intrigaba que a su edad, 18 años, sepa tantos idiomas, Los aprendí de niño, dijo cruzándose de brazos. Teníamos a medio metro un tuareg en cuclillas bajo la penumbra del farol, ocultaba su cara tras los tules azules de los que salía el humo del cigarrillo. En eso Xavier, con lastima en sus ojos gafosos, se acercó llevando en las manos un pantalón, como devoto con su ofrenda.&lt;br /&gt;−Ahmed este pantalón que tanto quiero –el discurso caritativo tenía mucho de empalagoso – te lo voy a dar para que lo guardes siempre como un recuerdo de quien te llevo en el viaje.&lt;br /&gt;Ahmed tomó el pantalón, balanceo la cabeza en muchas reverencias, merci beaucoup, merci beaucoup, ohh, merci, merci,&lt;br /&gt;En cuanto Xavier volvió hacia el jeep, Ahmed puso el pantalón frente a los ojos del tuareg. ¿Cuánto?, pregunto. Cinco francos, dijo el tuareg. Tuyo, dijo Ahmed.&lt;br /&gt;El tuareg le dio un par de monedas y envolvió el pantalón bajo sus ropas azules.&lt;br /&gt;Ahmed me miró y sonrió complacido sin importarle la cara de ironía que yo le puse bajo ese farol que daba destellos intermitentes por la cantidad de insectos que lo habitaban. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(próximo: Gao, despedidas) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-8204751467601809001?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/8204751467601809001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=8204751467601809001&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8204751467601809001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/8204751467601809001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/09/ahmed-2.html' title='Ahmed 2'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Sr9DVCkmjQI/AAAAAAAAAEU/cVB6-CW0UOQ/s72-c/macumba_46e1e731d3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3244076729762527402</id><published>2009-09-22T12:52:00.006+02:00</published><updated>2009-12-23T18:29:50.921+01:00</updated><title type='text'>Ahmed 1</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SrivmtCasmI/AAAAAAAAAEM/PW6Y1yTj4c8/s1600-h/Reg.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384246433981051490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 353px; CURSOR: hand; HEIGHT: 250px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SrivmtCasmI/AAAAAAAAAEM/PW6Y1yTj4c8/s400/Reg.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Habíamos pasado el mítico bidón V, y nada había cambiado, como si anduviéramos sin movernos del mismo sitio y solo se movieran las piedras. El cielo fue el mismo a toda hora. Un cielo grisáceo y radiante que huía detrás de ese horizonte circular. Entre el cielo y la tierra, el jeep comando iba como dormido, ronroneando, Xavier, su dueño, que también conducía dormido, despertó de golpe y dijo “¡Collons, hems perdut los pals” (perdimos los postes) has perdut el pal (Perdiste, el poste) le corrigió Ricardo, también despertando.&lt;br /&gt;Y yo pensé: estamos perdidos.&lt;br /&gt;Pero el sol va hacia el oeste. ¡Y qué!, si no encontramos los malditos palos.&lt;br /&gt;Había un miedo tenso, como una desesperación aguantada por cortesía. Un miedo que espantaba pensamientos tales como el jeep carcomido con la arena pegada a los hierros, y lo peor es que nadie nos iba a ver y otro pensamiento ya borracho decía, la muerte en el desierto se mezcla seguramente con pesadillas y sueños resplandecientes. Por ahí veo a Buda y a Cristo, los dos sentados tomando té tuareg. Y otro pensamiento sin palabras visualizaba nuestros huesos dispersos alrededor del hierro oxidado del jeep. Pero Xavier tenía una brújula y se ubicó, no sé cómo, porque a la hora de circular a la deriva vimos aquella línea lejana, como una sombra vertical, que podía ser un espejismo. No, no lo sabíamos, pero el jeep aceleraba hacia allá y la línea se hizo nítida y los tres gritamos, ¡es el poste, el poste el poste!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al oscurecer, conduciendo yo, llegamos a la primera población desde que salimos de Reggane. Si es que podía llamarse población a cinco casas cuadradas del mismo color del desierto, como si hubiesen brotado de la tierra. Parecían abandonadas. Unos cuantos hombres con diferentes turbantes rodeaban un Land Rover largo con un montón de bultos sobre el techo. Según los cálculos estaríamos a pocas horas de Bordj-Mokhtar, el límite de Argelia, luego había que atravesar la tierra de nadie hasta la frontera con Mali.&lt;br /&gt;Del Land Rover vinieron a nosotros tres tipos con cara de auxilio, y turbantes sucios de tierra, “No nos arranca el motor, necesitamos un mecánico”. Eran de Mauritania, y querían salir al amanecer.&lt;br /&gt;Ricardo fue para allá y estuvo hasta la media noche encima del diesel como un cirujano de corazón. Sonaban exclamaciones, discutían, y se reían dando gritos.&lt;br /&gt;Xavier estaba preocupado. “Al llegar a estos pueblos hay que presentarse a la policía, y no lo hemos hecho” “¿Qué policía?”, pregunté incrédulo”. Mañana lo sabremos, dijo Xavier.&lt;br /&gt;Cuando el negrito de pantalones roñosos vino corriendo a nuestra tienda por la mañana para decirnos que el jefe de policía nos esperaba y que estaba de mala leche, entendí a Xavier.&lt;br /&gt;El puesto de la policia, a un kilómetro del poblado, era una casa que también parecía brotar del desierto. Desde el parabrisas del jeep vimos al jefe de policía sentado en una silla afeitándose delante de un espejo roto que sostenía. Era peul, de parpados caídos y nariz como una berenjena pasada. Estaba sin camisa y desparramaba una panza gris llena de sudor por encima del cinturón. Nos lanzó una mirada cansada, con la barbilla llena de espuma de afeitar. “Je ne suis pas content » espetó sacando una lengua morada. « Donne mois les passeport ». El negrito sostuvo el espejo mientras el jefe tomaba nuestros pasaportes y sin abrirlos los metía debajo del pantalón encajándolos en sus partes tan sudadas que estarían como su panza asquerosa.&lt;br /&gt;Fuera –gritó.&lt;br /&gt;No podemos seguir viajando sin pasaporte, le dijimos, Vengan mas tarde y veremos, nos dijo. Quitó con furia el espejo al negrito y pasando la navaja por la mejilla, parecía sonreír, pero era el jabón que se le metía en los labios dando forma de sonrisa subnormal.&lt;br /&gt;Dos horas más tarde el jefe de policía estaba, podría decirse, elegante, solapas en orden, afeitado, y sonriente. No era para menos. Xabier que conocía todos los códigos, se había bajado del jeep con un bidón de gasoil, regalo de la casa, del jeep. Très gentil, très gentil, decía el jefe contoneándose como una gallina. Nos dio los pasaportes y nos deseó suerte. Con dos dedos tomé mi pasaporte, pensé en olerlo. Pero para qué, ya se secará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las horas que habíamos recorrido esa mañana derivarían en la casilla polvorienta y amarilla del puesto fronterizo. El sol del mediodía rabiaba en ese amarillo que reflejaba el rostro negro del gendarme de frontera con borceguíes rotos y uniforme de un desteñido que podía venir del azul o del verde. A cierta distancia los camellos de unos tuareg rugían como motores. Los tuareg sujetaban las riendas y el camello tiraba de la cuerda para sacar agua de uno de esos pozos del desierto que parecen llegar al centro de la tierra.&lt;br /&gt;El gendarme miró los pasaportes con aire entendido. Nos miró para ver si nuestras caras eran las caras de las fotos, y plantó el sello con tal entusiasmo que podía partir los pasaportes por la mitad.&lt;br /&gt;Sobre una banqueta de piedra, sentado con las piernas juntas y las manos en el regazo, un muchacho peul de nariz como pico de cigüeña, ojos redondos oscuros, era lo más parecido a un pajarraco en el alambre. No nos miraba. Se lo veía absorto en pensamientos calculadores.&lt;br /&gt;Los tuareg dieron gritos que retumbaron como ecos. El camello tiró de la cuerda y emergió hacia la polea un saco de cuero que rebasaba de agua.&lt;br /&gt;El gendarme nos entregó los pasaportes.&lt;br /&gt;−De aquí en adelante está la marcuba, la llanura de arena, necesitan un guía para encontrar la pista, ya no hay más postes.&lt;br /&gt;−No necesitamos guía –dijo Ricardo.&lt;br /&gt;−Sin guía no los dejo pasar –dijo el policía&lt;br /&gt;−De donde sacamos un guía –dijo Ricardo.&lt;br /&gt;−Este es un guía –el gendarme señalo al muchacho peul que por primera vez se movió girando la cabeza con el mismo aire pensativo.&lt;br /&gt;El gendarme habló en francés con el muchacho peul, le dijo que nosotros lo podíamos dejar en Anéfis. Le pregunté al gendarme porque hablan en francés, y no en bambara, o peul, o Soninké&lt;br /&gt;Irguió el pecho ofendido.&lt;br /&gt;−Monsieur, ici c´est la civilisation –anunció señalando el suelo –ici c´est la route que va a la Londra, a Paris, a New York. .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho subió al jeep y sentó detrás conmigo “Me llamo Mohamed Abdel El Binyam Kadur, pero llamarme Ahmed.&lt;br /&gt;Anduvimos un kilometro hasta llegar a un verdadero mar de arena como una vasta playa que se extendía por todas partes con los mismos horizontes que hasta entonces nos rodearon pero ahora todo el mundo era arena.&lt;br /&gt;Xavier puso la tracción de cuatro ruedas y pregunto a Ahmed&lt;br /&gt;−La piste c’est ou? (Dónde está la pista)&lt;br /&gt;−Je ne sais pas – (ni idea) exclamó Ahmed dignamente.&lt;br /&gt;−Mais tu es le guide (pero tú eres el guía) –le dije.&lt;br /&gt;−Je ne suis pas le guide (no soy guía) –dijo Ahmed con orgullo−. Je suis un aventurier. (soy un aventurero)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Este fue el primer contacto con Ahmed, a quien ninguno de los tres olvidaríamos. Y la razón por la que empecé a escribir esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Próximo: Ahmed 2&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2818784141316521330-3244076729762527402?l=seddecamino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://seddecamino.blogspot.com/feeds/3244076729762527402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2818784141316521330&amp;postID=3244076729762527402&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3244076729762527402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2818784141316521330/posts/default/3244076729762527402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://seddecamino.blogspot.com/2009/09/ahmed-1.html' title='Ahmed 1'/><author><name>José Rivarola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15406807143845826405</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/SrivmtCasmI/AAAAAAAAAEM/PW6Y1yTj4c8/s72-c/Reg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2818784141316521330.post-3942470685981050116</id><published>2009-09-15T21:18:00.003+02:00</published><updated>2009-12-23T18:31:15.717+01:00</updated><title type='text'>TUAREG</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Sq_qfU71ppI/AAAAAAAAAEE/3p106SLA4e0/s1600-h/cara_tuareg.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381777903647565458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ETPpuuN0JNQ/Sq_qfU71ppI/AAAAAAAAAEE/3p106SLA4e0/s400/cara_tuareg.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había algo anterior al paleolítico en esa inconmensurable planicie. Había un pensamiento flotando por encima del jeep; el sol es alguien que espía nuestros movimientos, y por el modo que quema en las ventanillas parece querer decir algo. Había un enamoramiento con todo lo que es lejano y salvaje, con esas ganas de seguir siempre sin llegar a ninguna parte.&lt;br /&gt;Los catalanes, que vamos dejar de llamarle así y al gafoso lo vamos a llamar Xabier y al rubio Ricardo, hablaban catalán y me preguntaron si me importaba, les dije que lo hablen, así aprendo. Aprendí a decir, una mica, un poco, una noia, una chica, una vez, una vagada, y algo más que se me olvidó.&lt;br /&gt;Íbamos por el desierto del Tanezrouft, el más grande del mundo de 1400 kilómetros, llamado “desierto de la sed”, por los poquísimos pozos que hay escondidos a lo largo de esa inmensidad donde uno tiene la impresión que el plantea aumentó a una dimensión sin límites. Al no haber carretera el jeep se convertía en la idea de un velero que navega haciendo bordos por el gran océano de tierra. Y esas formas de muerte en medio de la nada no eran animales, sino carrocerías de coches que intentaron los mismo que el jeep y no pudieron seguir y ahí los abandonaron y al pasar cerca le vimos tanto de muerte en hierros con arena pegada, tanto de soledad eterna, tanto de hallazgo por arqueólogos del siglo LV y el presagio que nuestro pobre jeep comando podía terminar así, era otro pensamiento que flotaba pero había que ahuyentarlo y pensar en el sol que nos espiaba desde el oeste donde pronto se acostaría para despertar al otro lado del mundo.&lt;br /&gt;−Son tuareg –dijo Ricardo&lt;br /&gt;Las siluetas eran jaimas y un grupo de lejanas figuras humanas que agitaban las manos llamándonos. Ricardo desconfió, pasemos por otro lado. Xabier dijo acerquémonos a ver que quieren.&lt;br /&gt;De cerca los hombres parecían azules por el reflejo de las túnicas, y las jaimas eran toldos de piel sostenidos por palos, las mujeres estaban fuera de las jaimas y eran del mismo siglo que las arenas. Al fondo un grupo de camellos convivía con las cabras. A penas frené el jeep se aglomeró una multitud de rostros azules con ojos asombrados, las voces y risas se oían como si estuviesen a pocos centímetros de nosotros.&lt;br /&gt;−Pisa el embriague y pon primera –dijo Ricardo.&lt;br /&gt;Pero no le hice caso y me bajé y los tuareg me rodearon mirándome mudos como si hubiese caído de una estrella. Un adolecente, probablemente 12 años, tomó el cargo de intérprete porque era el único que hablaba algo de francés. “mi familia los invita a cenar con nosotros 
